lunes, 29 de julio de 2013

Juego de Jovenes II : Explicación

 Amanda se encontraba sentada frente al computador, esta como siempre metida en sus redes sociales favoritas, entretenida viendo fotos de animales tiernos, esta al parecer era su actividad favorita, cuando no ayudaba en el refugio de animales, en el cual era la ayudante mas fiel, siempre que podía iba para ese lugar, lo conoció de pequeña  cuando su abuela era encargada del lugar, su madre le decía que se parecía mucho a su abuela cuando esta estaba joven, su cabello era largo y negro, su piel tenía una tez rosada sus ojos color miel cobraban vida con la luz del sol y sus labios carnosos y por herencia rojos eran la combinación perfecta, todos querían salir con ella, pero ella no le prestaba atención a ninguno de estos, solo tenía un pensamiento terminar la universidad, recibir un titulo, hacerse cargo del refugio y re-modelarlo, este era su plan de vida, y ya lo estaba cumpliendo, en el primer semestre de universidad.

Nial estaba tocando con su banda en un local viejo, el decía que este era su escenario preferido, su piel bronceada era producto de una constante visita a la playa a surfear, su banda cantaba una canción lenta a petición de la gerente, cosa que no les agradaba mucho ya que estaban acostumbrados a cantar música mucho más rápida, sus ojos grises eran tapados por una venda negra, al igual que los de toda la banda, esto se debía que en el primer toque el estaba tan nervioso que decidieron usar esa banda para que no viera al público, pero para que nadie lo notara todos la usaron, y fue tanto el recibimiento de esto que los fans pensaron que era algún tipo de protesta al gobierno, así que lo acogieron rápidamente , aún lo seguían usando, claro con el tiempo habían buscado una tela más trasparente para poderse mover más a gusto en el escenario.

Brad era un joven muy alto y moreno, con una pequeña cicatriz en su cara y una barba de candado, su pelo era marrón caoba, sus ojos eran igual de marrones a la crayola con la que se pintaría un árbol era muy torpe, gracias a su mirada sería y su imponente figura lo  camuflaban, los únicos que sabían de su naturaleza torpe eran sus amigos y su novia Rouge -una joven alta y un poco menos morena que él, normalmente cargaba su pelo largo y castaño, pero había decidido rapárselo a un estilo militar, que le sentaba muy bien y resaltaba sus ojos, uno color azul intenso y otro verde igual de intenso, sin embargo no se notaba tanto, solo cuando la luz del solo le daba directamente a estos- ellos se habían conocido cuando ella resbalo de una pequeña escalera saliendo de la preparatoria y Brad deliberadamente salto a ayudarla, sin embargo ella se sostuvo rápidamente y no callo mientras que el se golpeo la mejilla contra el filo del escalón y se corto, dejando una cicatriz permanente, luego de eso y de que ella lo llevara al hospital fueron a tomar un café y ahí todo empezó.

Kisuke Lombowski era un joven promesa, un ciudadano perfecto según lo que dejaba mostrar, era de descendencia japonesa y rusa/Alemana, su apariencia daba a decir que no comía bien, su tez era muy pálida, sus ojos eran negros, al igual que su liso cabello, tenia siempre grandes ojeras y su mirada estaba dirigida al vacio, era alto para tener solo 14 y ya estaba en el segundo semestre de universidad, su padre era muy posesivo con él, no lo dejaba salir de casa solo cuando era más chico, todos lo trataban diferente por ser de la familia Lombowski, su abuelo fue parte importante de las dos guerras mundiales y ejemplo de longevidad al vivir 125 años, su padre heredo todo el conocimiento de este, sin embargo ahora era un hombre frio, malvado, el recordaba como de una noche a otra en el cumpleaños número 30 de su padre, hace 10 años, su madre había decidido irse con él, pero su padre los..., y eso era lo único que recordaba, hasta la mañana del otro día acostado en su cama, recordaba que se paro buscando a su madre pero más nunca la volvió a ver, nadie la había visto desde la noche anterior y en la casa nunca se volvió a hablar de eso.

Joven están listos los preparativos, su padre quiere hablar con usted –dijo uno de los tantos mayordomos de la casa- lo espera en el estudio.

Gracias, dile que me dé un momento para ponerme presentable y bajo.

Claro joven.

Amanda se estaba arreglando para llevar a su hermana al parque, su madre trabajaba todo el día por lo mismo su hermana la acompañaba a todos los lados y eran muy unidas, al Amanda cumplir los  5 Isabel nació, compartían su cumpleaños, cuando esta cumplió los 6 su padre murió en un robo a mano armada, por consecuencia su madre tuvo que buscar un trabajo en el cual 17 horas del día estaba fuera de casa, Isabel tenía ahora 12 pero a diferencia de todas las personas, desde que su padre murió dos años atrás no confía en nadie, solo en su hermana, ni a su madre le tenía confianza, tras meses de terapia por fin pudo volver a un instituto normal, por eso y miles de razones más su hermana era su adoración,  Isabel y Amanda eran inseparables.

Disculpen  -dijo mirando a todos-Buenas Tardes, dígame Padre, ¿qué puedo hacer por usted?

Te he dicho que dejes las informalidades en el hogar, en los negocios debes ser totalmente formal, como te lo he repetido antes tienes dos opciones para llamarme, la primera es Jefe y la segunda es Sr. Lombowski, ¿entiendes?

Sí señor, disculpe me imprudencia –le aclaro Kisuke- ahora si me disculpa ¿en qué le puedo servir?

La junta y yo decidimos que serás el que se encargara de elegir el nuevo equipo para el juego de aniversario –dijo su padre con una mirada seria y fría- y te informo que tienes hasta mañana para conseguirlos.

Señor pero eso es… -este otra vez lo miro fijamente a los ojos- claro, los tendré listos a mas tardar mañana en el alba.

Bueno entonces será mejor que los empieces a buscar ya, no necesito decir más, retírate ahora mismo.

Sí señor.


Isabel, vámonos que se nos hace tarde!!! – Grito Amanda desde afuera de su casa-.

Ya voy, ya voy –llego apresurada abriendo las puertas con un gran abrigo rosa y un bolso amarillo chillón- sin apuros hermanita bella.

Sin halagos, pero gracias, no hace falta mencionarlo, vámonos ya que igual debemos volver a las 6 a más tardar, y recuérdame comprar la cena en el camino.

Bueno, vámonos.


Ahora tengo que buscar, ¿mi padre en serio confía en mí o solo es otra prueba que espera que falle?  -Kisuke estaba sentado en frente del computador viendo archivos de personas con cualquier parentesco fraternal entre sí, padres, madres, hijos, hermanos, primos- en cualquier caso será mejor que me apure –leía los archivos tan rápido que solo los miraba una vez y pasaba a otro, solo se detuvo cinco veces.

Al otro día Kisuke fue directamente donde su padre, aunque no estaba de acuerdo con ese “juego” no podía oponerse a su padre, dejo cinco carpetas azules en el escritorio, las carpetas contenían a los cinco jugadores,  Bradley Tompson, Amanda Circle, Nial Rose, José Pérez y Lois Clark, cada carpeta contenía una descripción detallada de cada participante, su edad, su nacimiento, su nacionalidad, altura, peso, apariencia, gustos, descendencia, relaciones personales, todo aunque fuera exagerado era necesario, su padre tomo las carpetas de una vez y le pidió que se sentara.

Kisuke, estos son tus candidatos para el juego, muy bien –Abrió la primera carpeta- hazme un resumen detallado de la vida de Amanda Circle.

Es una mujer de 19, su padre murió a la edad de 35 años, hace 6 años cuando ella tenía 11 tratando de protegerlos a ellos de una pandilla, su madre para pagar los gastos trabaja en una empresa privada en una rutina extensa de más de doce horas, esa empresa está asociada a nosotros padre, en fin, tiene una hermana de 12, comparten cumpleaños, y esta tuvo serios trastornos luego de lo ocurrido con el padre, fue internada en varias escuelas especiales y fue vista por psicólogos y psiquiatras que identificaron el problema como un bloqueo del psiquis de la niña a el trauma sufrido pero que no era nada de qué preocuparse y esta  mejoraría pronto.

Bien, ahora Bradley.

Bradley es un jugador de futbol americano en su universidad, gano una beca en esta por eso, de 190cm de altura, fornido y moreno, de descendencia australiana, ojos marrones, sus padres se divorciaron y siguen en Australia, tiene una novia Rouge Larssen, llevan un año juntos.
Bien, ya vi tus anotaciones, saca a Lois Clark del Juego, necesito que investigues más a la chica Larssen,  ¿qué sabes de ella hasta ahora?

Pues tiene 18 años, descendencia Sueca, sus abuelos emigraron a América después de la segunda guerra mundial, su padre luego se caso con una mujer latina, y luego a sus 13 años sus padre murieron en un accidente de tránsito y decidió abandonar la escuela, vivió esos 4 años fuera del radar, volvió hace un año e hizo un curso a sus para recuperar los años perdidos y entro a la universidad pública, al parecer estudia veterinaria, conoció al chico ese mismo año y al parecer unos meses después se fue a vivir con él.

Inclúyela en el juego y saca a la que te dije, de resto no tiene importancia que los detalles, hoy en la tarde los recogeremos, retírate ya –le hizo una seña con la mano sin quitar la mirada de las carpetas.

Sí señor.

Pero antes que te vayas, como tú eres responsable de ese equipo, tienes que irlos a buscar, a las dos llegara la van y tu iras con ellos, espero que quede claro.
 Sí señor, me retiro señor.


A las dos llego la van y kisuke bajo, esta vez sin el traje que normalmente usaba, ya que llevaba solo ropaje negro, que hacía ver a su piel mas pálida de lo normal, se monto rápidamente en el móvil, se tapo la cara con un pasa montañas y junto a los demás enmascarados fueron en busca de los jugadores.


¡Isabel te dije que me acordaras de comprar la cena al llegar! –Dijo Amanda frustrada y algo molesta- ya mamá está por llegar, que mas, iré a comprarla yo a la tienda de la esquina, toma las llaves y me abres cuando toque, ¿entendiste?

 Si tranquila, yo cuidare la casa mientras estas por fuera –le respondió su pequeña hermana con una sonrisa de oreja a oreja-.

Amanda se dirigió a la tienda a toda prisa, mirando su reloj preocupada y esta acción casi le cuesta la vida, ya que una van negra paso a toda velocidad justo antes de que ella pusiera su pie en la calle, esta no se inmuto y siguió derecho a la tienda, pidió tres comidas diferentes, un submarino, una pizza pequeña y una ración de pollo.


Isabel se apresuro a buscar las llaves cuando escucho el timbre- ¡Ya voy hermanitaa! –salió corriendo en medias y se resbalo antes de llegar a la puerta, se levanto sobándose la espalda baja y abrió todavía sobándose, al mirar la entrada lamentablemente no era su hermana.


Amanda iba cruzando la esquina para llegar a su casa con las manos ocupadas por las bolsas, al ver la puerta de su casa abierta entro corriendo sin pensar en nada más, cuando miro a su alrededor su hermana estaba amarrada a una silla, amordazada y al parecer dormida, se le acerco preocupada y cuando la palpo para comprobar sus signos vitales una mano cubierta con un guante negro de cuero le inyecto una sustancia que la hizo perder la conciencia al instante.

Brad y Rouge estaban sentados en su patio abrazados mirando el atardecer, Rouge se acababa de pintar el pelo de un verde verdaderamente alegre, te recordaba a la navidad misma, sonó el timbre del departamento y Brad se paró a atender, Cuando abrió la puerta fue derribado por hombres encapuchados, uno lo aplasto completamente y le dio un fuerte golpe en la boca del estomago, tanto que desmayo, Rouge intento ayudarlo pero dos más la agarraron y le inyectaron la misma sustancia que a Amanda.

Nial estaba terminando un toque con su banda, su tía era dueña del bar por el cual se habían sacrificado una infinidad de veces para permanecer a flote y ahora era uno de los más visitados en la ciudad, donde tocaban y aparte donde él vivía con ella, justo al terminar el toque su tía le dijo que recogiera unas cajas de afuera que el camión había dejado con unas bebidas, este se dirigió sin rechistar y cuando él llevaba las manos ocupadas con la pesada caja fue inyectado en su cuello por uno de los encapuchados.

José se encontraba descargando una actualización para uno de sus juegos, era un chico de contextura delgada, piel muy morena, pelo oscuro engominado, ojos negros y unos grandes lentes con una montura gruesa y negra, normalmente nunca estaba solo en casa, pero esta vez sus padres habían ido a una fiesta familiar y él había decido quedarse, ya era tarde por lo que le pareció raro oír el sonido del timbre, miro por la cámara de seguridad y eran tres hombres encapuchados los que estaban tocando el timbre, sin más temor y preocupación se dirigió hacia el segundo piso cuando oyó el segundo toque al timbre, intento salir por la ventana de su cuarto cuando oyó un gran golpe abajo, se espanto tanto que casi cae de la ventana, sin embargo se lastimo un pie, así que sin más remedio cayó al piso de su cuarto, los encapuchados se dirigieron directo al cuarto del joven, ya habían estudiado cada parte de esa vivienda al igual que todas las demás, al ver que no se resistió solo lo inyectaron en el cuello.

En la van con los cinco jugadores por fin Kisuke se sentía aliviado, había sido un largo día y ya que los tenia no había más nada de qué preocuparse, oyó un ruido y volteo un momento para ver si alguno estaba despertando o algo por el estilo, pero lo que vio fue mucho peor que lo anterior, uno de los chicos estaba sacando espuma de su boca, era José, empezó a retorcerse macabramente y la espuma en su boca aumentaba, abrió sus ojos repentinamente y estos se voltearon, quedando totalmente blancos a no ser por las grandes venas rojas de estos, se movió como un gusano en la tierra y la espuma siguió saliendo hasta que se detuvo ese asqueroso movimiento y la espuma paro, Kisuke estaba más preocupado por qué diría su padre a lo que en realidad le hubiera pasado al chico, sus planes se habían arruinado y los jugadores no estaban completos, ¿cómo reaccionaría su padre a esta situación?     

La van no se dirigía a la casa de la que había salido, era una parte muy oscura de la ciudad cerca de los muelles, en una fila de bodegas, entraron a toda prisa a una que estaba abierta, su padre junto a una directiva los estaba esperando, Kisuke llego con su mirada al suelo y le explico al padre en privado sobre la 
situación.

¿Qué? Ya sabía yo que no podrías, era obvio que un incompetente como tú nunca lo lograría –dijo con el ceño fruncido, luego medito y con un suspiro despreocupado completo- ya que más, será el quinto jugador.

¡No! –Dijo rotundamente- no me puedes obligar.

No, este juego es solo voluntario, conozco las reglas Kisuke, ¿pero si te doy lo qué más anhelas?, digo ¿no quieres saber que paso con tu madre?

Kisuke quedo en blanco, todos los recuerdos que intentaba ocultar salieron a flote causándole una gran migraña, cayó al suelo y desde ahí grito: ¡Esta bien acepto!  

Ok, y tranquilo hijo mío, ya me encargare que ninguno de los alfas te haga daño, después de todo eres el próximo heredero –una sonrisa burlona adorno la cara del viejo Lambowski- pero esos si hasta ese momento serás tratado como un participante cualquiera.


Kisuke despertó en una sala, amordazado a una silla que a su vez estaba sujeta al suelo, la proyección empezó, Kisuke de joven había visto esta varias veces, cada año cuando empezaban los juegos, aunque para cada participante significada algo diferente, todas daban las reglas generales del juego, y ofrecían la manera de que estos entraran voluntariamente a este.

Amanda se despertó en la sala sola con el ruido de la proyección, su ropa se había ido dejando solo su ropa interior, con horror, vio como un hombre -viejo y tan arrugado por los años que casi ni podía hablar- le explicaba el Juego Anual, mostraba imágenes de su hermana, decía que ella la podía salvar con solo entrar a este, y que si resultaba ganadora además se le concedería lo que deseara, dinero, comida, casas una nueva vida, todo lo que ella quisiera, también explicaba que su ropa había sido tomada para asegurarse de que no hubiera nada que pudiera usar para tener una ventaja sobre los demás jugadores si aceptaba, debía pulsar el botón que estaba debajo de su pie, y se le explicaría al resto de las reglas necesarias para la comprensión del juego, con lagrimas en sus ojos oprimió el botón.    

Rouge despertó al igual y vio al mismo viejo decrepito en el video, la única diferencia de este es que su invitación al juego era “si quieres volver a ver con vida a tu novio, entra al juego”, lo mismo pasaba con la de Brad. Nial por otra parte se horrorizo cuando vio imágenes de su tía amordazada dentro del bar y un tipo rociando gasolina en este, su invitación era “si quieres salvar la vida de tu tía y el lugar que llamas hogar es mejor que aceptes jugar y pulses el botón que está debajo de tu pie”, al todos aceptar el vídeo mostró una escena del viejo sentado en un aún más antiguo despacho con cinco hombres detrás de él.

El juego consiste simplemente en un simple juego de supervivencia –dijo el viejo con sus manos empuñadas sobre el viejo escritorio-, son diez jugadores que se dividen en dos equipos de cinco, ustedes como son el equipo invitado serán la presa, y estos señores serán sus cazadores, y si les puedo aconsejar algo es que se mantengan alejados el mayor tiempo posible de estos, el juego en si durara 48 horas o hasta que maten al último miembro del equipo contrario, sin embargo a ustedes y solo ustedes se les marcara el numero en la piel, con un método conocido como escarificación,  cada uno tendrá del uno al cinco, en números romanos, ustedes serán el equipo gamma, también a ustedes y solo a ustedes se les inyectara una droga como la usada anteriormente para traerlos aquí pero con una dosis mayor que hará que pierdan el conocimiento y sentido de la orientación por unas cuantas horas, claro no todo puede ser bueno para el otro equipo, durante el camino y en todo el campo de juego, hemos puesto utensilios como linternas, cerillas, bocinas y todo tipo de armas, así que si tienen suerte las encontraran y podrán salvar su vida, se me olvidaba –dijo con sus ojos muy abiertos-, para eliminar a un jugador y que cuente como punto deben de apuntar a su cabeza, todos los golpes tienen que ser a la cabeza, y si cualquiera de los dos grupos no hace esto, a el jugador que –empezó a hacer señas con su mano arre costando su cuerpo a la silla que estaba de de lado- “eliminen” de esta manera no se les contara como punto, otra cosa, su números no solo indicaran el numero de participante, también en el mejor de los casos, el orden en el que deben morir, si no los mataran en ese orden, se los tomaría como medio punto en vez de uno –acomodándose de nuevo en la silla termino su anuncio-, dicho esto, ¡Que empiece el juego!

De repente todos los cuarto se pusieron oscuros, y las cuerdas de la silla empezaron a apretar más, hasta que al mismo tiempo, una mano llego e inyecto a todos, fueron llevados a la van negras e introducidos ahí les marcaron los números con un bisturí previamente esterilizado, un procedimiento muy bien hecho, casi con la precisión quirúrgica de un cirujano experimentado, fueron llevados durante una hora a una camino cerrado del que muy pocos conocía, y tirados en la carretera del lugar, la van luego de dejarlos salió rápidamente del lugar, y a lo que ya estaba suficientemente  lejos de estos uno de los encapuchados saco su pistola y disparo al cielo.

“En una vieja carretera, en el punto más oscuro del día estaban cinco muchachos se despertaban en medio de la calle, todos se pararon al oír un ruido parecido a un disparo.”

martes, 23 de julio de 2013

Short Story 001: "Lara"


ella se despertó  estaba desnuda en un cama, en un cuarto dorado y desordenado, al darse cuenta de esto empezó a limpiar el cuarto, recogía todos sus utensilios, miraba a la puerta y luego a la cama desatendida  la sabana dorada envolvía su cuerpo como si de una toalla se tratase,recordó que el secador estaba en el baño, cuando se dirigió a la puerta de este escucho la llave de la regadera abierta, al abrir la puerta sus ojos negros brillaron con un rojo vino tinto en su pupila. un cuerpo de un hombre joven estaba en la bañera con la llave aún abierta con el cuello cortado y un cuchillo clavado en el pecho, en el corazón

Ohh!! Dios ¿qué es esto? -exclamo sorprendida, no podía creer la escena que estaba al frente suyo- ¿Qué es esto? ¿Como es posible? Dios!!! deje la llave abierta, toda la noche desperdiciando esa agua, seguro te cobraran de mas cariño -miro fijamente al cadáver pálido  oh no puede ser, que he hecho, iba a dejar mi cuchillo favorito -agarro firmemente el mango de este con sus dos manos y halo hacia afuera con todas sus fuerzas- esta vez si lo he clavado profundo -al lograr sacarlo un poco de sangre a presión salio disparada contra el aire- que raro, pensé que ya te habías secado -tomo el cuchillo y con papel higiénico lo limpio, luego se sentó en el inodoro durante un rato...

Luego de terminar de limpiar el cuarto se dispuso a arreglarse, acomodo su pelo corto y negro azabache, se coloco sombra oscura y un labial a juego, haciéndola parecer un mimo ya que su piel era muy pálida  sonrió frente al espejo y junto a su conjunto de pantalones pegados con blusa negra y botines de cuero salio con su gran bolso a juego con los botines se dirigió al baño y con la tijera corto el pelo castaño del cadáver y lo introdujo en un pequeño frasco de vidrio -Me divertí mucho contigo- dijo sonriendo le y pellizcándole los cachetes tan duro que de una vez se le pusieron morados, salio de ahí y cuando se dirigió fuera de la habitación vio la chaqueta de cuero de el colgada en el perchero,la agarro y la olio - todavía huele a él, que aroma tan increíble-  y salio de la habitación.

Se dirigió a la recepción y con una sonrisa le dio la tarjeta de crédito a la encargada, la cual la miro con algo de asco e indiferencia -¿todo a nombre del señor?, señorita Clarence-.

Si - dijo Lara- Dígame Clare si gusta, no hay que ser tan formal, y agréguele dos horas mas para que se despierte.

Claro señorita Clare -dijo la encargada- ¿necesita que le diga algo más al señor Stark?.

Ohh si claro, que me busque -le dijo sonriendo de oreja a oreja y se marcho por la puerta-.

Señorita disculpe la tarjeta!! -grito la encargada-.

Lara tomo un taxi rápidamente y se dirigió a un lugar de comida chatarra, pidió una ensalada y una ración de papas fritas, cuando termino de comer fue al baño, vio que estuviera solo y sin cámaras y se quito la peluca, dejando ver un pelo castaño claro y ondulado, luego los lentes de contacto para mostrar unos ojos verde intenso y el labial el cual cambio por un color mas femenino. metió todo eso en su bolso, salio pago y al salir del local se quito una piel sintética adherida a la piel, en la cual se encontraban una pequeñas huellas dactilares diferentes a las suyas, siguió caminando...

Después de todo apenas empieza el día... 

15 Años

Prefacio:
Yo no podía cerrar los ojos, no de nuevo, ella estaba a unos metros de mi, si volvía a cerrar los ojos la perdería de vista, ella estaba sonriendo y yo también, por fin el infierno que se había desatado estaba acabando, el sonido de las sirenas mas los gritos de la gente me mareaban, veía como a lo lejos la gente corría desesperada, hasta que en ese momento la vi, estire mis manos y ella estiró las suyas, pero antes de poder tocarnos cuatro brazos la alzaron y la pusieron en la camilla, igual que a mi, intenté batallar contra ellos pero apenas tenia fuerza para moverme, mi único pensamiento era no dejarla sola después de todo era su mejor amigo y este era su Día.


I CAPITULO
Estaba entrando a clase en la mañana, en un colegio privado de mala muerte, nuestro salón era pequeño, sus paredes tenían dos colores, azul pálido y blanco amarillento por la exposición al ambiente (durante mas de tres años no habían pintado de nuevo ninguno de los salones), las dos ventanas eran de hierro, a las cuales no te le podías acercar a menos de que estuvieras vacunado contra el tetáno, el lugar estaba lleno de pupitres viejos con toneladas de barniz por encima, con una antigua pizarra color verde oscuro, descolorido por la tiza, y la silla nueva con escritorio formal de la profesora, siendo esta lo único que le daba vida al salón y obviamente nosotros.

Mis compañeros y yo esperábamos a que llegara el profesor cuando el coordinador general de la institución dijo que saliéramos  conversamos sobre temas banales, estaba sentado en un circulo con ellos, Daniela a mi lado era la mas alta -sobresalía aun sentada- su cara era ovalada. sus mejillas rosadas lo cual le daba color a su piel, ya que el resto era casi tan blanco como una vela, su cabello era muy amarillo y tan corto que no se podía hacer una cola de caballo -solo se recogía el sobrante en su cara para que no la tapara-, a mi otro lado estaba Fabian, era de tez morena igual que la mía  solo que su cabello era lizo y claro, mientras que el mio era oscuro y ondulado, luego estaba Juan -por su color de piel se notaba que había ido a la playa recientemente- en ese momento Ann - que volvió al salón  ya que nos dijo que necesitaba traer algo- Grito, sabia que era ella, tenia que ser ella, además provenía del salón  todos en el circulo quedaron paralizados, así que eche a correr, al llegar Ann estaba arrodillada junto al cuerpo de una chica, muy delgada, pero el pelo oscuro de esta tapaba su cara, Ann me miro y luego miro a la puerta, cuando me di la vuelta, todos en el circulo habían llegado.

Ella, ella... la encontré así... esta herida -dijo Ann con el hilo de voz que el temor dejaba salir- debes... debemos ayudarla Young -me dijo mientras subía su mirada con sus ojos cristalizados-.

Claro!! -respondí yo inmediatamente, haría cualquier cosa que ella me pidiera- que le ha pasado? donde esta la herida-.

Esta en su brazo izquierdo, mas abajo de su hombro, rasgo su uniforme también y... -lo que a continuación iba a decir Ann fue interrumpido por la voz del coordinador principal-.

Permiso jóvenes  por favor permiso -dijo a los que estaban parados tapando la puerta, los chicos murmuraban cualquier cosa, "¿quien es ella?, ¿qué le habrá pasado?, ¿esta muerta?" - DIJE ¡¡¡PERMISO!!! - grito el coordinador, haciendo ahora si que todos se movieran de la puerta- gracias.

Señor Smith!! - se apresuro a decir Ann mientras se limpiaba con la manga de suerte el parpado inferior- ella se ha desmayado,es, es...

¿Quien es señorita? diga ya!! - se notaba la angustia en su voz-.

Es Marien -al decir esto todos en la entrada del salón estallaron en un "bahh", "ella, en serio, que raro" con un tono desganado, se notaba en sus voces que el interés que se había creado, desapareció en segundos- la encontré aquí desmayada y al parecer se corto, quizás por eso se desmayo-.

Lo mas Probable, Young ayúdame a cargarla hasta la enfermería -yo asentí  no creo que tuviera otra opción-, Ann sera mejor que te quedes acá.

Lo ayude mientras la llevamos miles de pensamientos recorrieron mi mente, de como pudo haber pasado ese incidente, ella era torpe, así que pasaron miles de escenas en mi mente, ella cargando libros se dio contra la ventana y se corto, pero no habían libros por ahí, o pudo ser bailando, se pego contra algún borde o pupitre -no seria la primera vez que se lastima bailando- pero eso no explicaría como se corto, esos pensamientos llenaron el recorrido hasta la enfermería  allí la enfermera Dorian esperaba con la puerta en sus manos -ella era una mujer alta, anciana se notaba la experiencia en sus ojos que seguramente habían vivido mas de una interesante historia  su cabello era gris como la ceniza, y su expresión seria asustaría a cualquiera que no la conociera-,nos invito a entrar terminando de abrir la puerta, luego la deje en la cama y me marche del lugar.

Luego de irme del lugar rápidamente -con un gracias de el coordinador- llegue al patio de nuevo, y al ir a hablar con mis amigos sobre el incidente el profesor apareció detrás mio y nos llamo a que entráramos rápidamente.


Al terminar la hora de clase fui directo al otro extremo del pasillo para encontrarme con mis amigos, para por fin contarles lo sucedido, mientras iba pasando escuche la voz de una mujer, tenia un tono muy profundo, y estaba hablando de lo mucho que se había emocionado cuando encontraron a la chica, que por fin algo interesante había pasado en el colegio, sin embargo que su emoción se esfumo cuando vio que la chica era "la estúpida de Marien", al voltear a ver era un grupo de chicas y la que hablaba era Roxan, una persona arrogante, con cabellos rojos, casi vino-tinto y ojos verde pálido  con un color saludable y unos... unos buenos atributos en su cuerpo, que se creía mas que los demás solo por esa razón -y porque el padre era muy adinerado y la madre había heredado esa riqueza cuando el padre de esta murió-, quise protestar le pero en realidad yo era uno de los que trataba a Marien así, por lo mismo la deje y seguí derecho hasta el final del pasillo.

Cuando llegue, Ann me miro y me dijo que ya les había contado todo los que nos dijo el coordinador, que ella simplemente la había encontrado, pero que quería saber que paso cuando me fui a la enfermería  aclare que en realidad el coordinador apenas me dijo las gracias cuando la deje en la camilla y que la enferma no hablo en ningún momento, en ese momento Ann, Juan y los demás dirigieron su mirada al principio del pasillo en donde venia Marien con una venda en el brazo y su suéter haciendo la labor de sostener este, Daniela se paro y se llevo a Ann consigo hasta donde estaba Marien,yo y los chicos no tardamos en llegar hasta donde ellas estaban, allí le preguntamos que había pasado.

Nada, solo me tropecé con un desnivel en el suelo, me corte con la ventana y al ver sangre en mi brazo me desmaye -nos dijo mirándose la herida y luego subiendo su mirada hacia nosotros y sonriendo-.

Bahh!! ¿en serio?, pensé que seria algo mas interesante -dijo Fabían mientras se marchaba con Juan y me llevaba a mi-.

Espera!! -Dijo Marien- antes que se vayan, quiero... quiero decirles gracias, muchas gracias, supe que fueron ustedes los que me ayudaron, me lo dijo el señor Smith.

De nada tranquila -dijo Ann con una gran sonrisa- no fue nada ¿verdad Young?

Si tranquila -agarre a Ann y me la lleve poco a poco- de nada, tranquila -nunca me gusto que me agradeciera, en especial ella, me hacia sentir mas culpable que ella me diera gracias, en especial ella, no se sentía bien que la tratara como la trataba y aún así me diera las gracias-.

Al alejarnos le dije a Ann al oído: esa niña es demasiado rara.


En clase sonó por los altavoces a la directora "se requiere a Roxan Maide en la oficina de el coordinador", todos giraron su mirada hacia la pelirroja con cara de sorprendida  el profesor le dio una seña con la mano que se levantara, y todos los demás empezaron a murmurarse al oído  esta al ver todo el alboroto se paro levanto una ceja y bruscamente giro su cabeza y luego su cuerpo en dirección de la puerta empezando a caminar...

Al cabo de un rato ya habían llamado a un cuarto del estudiantado del aula, cuando se vuelven a oir los parlantes "Ann Maide se requiere en la oficina de el coordinador" ahora fui yo quien gire mi cabeza bruscamente para mirarla, ella se sorprendió mas que ninguno, era normal que llamaran a los otros, siempre eran ellos los que terminaban en esa oficina, pero al no saber que pasaba ni porque situación los llamaban era mas raro aún.

No pude pensar en otra cosa mas que en eso hasta que ella lego, llego con la mirada al suelo, algo malo había pasado, estaba seguro, el profesor pidió la atención de todos, ya que nos habíamos distraído por el ruido, Marien estaba concentrada en la tabla de su pupitre por lo que pude apreciar, luego que todos quedaron en silencio y viendo hacia el profesor, los parlantes volvieron a sonar, esta vez para anunciar que me necesitaban a mi en la oficina de el coordinador.

Yo me dirigí rápidamente a la puerta con la mirada en el piso para no mirar a nadie, a ninguno de mis amigos, camine tan rápido como pude, siempre mirando al suelo, hasta que llegue a la oficina del coordinador, me sabia de memoria el camino, además el colegio no era tan grande, toque la puerta y espere que me dieran el permiso de entrar, hasta que la voz de el señor smith me lo permitió.

Al entrar vi a el señor Smith arrecostado a una de las mesas pegadas a la pared y a la enfermera Dorian sentada en detrás del escritorio con sus manos entrelazadas sobre este, ella alzo la vista que en estos momentos estaba en unas hojas en el escritorio.

Kubo, siéntate - me dijo la enfermera- debemos hablar de el incidente que ocurrió con la señorita Heart.

¿Marien? ¿qué paso con ella?, dijo se cayo y se golpeo, vamos, eso es muy normal en ella.

Si pero esta vez no cayo sola -Dijo el coordinador Smith-.

¿Como? ¿están seguros? si ella misma dijo que se tropezó -les conteste rápidamente  no se porque estaba a la defensiva-.

No Young, ella no se tropezó  tu mismo debes saber que aunque esa sea la historia que ella contó no es verdad, tu mas que ninguno debe saber que en tu salón no hay ningún desnivel en el lugar donde ella estaba tirada o cerca de allí, además no hay sangre ni rastros de ella en la ventana -claro es cierto, no me tome la molestia de pensarlo, en ningún momento vi la sangre en la ventana y nadie había limpiado, solo estaba Ann, y seguramente esa había sido la razón por la cual la habían llamado, igual que a mi, porque no lo había pensado antes-.

La voz del señor Smith me trajo de nuevo al momento -ya te diste cuenta verdad, la señora Dorian se dio cuenta de una contusión en la cabeza de la muchacha y empezó a investigar mas a fondo.

Esa herida fue efectivamente la que provoco el desmayo, probablemente fue con un puño, y por lo que me dice el señor Smith ella estaba bocabajo pero su herida estaba en el brazo izquierdo y la ventana se encuentra en la pared derecha, además la heria era muy precisa, ningún rasguño aparte de esta, por lo que indica que fue otra cosa, un arma es lo mas probable.

Pero eso quiere decir... - No salia de mi asombro- eso quiere decir que a ella la hirieron, le hicieron daño intencionalmente.

Así es, y si el golpe hubiera sido un poco mas fuerte pudo haberle partido esa parte del cráneo  pero fueron inteligentes los que la hirieron.

¿Dice usted que fueron varios?, ¿como es posible eso?

No se, pero es obvio que fueron varios, lo peor es que esta no es la primera vez que pasa, y cada vez aumentan la seriedad de estos "ataques",  lo único que es seguro es que a Marien la van a atormentar hasta que hable o muera. 

Juegos de Jóvenes I : Hechos

En una vieja carretera, en el punto más oscuro del día estaban cinco muchachos se despertaban en medio de la calle, todos se pararon al oír un ruido parecido a un disparo.

“¿Quién es esta gente? ¿Por qué estoy en ropa interior?” -pensaba una de los jóvenes, su cabello era verde, un verde navideño, se intento parar apoyando sus brazos en el asfalto pero de repente un dolor invadió uno de estos, el izquierdo, sintió que un liquido algo abrigado en comparación con la fría noche bajaba por este, tomo su otro brazo derecho y se palpo la herida, eran tres cortadas alargadas y hechas de forma horizontal efectivamente era sangre la que bañaba su brazo era una cortada muy bien hecha, no había roto ninguna vena, solo tenía la piel abierta, claro el dolor si era fuerte, al lograr sentarse sobre si misma (col la mano aun tapando la herida) vio a los demás que estaban ahí, todos se estaban parando y se veían entre sí, ninguna de sus caras le parecían familiares, la de una chica con el pelo largo y negro, un chico con una silueta desganada, mucho más joven que todos los demás, otro con el cabello largo hasta los hombros de un color muy amarillo -por lo que dejaba ver la luz de la luna  y el ultimo, el ultimo al verlo tenía una barba de tres días y una pequeña cicatriz en su cara, al verlo recuerdos de ellos dos en una cálida y brillante mañana sentados juntos y abrazándose  llegaron a su mente- ¿Brad eres tú?


El joven levanto su mirada -¿Rouge? -pregunto sorprendido-  ¿qué haces…? ¿Qué hacemos aquí?


No se, no creo que nadie sepa –dijo el muchacho del pelo largo, extendiendo su mano- mucho gusto, creo… mi nombre es Nial.

¿Qué es esto? –Dijo la joven de pelo largo sollozando- ¿Díganme que es esto?


Cree que lo había dicho, nadie sabe – repitió Nial- ¿y tu cómo te llamas?


Soy Amanda –dijo mirando al suelo-.

¿Y tú? –mirando al más joven de todos el cual mantenía la mirada vacía en el suelo- ok tal vez después, ser mejor que nos paremos, si no me equivoco estamos parados en medio de la carretera.


Todos se pararon a excepción de Amanda, ella se quejo al intentar pararse y puso su mano rápidamente en su pierna derecha, tenía una gran cortada ahí, parecida a la de Rouge.


Me duele –dijo- ayúdenme a levantar –Brad y Nial se precipitaron a hacerlo, cuando Neal bajo, de su estomago empezó brotar sangre.


O creo que también estoy herido –con el brazo que tenia libre logro sentir su herida- creo que tu también Brad y con su mirada se dirigió a su brazo derecho, Brad miro y efectivamente de su brazo brotaba sangre.


Yo también tengo una herida –dijo Rouge- en mi brazo izquierdo, y se parece a la de ustedes.


Yo… Yo también… yo tengo una herida, en mi espala, estoy seguro –dijo el más joven con un hilo de voz y se dio vuelta para mostrar la herida-  ¿es… es muy grande?


No, tranquilo, aunque no puedo ver bien –lo calmo Rouge dándole la vuelta al joven y entregándole una sonrisa para que se sintiera mejor, la cual este devolvió por un instante y luego aparto la vista de ella y la dirigió al suelo – tomen este año, lo encontré al lado mío, vendadle el pie a la chica, y

ayudadle a caminar.



Luego de un rato habían recorrido un largo camino sin aun encontrar rastros de personas o carros, hasta que a lo lejos vieron una camioneta negra, los chicos se apresuraron a correr y Brad tropezó con lo que después de agarrarse dio cuenta que era una linterna, les dijo a todos que se detuvieran, y con

la linterna en la mano y ya de pie dijo que lo mejor era alumbrar a la camioneta desde ese lugar en vez de cruzar la carretera, así hicieron y luego de esto la camioneta prendió sus luces alumbrando directamente al lugar donde ellos estaban y prendió motores, sus vidrios negros no dejaron ver su interior ni quien la conducía, los chicos estaban alegres al ver que la camioneta estaba habitada y más aún cuando esta prendió su motor y acelero rápidamente hacía donde ellos estaban, lo malo fue que no se detuvo cuando estuvo cerca, los jóvenes intentaron correr hacia todos lados dispersándose rápidamente, lamentablemente dejando atrás a Amanda, la cual por su herida en el pie se dejo caer,  siendo el caucho de la camioneta el causante de su muerte al aplastar y romper en mil pedazos su cráneo, el cual exploto en diversas direcciones, haciendo que los demás se detuvieran al sentir esos pedazos en sus espaldas, al voltear vieron que se habían dividido en dos grupos, y la camioneta había chocado contra una gran roca que dividía ese camino, siguió acelerando hasta que se detuvo, ellos volvieron a acercarse con cuidado a la camioneta con toda la precaución posible, y vieron parte del cuerpo aplastado de Amanda con los brazos partidos y contorsionados entre sí.


Todos estaban conmocionados por lo que había ocurrido, Rouge tenía sus dos manos en la boca para no vomitar, Brad a su lado invito a Nial y al joven para estar en grupo, cuando estos se acercaron, el joven tomo la linterna de la mano de Brad y alumbro la pierna del cadáver de Amanda, se agacho y miro su herida, era una gran línea vertical, luego se dirigió de nuevo a los chicos y miro sus heridas, Nial tenía dos líneas verticales, Rouge tres horizontales, Brad en su brazo derecho una línea con una pequeña “v” pegada a esta.


Supongo que yo llevo solo una “v” ¿verdad? –se dio la vuelta y como puedo el mismo se alumbro la espalda.


Si –respondió Nial- ¿eso qué significa?


Números Romanos, una forma de marcar a su ganado, a nosotros en este caso –dijo Brad- para saber cuántos somos y que no nos perdamos, obviamente el ataque fue intencional, aunque no se para que sirven exactamente.


Estas en lo cierto –se oyó una voz dentro de la camioneta y enseguida se abrieron las puertas traseras- ya murieron VI y VII, los que iban conduciendo la camioneta, en total somos X jugadores 5 contra 5 –luego saco una pistola del asiento y disparo contra Nial, haciendo que un chorro a presión de sangre saliera del musculo arriba de la clavícula, tanto fue que cayó de una vez- ahora estamos a mano, tres a tres, por cierto yo soy 9 o IX, como queráis llamarme -asomo su cabeza y termino de salir mostrando un traje negro elegante con una capucha negra que tapaba su cara, la cual justo arriba de los orificios denlos ojos tenía un IX bordado en rojo- Corran rápido, tienen 1 minuto para alejarse antes que les dispare, con suerte en el camino encontraran armas, !que siga el juego! –Dijo dando un disparo al aire-.

Los tres chicos salieron corriendo lo más rápido que pudieron, se alejaron unos cuantos metros cuando escucharon otro disparo, el más joven tropezó con una roca y lo otros dos siguieron sin darse cuenta, corrieron y corrieron hasta encontrarse con un risco, era el final del camino, Rouge noto que el joven no estaba con ellos, y si lo que suponían era correcto el todavía no había muerto, ningún sonido disparos había sonado, pero ellos estaban en una encrucijada, no se podían devolver, no podían ir más allá.

Todo estará bien amor –dijo Brad acercándola a sus brazos como para no dejarla ir, la estatura de Rouge era considerablemente menor a la de él, tanto así que su cabeza apenas le llegaba al pecho- te protegeré hasta la muerte, nada malo te pasara, te lo prometo.


Ella cerro sus ojos, recordó todo lo que habían pasado juntos hasta esa noche, no pudo recordar la noche anterior a esta, el infierno se había desatado en su vida y no sabía cómo, lo abrazo con mas fuerzas que nunca y dejo caer una lagrima en su pecho, de repente se escucho un disparo, mucho más fuerte que los anteriores, era definitivamente de otro tipo de arma, y esta vez dejo un poco de sordera por su poca distancia, Rouge se congelo en el momento cuando sintió el peso del cuerpo de Brad encima suyo, subió la mirada este ya no tenía cráneo, lo único que había después del cuello eran solo partes deformadas de un cerebro explotado, intento gritar pero su voz no salió, como pudo se libero del cuerpo y lo dejo caer a un lado, levanto su mirada del suelo y quedo totalmente petrificada al ver al Joven, el cual estaba con una sonrisa de oreja a oreja, su cabeza inclinada sobre una escopeta apoyada en su brazo derecho y con dos de los hombres de traje detrás de él.


El joven sonrió aún más y sonó otro disparo que trajo consigo el amanecer…