martes, 24 de diciembre de 2013

La Obscuridad Chapter: 01

     Janeth se encontraba sola en su cuarto, acostada en su cama con un capullo de sabanas, sus pómulos estaban salados, las lagrimas se habían secado ya hace rato, su mano vibro, era su celular que con un mensaje le anunciaba que su novio llegaría dentro de poco, salió de aquel capullo para dirigirse directo al baño, abrió la llave del lavamanos y se apresuro a remojarse la cara, subió la mirada, el gabinete con puerta de espejo no estaba cerrado completamente, esta abertura emitía una pequeña luz, tan tenue que apenas era percibida por esta, abrió poco a poco y la luz se hizo más fuerte, al final a incredulidad de sus ojos habían dos velas negras en el compartimiento alumbrando con una luz roja como la puesta de sol, cerro sus ojos con una fuerza que no sabía que poseía y acto seguido los abrió, las velas habían desaparecido, o nunca estuvieron ahí, solo quedaban frascos de píldoras pre-escritas para migrañas, depresión y alucinaciones, tomo el frasco con temor, lo vio durante un rato. Volvió a su cuarto.
Jake terminaba de salir de su casa cuando un mensaje llego a su teléfono, de una vez escribió otro a su novia janeth, él se estaba preparando para ir al trabajo que había conseguido ese mismo verano gracias a su tío, vio la hora en su reloj y como todavía faltaba más de media hora para que empezara su turno decidió ir a visitarla, al cabo de un rato prendió el motor del carro y lo dejo calentar durante unos minutos, luego se subió no sin antes ver en su teléfono si había respuesta alguna, vio la fecha en la pantalla de este y su mirada tranquila se volvió nostálgica, algo preocupada en realidad, cerró la puerta de su auto y arranco del frente de la casa de sus padres, al cabo de diez minutos ya estaba donde Janeth- Amor abre–dijo mientras presionaba un botón para que ella pudiera escucharlo.
Janeth abrió la puerta, jake la miro, tuvo intención de besarla pero ella dio vuelta a su cara, su mirada era neutral, no expresaba nada, casi vacía,  subieron al cuarto de esta, llegaron a la cama.
Kate me dijo que estabas mal de nuevo –intento hacer contacto visual- por aquello –fallo-, sabes que puedes contar conmigo –se acerco y le intento tomar de la mano- yo siempre estaré ahí para ti –ella se soltó rápidamente y fue a un rincón de la cama- solo piénsalo ¿bien? –Miro su reloj- me tengo que ir, se me hace tarde.
Es… Espera… -dijo Janeth con una voz apenas audible- no… no te vayas por favor –hizo contacto visual- estoy asustada.
Nada es real amor –dijo Jake- sé que es difícil, pero tienes que ser fuerte, debes ser fuerte –hizo una pausa, tendió su mano para que ella se levantara más fácil- ahora abre la puerta por favor, debo irme.
Esta bien –su voz sonó neutral, sin emociones, era obvio que no estaba feliz de que él la dejara, bajaron- hasta luego.
El la miro, ella sostenía la puerta sin siquiera mirarlo, la abrazo y le dio un beso en la mejilla, salió y ella cerro, apenas hizo esto el cuarto se puso oscuro, muy oscuro, era como el vació -como ella imaginaba que era el vació- luego se escucharon miles de ruidos, ella seguía inexpresiva, una calavera, o al menos eso asemejaba, a diferencia de estas tenia ojos, oscuros, eran solo unos círculos blancos, con apenas un punto negro en el medio de estos, se poso sobre su hombro izquierdo “yo nunca te dejare mi amada” en ese momento janeth se sintió tan débil, intento gritar por ayuda, pero estaba muda, luego cerro sus ojos con toda la fuerza que le quedaba, al abrirlos de nuevo se encontraba en su cuarto, acostada en su cama, en un capullo de sabanas, sus mejillas estaban saladas, imagino que todo había sido un sueño, busco por la cama su celular, lo encontró al lado de esta, en su mesa de noche, lo tomo, miro la hora, era tarde, muy tarde, el timbre de su puerta sonó, tuvo un sobresalto, espero un momento, tenía que saber si no lo estaba imaginado, sonó de nuevo.
Bajo, abrió, era su novio, esta vez ella lo vio feliz, con ojos cansados, entro cansado a la casa, detrás lo seguían dos personas una era una mujer, alta casi tanto como él, era de piel clara, casi como la nieve, a diferencia de él, su cabello era castaño claro y sus ojos color miel, con unos grandes lentes delante de estos, el otro era un joven moreno, mas alto que los otros dos con un pelo que simbolizaba su descendencia afroamericana, su nariz era gruesa, sus ojos color canela y ligeramente achinados al final, era delgado como los otros dos, los tres individuos entraron a su casa, y cerraron la puerta, no sin antes Janeth ver una sombra colándose a través de la grieta.
Kate se acerco y la abrazo, janeth no le respondió el abrazo, se sentaron en la sala de estar, janeth se acerco a jake y le dijo que si él la había visitado en la tarde o que si solo fue un sueño, él confirmó su temor, antes de haber ido al trabajo él había parado por la casa de janeth, además le pregunto que si sus padres volverían.
No, ellos… yo los… extraño, ellos volverán del viaje la próxima semana –dijo Janeth pensándolo-.
¿Donde están? ¿Brasil? –Dijo Kate-.
Eh si, si –se apresuro a decir kate-.
¿No me habías dicho qué estaban en Canadá? –dijo el chico moreno-.
Su novio y los otros dos la observaban, sintió un calor recorrer su cuerpo, su cuello empieza a sentirse apretado, su garganta no puede tragar saliva, la cara de los que la ven empieza a sufrir cambios morbosos, su piel, su carne se deshace, como si fuera cera, pero mil veces mas rápidos, ella se hace pequeña, o ellos se hacen más grandes, no había tiempo de pensarlo, todo se vuelve oscuro alrededor de estos, hasta que solo puede ver sus caras, o lo que quedaba de ellas, eran solo cráneos con ojos, ojos vacios, que serian totalmente blancos sin el diminuto punto negro que apuntaba a ella, luego la habitación se ilumino poco a poco, pero era peor, eran luces rojas como si el sol muriera bajo ellos, era tan desesperante, no podía mover ninguna parte de su cuerpo mas que sus ojos, miro para abajo, la luz al parecer provenía de cinco velas negras, alejadas entre ellas, en el centro de la piel que se había derretido de los rostros de aquellas ahora calaveras empezó a formarse una clase de cuerpo, deforme, que apenas se podía mover entre un charco de sangre, de repente con sus manos deforme empezó a golpearse la cara, con sus dedos se arranco la piel y creó un agujero, era oscuro, de este empezó a brotar un liquido negro al mismo tiempo que de ahí brotaba una voz que aunque no era entendible del todo, claramente la llamaba por su nombre, las calaveras se acercaban a ella, no podía resistir mas, no podía gritar, cerro sus ojos con todas sus fuerzas, al abrirlos se encontraba en la sala de estar con sus amigos, mientras estos la miraban extrañados.
Bueno no importa –Dijo Kate al ver la cara de Janeth- mis padres salieron de la ciudad, ¿saben qué significa eso?
Fiesta! –Dijo Brady, el joven moreno-.
Janeth no podía aguantar más, se paro corriendo al baño, llego y cerró la puerta rápidamente, Jake iba tras ella pero no tuvo tiempo de entrar, Brady se preguntaba si había hecho algo mal, janeth se lavo la cara, el calor que sentía en aquel momento la había hecho sudar tanto que tuvo que quitarse el suéter, al mirarse al espejo dejo salir un pequeño grito.
¿Estás bien? –Grito Jake al otro lado de la puerta- ¿Janeth? ¿Janeth? ¡Janeth! ¡Abre!
Eso era inútil, janeth se tapo la boca con la mano izquierda mientras una lagrima corría por su mejilla, miraba en el espejo su hombro izquierdo, que al dejar el suéter a un lado dejo al desnudo un gran morado, se acerco al espejo un poco más, constato que lo que creía era cierto, era una mordida, pero no parecía normal, no de una boca normal, el espejo de pronto de movió, se abrió la puerta del gabinete, al frente de ella estaba el frasco de medicamentos, lo miro durante un rato, lo tomo en sus manos y lo abrió rápidamente, saco una píldora, y la paso en seco, luego lo coloco en su lugar, cerró la puerta del gabinete y lavo su cara en el lavamanos, al terminar de secarse miro el espejo e intento sonreírle… 


Nota: estoy intentando crear una nueva serie (si se le podría llamar así) y aunque no he publicado en mucho tiempo, creo que fue porque no tenía inspiración alguna, espero que les guste y ojala opinen.

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