martes, 31 de diciembre de 2013

La Obscuridad Chapter 1 1/2

Hasta que hizo efecto la pastilla, Janeth no  abrió la puerta del baño, al hacerlo inmediatamente fue empujada por la fuerza de su novio, este la abrazo y luego la reviso con la vista e hizo que girara, intento quitarle el suéter pero ella no quiso, peleo con él un rato, hasta que al final el se lo puedo quitar, ella sabía que a partir de ese momento todos le empezarían a hacer preguntas referente a la mordida, estaba preocupada, pero al mismo tiempo sentía un alivio en su interior, lo que hacía que se sintiera culpable, no quería decir le a nadie por lo que estaba pasando, tal vez no fuera real pero si lo era ellos podrían estar en peligro, pero por otro lado era bueno dejar de sufrir solitariamente y hallar confort en otras personas en vez de su cama, estaba feliz y se sentía culpable por eso.
Bueno no tienes nada –dijo aliviado Jake- la verdad es que pensé que te habías cortado o algo.
Ah? –a Janeth la tomo por presa el pánico, es miro de reojo el hombro, no pudo ver nada, de repente sintió unas intensas ganas de vomitar, entro corriendo al baño de nuevo, cerró la puerta inmediatamente se fue al inodoro, se tapo la boca, no quería vomitar, sintió un inmenso mareo, sus manos se deshacían, sin dejar ni el hueso, pero ahí se detuvo, solo quedaban sus brazos, estaba horrorizada, todo a su alrededor podía torcerse y deformarse cuantas veces quisiera, pero era la primera vez que esto le pasaba a ella.
Jake no supo que pensar, como siempre, se quedo sentado fuera del baño, pero esta vez no intento hablar con ella, Kate y  Brady llegaron al rato, solo se miraron y se sentaron en el suelo, se siguieron mirando hasta que brady se rio entre dientes, cosa que hizo que los otros dos se rieran, “esta situación era más extraña antes” era el pensamiento compartido de los tres, era una risa incomoda, pero al parecer esto había pasado tantas veces en el pasado que ya se estaba haciendo costumbre.

Janeth estaba horrorizada, no podía creer lo que veía, intento pararse, pero al apoyarse sobre donde antes estaban sus manos un dolor paralizante la hizo caer, intento moverse y vio que algo dentro del suéter se movía, empezó a moverse desesperadamente, hasta que hizo varios agujeros a la prenda, en ese momento a ella le invadió un profundo dolor, de su boca empezó a salir un liquido con olor a metal, se estaba ahogando, sintió que el techo estaba cada vez más cerca de ella, hasta que pudo ver su reflejo, estaba acostada, dentro de un circulo con sus cinco extremidades separadas formando una estrella y en cada punta una vela negra, habían figuras, parecían personas, encapuchadas, con sus cabezas inclinadas hacia el suelo, estaban al frente de las velas, pero solo eran tres, ¿faltaba alguien? , su barriga estaba abierta, el suéter ya no existía en esa parte, pero o había nada dentro de ella, se ahogaba poco a poco, la sangre la consumía, hasta que, con sus ojos casi cerrados vio que alguien se integraba a las personas, y como de su vació estomago empezaba a salir unas manos, bañadas en algo negro, y dentro se veía un destello rojo, al principio no supo que era hasta que este destello se fue no vio la forma de dos ojos blancos, tan blancos que incluso brillaban aún mas que el rojo, luego a estos los acompaño una sonrisa, con múltiples colmillos, ella no pudo mas, cerró los ojos, de una manera tan fuerte como las anteriores veces, y al abrirlos estaba sentada, mirando directamente al agua del inodoro, donde flotaba una capsula, que hace poco había tomado…

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Short Story 003: "El Hijo Del Alcalde"

Day 3:
Ser el hijo del alcalde no es fácil, sonreír ante las cámaras, los estúpidos flash de estas, las insistentes preguntas de los reporteros, y las premeditadas respuestas que me hacen morir por dentro, odio eso, a mi padre que no es más que un bocazas, a mi madre que es una perfeccionista, religiosa además, los dos tienen un matrimonio perfecto, ya quisieran, aparentar es lo que hacen, estoy llegando a mi limite, la presión no ha podido conmigo, luego de la muerte de mi hermano las cosas van para abajo, pero no se detienen, me siento diferente, siempre me he sentido así, estoy incomodo, incluso antes de que pasara lo que paso, recuerdo cuando papá llegaba de noche, traía regalos siempre, éramos felices en aquel entonces, pero la verdad era que simplemente nos hacíamos de la vista gorda, mi papá solo nos traía regalos cuando la noche anterior había llegado muy borracho y había golpeado a mamá, la muerte de mi hermano había sido un accidente, para los medios y todo el mundo, mamá había empezado a creerlo, hasta yo, tal vez fue un sueño, tal vez su caída si fue un accidente, empiezo a cuestionar todo, ¿qué es real?, ¿estoy vivo?

Day 5:
Estoy empezando a olvidar cosas, mi infancia ahora se reduce a pocos minutos, cuando me llevaban al colegio, cuando entraba a la cocina y mi mamá preparaba galletas, cada vez recuerdo menos, mi existencia se está borrando, tengo miedo, tengo miedo al olvido, a la oscuridad que trae consigo, a que mi vida se caiga a pedazos, los reporteros si pudieran entrarían a la casa, mis padres… mis padres están tan ocupados en mantener la falsa imagen de perfección que solo sonríen, pero hace unos cuantos días cuando fui a la cocina, poco antes de entrar escuche a mi madre sollozar, lo que hice después fue salir caminando de ahí, sé que no fue lo más valiente, pero no puedo luchar contra esto ahora, subiendo las escaleras me tropecé con mi papá, tenía una cara muy sería, lo mire y el solo volteo, al llegar a mi cuarto me di cuenta que me había rasgado la mano, no recuerdo cuando lo hice, pero ahí estaba una herida, estaba feliz, había sangre ¿los muertos no pueden sangrar verdad? Eso significa que estoy vivo…

Day 6:
¿Qué soy? Normalmente me pregunto eso, ¿Quién soy ahora? A veces pierdo la noción del tiempo, cierro los ojos un segundo y al abrirlos han pasado horas, ¿Soy la misma persona cuando me levante y ahora? No sé si entiendan bien, se que se quién soy, o eso creo saber cuándo me levanto todas las mañanas, mi papá está ocupado con la nueva campaña, tiene todo el apoyo, pero igual debe hacer apariciones públicas, muchas, mi mamá se pasa las mañanas en la iglesia y las tardes en la cocina, horneando cosas para las insaciables hordas de visitas, solo sonríe, ya no habla a parte del saludo mil veces ensayado, fui a la cocina sin que nadie me viera, solo para hablar con ella, pero me ignoro, era como si yo no estuviera ahí, solo quería hablarle de mi hermano, él... él está feliz, me visito la noche anterior, me dijo que nos extrañaba, extrañaba oír su voz, luego me quede dormido y él se fue, esta noche espero que vuelva.  

Juegos de Jovenes (Capitulo Extra)

Ella cerro sus ojos, recordó todo lo que habían pasado juntos hasta esa noche, no pudo recordar la noche anterior a esta, el infierno se había desatado en su vida y no sabía cómo, lo abrazo con mas fuerzas que nunca y dejo caer una lagrima en su pecho, de repente se escucho un disparo, mucho más fuerte que los anteriores, era definitivamente de otro tipo de arma, y esta vez dejo un poco de sordera por su poca distancia, Rouge se congelo en el momento cuando sintió el peso del cuerpo de Brad encima suyo, subió la mirada este ya no tenía cráneo, lo único que había después del cuello eran solo partes deformadas de un cerebro explotado, intento gritar pero su voz no salió, como pudo se libero del cuerpo y lo dejo caer a un lado, levanto su mirada del suelo y quedo totalmente petrificada al ver al Joven, el cual estaba con una sonrisa de oreja a oreja, su cabeza inclinada sobre una escopeta apoyada en su brazo derecho y con dos de los hombres de traje detrás de él.


“El joven sonrió aún más y sonó otro disparo que trajo consigo el amanecer…”

Rouge quedo inmóvil mientras el cielo se hacía claro, vio su vida pasar frente a sus ojos en solo unos pocos segundos, ser sorprendió al ver a Nial con su cuellos y su parte izquierda totalmente ensangrentada, disparando a uno de los hombres de traje en su nuca, luego el joven disparo de nuevo su escopeta pero esta vez al segundo hombre de traje, el único que se encontraba vivo, cuyo impacto destruyo la cara de este, el increíble hecho paso en cuestión de segundos, la muerte de su novio, y la de estos dos hombres, ella se desplomo en el suelo, mientras que Nial se dejo caer en los hombros de el Joven, soltando su arma para luego esbozar una mueca que parecía una sonrisa.

Kisuke, ayuda me a sentarme en el suelo –le dijo Nial con su boca en el oído.

Kisuke lo ayudo inmediatamente y se dirigió a Rouge apresuradamente, la que se encontraba de rodillas con sus manos colgando y su cara petrificada con la mirada dirigida al cuerpo de Brad (a lo que quedaba de este), las lagrimas caían sin más y recorrían toda su cara hasta mojar sus piernas, de repente volvió en sí, de ese estado de shock al sentir la mano de Kisuke en su hombro, su cara recupero el color y su mirada se lleno de rencor, sus hombros se tensaron inmediatamente por lo que pudo notar él, con su mano izquierda tomo el brazo que este tenía sobre ella, lo apretó lo más fuerte que puedo, jalándolo hacia ella y luego con una vuelta termino rápidamente al suelo  sobre él, tomo una piedra que esteba cerca de ella y la dirigió directamente a la cara de este, él cual se protegió la cara con sus brazos, antes de propiciar el primer golpe ella se detuvo, quedo inmóvil, mientras el joven debajo de ella cerraba sus ojos con fuerza, sin más ningún cambio su cara dejo ir toda la ira y paso a la seriedad, miro a su alrededor, fijo su mirada en Nial, luego se levanto y tendió el brazo a Kisuke para ayudarlo a levantar, lo miro a la cara, su mirada se había perdido en los ojos oscuros de este, luego de soltarle la mano le dijo:

Gracias.

¿Entonces te diste cuenta?

Obviamente, -miro al suelo- lo siento por lo de hace un momento, aunque ya lo había entendido no quería creerlo -dijo levantando su mirada-.

No esperaba menos de una Larssen – sonrió el joven-.

¿Y tú? creí que estabas muerto –pregunto secamente Rouge-.

Soy un suertudo, lo sé, la bala solo me rozo, y al caer me di con una roca en la cabeza, por eso quede inconsciente –aclaro Nial rozando la parte trasera de esta-.

¿Concluiré que ustedes dos ya habían llegado a un acuerdo antes, quizás en el momento en el que nos separamos, después de que aplastaran la cabeza de Amanda –todavía no se plasmaba emoción alguna en la voz de Rouge-.

Sabía que tus capacidades deductivas eran buenas, pero hasta ahora has superado mis expectativas –volvió Kisuke con una sonrisa que aunque la tomo como burla en realidad era de entusiasmo- .Disculpa si no puedo contener la emoción, pero he esperado esto durante mucho tiempo.

¿El sobrevivirá?, me refiero a Nial.

Si estoy bien tranquilos –alzo la voz Nial, y luego tocio secamente-.

Lo más probable es que muera desangrado si no tapamos la herida, sin embargo no es muy grave, le doy mínimo 3 horas más de vida.

Entonces imagino que debemos irnos ya –se agacho un momento y cogió las armas de los cadáveres- ¿las llaves siguen en la Camioneta?

Si las vi ahí Pegadas cuando estos bajaron –respondió rápidamente
Kisuke señalando a los cuerpos de los hombres ahora muertos-.


Solo habían pasado cinco minutos desde que ellos acabaron con los hombres y ya parecía una eternidad, pronto ya se encontraban en  la piedra con la cual la camioneta se había estrellado.

Esperen –apresuro  decir Rouge- ¿no eran tres los que quedaban vivos? Tres del otro equipo, recuerdo bien eran los tres últimos, pero solo esta X y VIII, ¿así que donde esta IX?

Ya está muerto, fue el primero del que me encargue –dijo orgullosamente Nial, mientras con su mano cubría la herida de su cuello -¿acaso no escuchaste el segundo disparo?

Si pero pensé que eras tú al que habían dado el tiro de gracia -le respondió Rouge, con una fluidez como si hablaran de un tema cotidiano-.

Pues la verdad, yo pensé lo mismo Nial, sin embargo era obvio que él se quedo para darte un último golpe y sacarte del juego –se incluyo Kisuke en la conversación-.

En realidad el se fue detrás de ustedes, pero al parecer cambio de opinión y vino de nuevo a mi lugar –Nial tomo unos momentos en silencio y luego subió su mirada hasta el claro cielo- ¿tu lo mandaste verdad Kisuke? ¿Por qué?

No es lo que piensas, la verdad es que esperaba que ya estuvieras despierto –aclaro este rápidamente-.

¿Cómo? ¿Ya sabias que no estaba muerto? –Pregunto atónito Nial-.

¡Claro! –Exclamo Rouge- no lo note antes porque era presa del pánico, pero el tipo estaba desorientado luego de salir de la camioneta, probablemente por el choque, claro está que no incluyo tal vez una inhalación ilegal antes.

Sigues agudizando todos sus sentidos al parecer, y la rapidez en que procesas información es increíble, si no supiera que eres una Larssen me sorprendería mucho.

¿Larssen? Ya lo has dicho antes, ¿Qué significa eso Kisuke? –Pregunto Nial-.

No es nada más que el apellido de Rouge, pero sería mejor que ella nos explique, claro si quiere –miro inquisitivamente a Rouge- ¿o quieres que yo os explique todo?

Tranquilo, yo puedo, sin embargo no poseo toda la información, no sé porque tu familia está persiguiendo la mía Kisuke  -dijo mirándolo furiosamente a sus ojos-.

Así que tampoco los sabes, esperaba en realidad que me explicaras esa parte –Rouge se sorprendió por esta confesión de Kisuke-.

Esperen, explíquenme más lento, tu familia persigue a la de Rouge, ¿en qué sentido? ¿Por qué?

La cazan por así decirlo, al parecer siempre han tenido conflictos entre ellos, cada vez que se rozaban alguna familia perdía integrantes “misteriosamente”.

¿Entonces se mataban entre ellos?

Así  es, yo no conocía la historia hasta ayer, cuando mi padre oyó tu nombre entre los integrantes del juego decidió sacar a otra mujer y meterte a ti en el lugar, ya que me sorprendió su actitud busque de una vez tu historia.

¿Y qué encontraste? – Esta vez la pregunta vino de Rouge-.

Que tu familia al igual que la mía solo engendro varones, y que durante ese largo tiempo, las mujeres solo tenían un solo hijo.

Un solo hombre, que heredaba el imperio de cada familia, y toda su historia, incluyendo su guerra milenaria, ya veo, pero al parecer yo soy la que acabo con eso.

Así es, eres la única mujer de las dos familias, que rompió la tradición.

Sin embargo tú todavía me tienes que matar ¿o me equivoco?

Eso sería lo establecido, pero no lo voy a hacer, veras me interesan tus conocimientos sobre todo tu forma de actuar y cómo es posible que hubiera nacido una niña de esta familia.

Entonces ¿qué estas preguntado en realidad? –dijo Rouge

Nial pensó que estos dos personajes tenían mucho en común, los dos podían demostrar emociones, pero cuando querían podían ser tan fríos como una máquina, además tenían una gran agilidad física y mental, él apenas seguía el ritmo de la conversación y se había limitado a escuchar esta y mirar a cada quien cuando hablaba.

Lo que estoy preguntando es ¿qué si sabes que paso realmente con tus padres? –Dijo fríamente Kisuke con una mirada de interés a Rouge-.
Sé que los mataron, al igual que tu, pero realmente creo que estás preguntando cuales fueron las circunstancias reales de sus muertes.


¿Creo qué es hora es preguntarle a tu papá? – Dijo Nil con una sonrisa, a la que la acompaño la de Rouge y la mueca de Kisuke.

martes, 24 de diciembre de 2013

La Obscuridad Chapter: 01

     Janeth se encontraba sola en su cuarto, acostada en su cama con un capullo de sabanas, sus pómulos estaban salados, las lagrimas se habían secado ya hace rato, su mano vibro, era su celular que con un mensaje le anunciaba que su novio llegaría dentro de poco, salió de aquel capullo para dirigirse directo al baño, abrió la llave del lavamanos y se apresuro a remojarse la cara, subió la mirada, el gabinete con puerta de espejo no estaba cerrado completamente, esta abertura emitía una pequeña luz, tan tenue que apenas era percibida por esta, abrió poco a poco y la luz se hizo más fuerte, al final a incredulidad de sus ojos habían dos velas negras en el compartimiento alumbrando con una luz roja como la puesta de sol, cerro sus ojos con una fuerza que no sabía que poseía y acto seguido los abrió, las velas habían desaparecido, o nunca estuvieron ahí, solo quedaban frascos de píldoras pre-escritas para migrañas, depresión y alucinaciones, tomo el frasco con temor, lo vio durante un rato. Volvió a su cuarto.
Jake terminaba de salir de su casa cuando un mensaje llego a su teléfono, de una vez escribió otro a su novia janeth, él se estaba preparando para ir al trabajo que había conseguido ese mismo verano gracias a su tío, vio la hora en su reloj y como todavía faltaba más de media hora para que empezara su turno decidió ir a visitarla, al cabo de un rato prendió el motor del carro y lo dejo calentar durante unos minutos, luego se subió no sin antes ver en su teléfono si había respuesta alguna, vio la fecha en la pantalla de este y su mirada tranquila se volvió nostálgica, algo preocupada en realidad, cerró la puerta de su auto y arranco del frente de la casa de sus padres, al cabo de diez minutos ya estaba donde Janeth- Amor abre–dijo mientras presionaba un botón para que ella pudiera escucharlo.
Janeth abrió la puerta, jake la miro, tuvo intención de besarla pero ella dio vuelta a su cara, su mirada era neutral, no expresaba nada, casi vacía,  subieron al cuarto de esta, llegaron a la cama.
Kate me dijo que estabas mal de nuevo –intento hacer contacto visual- por aquello –fallo-, sabes que puedes contar conmigo –se acerco y le intento tomar de la mano- yo siempre estaré ahí para ti –ella se soltó rápidamente y fue a un rincón de la cama- solo piénsalo ¿bien? –Miro su reloj- me tengo que ir, se me hace tarde.
Es… Espera… -dijo Janeth con una voz apenas audible- no… no te vayas por favor –hizo contacto visual- estoy asustada.
Nada es real amor –dijo Jake- sé que es difícil, pero tienes que ser fuerte, debes ser fuerte –hizo una pausa, tendió su mano para que ella se levantara más fácil- ahora abre la puerta por favor, debo irme.
Esta bien –su voz sonó neutral, sin emociones, era obvio que no estaba feliz de que él la dejara, bajaron- hasta luego.
El la miro, ella sostenía la puerta sin siquiera mirarlo, la abrazo y le dio un beso en la mejilla, salió y ella cerro, apenas hizo esto el cuarto se puso oscuro, muy oscuro, era como el vació -como ella imaginaba que era el vació- luego se escucharon miles de ruidos, ella seguía inexpresiva, una calavera, o al menos eso asemejaba, a diferencia de estas tenia ojos, oscuros, eran solo unos círculos blancos, con apenas un punto negro en el medio de estos, se poso sobre su hombro izquierdo “yo nunca te dejare mi amada” en ese momento janeth se sintió tan débil, intento gritar por ayuda, pero estaba muda, luego cerro sus ojos con toda la fuerza que le quedaba, al abrirlos de nuevo se encontraba en su cuarto, acostada en su cama, en un capullo de sabanas, sus mejillas estaban saladas, imagino que todo había sido un sueño, busco por la cama su celular, lo encontró al lado de esta, en su mesa de noche, lo tomo, miro la hora, era tarde, muy tarde, el timbre de su puerta sonó, tuvo un sobresalto, espero un momento, tenía que saber si no lo estaba imaginado, sonó de nuevo.
Bajo, abrió, era su novio, esta vez ella lo vio feliz, con ojos cansados, entro cansado a la casa, detrás lo seguían dos personas una era una mujer, alta casi tanto como él, era de piel clara, casi como la nieve, a diferencia de él, su cabello era castaño claro y sus ojos color miel, con unos grandes lentes delante de estos, el otro era un joven moreno, mas alto que los otros dos con un pelo que simbolizaba su descendencia afroamericana, su nariz era gruesa, sus ojos color canela y ligeramente achinados al final, era delgado como los otros dos, los tres individuos entraron a su casa, y cerraron la puerta, no sin antes Janeth ver una sombra colándose a través de la grieta.
Kate se acerco y la abrazo, janeth no le respondió el abrazo, se sentaron en la sala de estar, janeth se acerco a jake y le dijo que si él la había visitado en la tarde o que si solo fue un sueño, él confirmó su temor, antes de haber ido al trabajo él había parado por la casa de janeth, además le pregunto que si sus padres volverían.
No, ellos… yo los… extraño, ellos volverán del viaje la próxima semana –dijo Janeth pensándolo-.
¿Donde están? ¿Brasil? –Dijo Kate-.
Eh si, si –se apresuro a decir kate-.
¿No me habías dicho qué estaban en Canadá? –dijo el chico moreno-.
Su novio y los otros dos la observaban, sintió un calor recorrer su cuerpo, su cuello empieza a sentirse apretado, su garganta no puede tragar saliva, la cara de los que la ven empieza a sufrir cambios morbosos, su piel, su carne se deshace, como si fuera cera, pero mil veces mas rápidos, ella se hace pequeña, o ellos se hacen más grandes, no había tiempo de pensarlo, todo se vuelve oscuro alrededor de estos, hasta que solo puede ver sus caras, o lo que quedaba de ellas, eran solo cráneos con ojos, ojos vacios, que serian totalmente blancos sin el diminuto punto negro que apuntaba a ella, luego la habitación se ilumino poco a poco, pero era peor, eran luces rojas como si el sol muriera bajo ellos, era tan desesperante, no podía mover ninguna parte de su cuerpo mas que sus ojos, miro para abajo, la luz al parecer provenía de cinco velas negras, alejadas entre ellas, en el centro de la piel que se había derretido de los rostros de aquellas ahora calaveras empezó a formarse una clase de cuerpo, deforme, que apenas se podía mover entre un charco de sangre, de repente con sus manos deforme empezó a golpearse la cara, con sus dedos se arranco la piel y creó un agujero, era oscuro, de este empezó a brotar un liquido negro al mismo tiempo que de ahí brotaba una voz que aunque no era entendible del todo, claramente la llamaba por su nombre, las calaveras se acercaban a ella, no podía resistir mas, no podía gritar, cerro sus ojos con todas sus fuerzas, al abrirlos se encontraba en la sala de estar con sus amigos, mientras estos la miraban extrañados.
Bueno no importa –Dijo Kate al ver la cara de Janeth- mis padres salieron de la ciudad, ¿saben qué significa eso?
Fiesta! –Dijo Brady, el joven moreno-.
Janeth no podía aguantar más, se paro corriendo al baño, llego y cerró la puerta rápidamente, Jake iba tras ella pero no tuvo tiempo de entrar, Brady se preguntaba si había hecho algo mal, janeth se lavo la cara, el calor que sentía en aquel momento la había hecho sudar tanto que tuvo que quitarse el suéter, al mirarse al espejo dejo salir un pequeño grito.
¿Estás bien? –Grito Jake al otro lado de la puerta- ¿Janeth? ¿Janeth? ¡Janeth! ¡Abre!
Eso era inútil, janeth se tapo la boca con la mano izquierda mientras una lagrima corría por su mejilla, miraba en el espejo su hombro izquierdo, que al dejar el suéter a un lado dejo al desnudo un gran morado, se acerco al espejo un poco más, constato que lo que creía era cierto, era una mordida, pero no parecía normal, no de una boca normal, el espejo de pronto de movió, se abrió la puerta del gabinete, al frente de ella estaba el frasco de medicamentos, lo miro durante un rato, lo tomo en sus manos y lo abrió rápidamente, saco una píldora, y la paso en seco, luego lo coloco en su lugar, cerró la puerta del gabinete y lavo su cara en el lavamanos, al terminar de secarse miro el espejo e intento sonreírle… 


Nota: estoy intentando crear una nueva serie (si se le podría llamar así) y aunque no he publicado en mucho tiempo, creo que fue porque no tenía inspiración alguna, espero que les guste y ojala opinen.