Nial estaba tocando con su banda
en un local viejo, el decía que este era su escenario preferido, su piel
bronceada era producto de una constante visita a la playa a surfear, su banda
cantaba una canción lenta a petición de la gerente, cosa que no les agradaba
mucho ya que estaban acostumbrados a cantar música mucho más rápida, sus ojos
grises eran tapados por una venda negra, al igual que los de toda la banda,
esto se debía que en el primer toque el estaba tan nervioso que decidieron usar
esa banda para que no viera al público, pero para que nadie lo notara todos la
usaron, y fue tanto el recibimiento de esto que los fans pensaron que era algún
tipo de protesta al gobierno, así que lo acogieron rápidamente , aún lo seguían
usando, claro con el tiempo habían buscado una tela más trasparente para
poderse mover más a gusto en el escenario.
Brad era un joven muy alto y
moreno, con una pequeña cicatriz en su cara y una barba de candado, su pelo era
marrón caoba, sus ojos eran igual de marrones a la crayola con la que se
pintaría un árbol era muy torpe, gracias a su mirada sería y su imponente
figura lo camuflaban, los únicos que
sabían de su naturaleza torpe eran sus amigos y su novia Rouge -una joven alta
y un poco menos morena que él, normalmente cargaba su pelo largo y castaño,
pero había decidido rapárselo a un estilo militar, que le sentaba muy bien y
resaltaba sus ojos, uno color azul intenso y otro verde igual de intenso, sin
embargo no se notaba tanto, solo cuando la luz del solo le daba directamente a
estos- ellos se habían conocido cuando ella resbalo de una pequeña escalera
saliendo de la preparatoria y Brad deliberadamente salto a ayudarla, sin
embargo ella se sostuvo rápidamente y no callo mientras que el se golpeo la
mejilla contra el filo del escalón y se corto, dejando una cicatriz permanente,
luego de eso y de que ella lo llevara al hospital fueron a tomar un café y ahí
todo empezó.
Kisuke Lombowski era un joven
promesa, un ciudadano perfecto según lo que dejaba mostrar, era de descendencia
japonesa y rusa/Alemana, su apariencia daba a decir que no comía bien, su tez
era muy pálida, sus ojos eran negros, al igual que su liso cabello, tenia
siempre grandes ojeras y su mirada estaba dirigida al vacio, era alto para
tener solo 14 y ya estaba en el segundo semestre de universidad, su padre era
muy posesivo con él, no lo dejaba salir de casa solo cuando era más chico, todos
lo trataban diferente por ser de la familia Lombowski, su abuelo fue parte
importante de las dos guerras mundiales y ejemplo de longevidad al vivir 125
años, su padre heredo todo el conocimiento de este, sin embargo ahora era un
hombre frio, malvado, el recordaba como de una noche a otra en el cumpleaños
número 30 de su padre, hace 10 años, su madre había decidido irse con él, pero
su padre los..., y eso era lo único que recordaba, hasta la mañana del otro día
acostado en su cama, recordaba que se paro buscando a su madre pero más nunca
la volvió a ver, nadie la había visto desde la noche anterior y en la casa
nunca se volvió a hablar de eso.
Joven están listos los
preparativos, su padre quiere hablar con usted –dijo uno de los tantos
mayordomos de la casa- lo espera en el estudio.
Gracias, dile que me dé un
momento para ponerme presentable y bajo.
Claro joven.
Amanda se estaba arreglando para
llevar a su hermana al parque, su madre trabajaba todo el día por lo mismo su
hermana la acompañaba a todos los lados y eran muy unidas, al Amanda cumplir
los 5 Isabel nació, compartían su
cumpleaños, cuando esta cumplió los 6 su padre murió en un robo a mano armada,
por consecuencia su madre tuvo que buscar un trabajo en el cual 17 horas del
día estaba fuera de casa, Isabel tenía ahora 12 pero a diferencia de todas las
personas, desde que su padre murió dos años atrás no confía en nadie, solo en
su hermana, ni a su madre le tenía confianza, tras meses de terapia por fin
pudo volver a un instituto normal, por eso y miles de razones más su hermana
era su adoración, Isabel y Amanda eran
inseparables.
Disculpen -dijo mirando a todos-Buenas Tardes, dígame
Padre, ¿qué puedo hacer por usted?
Te he dicho que dejes las
informalidades en el hogar, en los negocios debes ser totalmente formal, como
te lo he repetido antes tienes dos opciones para llamarme, la primera es Jefe y
la segunda es Sr. Lombowski, ¿entiendes?
Sí señor, disculpe me imprudencia
–le aclaro Kisuke- ahora si me disculpa ¿en qué le puedo servir?
La junta y yo decidimos que serás
el que se encargara de elegir el nuevo equipo para el juego de aniversario
–dijo su padre con una mirada seria y fría- y te informo que tienes hasta
mañana para conseguirlos.
Señor pero eso es… -este otra vez
lo miro fijamente a los ojos- claro, los tendré listos a mas tardar mañana en
el alba.
Bueno entonces será mejor que los
empieces a buscar ya, no necesito decir más, retírate ahora mismo.
Sí señor.
Isabel, vámonos que se nos hace
tarde!!! – Grito Amanda desde afuera de su casa-.
Ya voy, ya voy –llego apresurada
abriendo las puertas con un gran abrigo rosa y un bolso amarillo chillón- sin
apuros hermanita bella.
Sin halagos, pero gracias, no
hace falta mencionarlo, vámonos ya que igual debemos volver a las 6 a más
tardar, y recuérdame comprar la cena en el camino.
Bueno, vámonos.
Ahora tengo que buscar, ¿mi padre
en serio confía en mí o solo es otra prueba que espera que falle? -Kisuke estaba sentado en frente del
computador viendo archivos de personas con cualquier parentesco fraternal entre
sí, padres, madres, hijos, hermanos, primos- en cualquier caso será mejor que
me apure –leía los archivos tan rápido que solo los miraba una vez y pasaba a
otro, solo se detuvo cinco veces.
Al otro día Kisuke fue
directamente donde su padre, aunque no estaba de acuerdo con ese “juego” no
podía oponerse a su padre, dejo cinco carpetas azules en el escritorio, las
carpetas contenían a los cinco jugadores, Bradley Tompson, Amanda Circle, Nial Rose,
José Pérez y Lois Clark, cada carpeta contenía una descripción detallada de
cada participante, su edad, su nacimiento, su nacionalidad, altura, peso,
apariencia, gustos, descendencia, relaciones personales, todo aunque fuera
exagerado era necesario, su padre tomo las carpetas de una vez y le pidió que
se sentara.
Kisuke, estos son tus candidatos
para el juego, muy bien –Abrió la primera carpeta- hazme un resumen detallado
de la vida de Amanda Circle.
Es una mujer de 19, su padre
murió a la edad de 35 años, hace 6 años cuando ella tenía 11 tratando de
protegerlos a ellos de una pandilla, su madre para pagar los gastos trabaja en
una empresa privada en una rutina extensa de más de doce horas, esa empresa
está asociada a nosotros padre, en fin, tiene una hermana de 12, comparten
cumpleaños, y esta tuvo serios trastornos luego de lo ocurrido con el padre,
fue internada en varias escuelas especiales y fue vista por psicólogos y
psiquiatras que identificaron el problema como un bloqueo del psiquis de la
niña a el trauma sufrido pero que no era nada de qué preocuparse y esta mejoraría pronto.
Bien, ahora Bradley.
Bradley es un jugador de futbol
americano en su universidad, gano una beca en esta por eso, de 190cm de altura,
fornido y moreno, de descendencia australiana, ojos marrones, sus padres se
divorciaron y siguen en Australia, tiene una novia Rouge Larssen, llevan un año
juntos.
Bien, ya vi tus anotaciones, saca
a Lois Clark del Juego, necesito que investigues más a la chica Larssen, ¿qué sabes de ella hasta ahora?
Pues tiene 18 años, descendencia
Sueca, sus abuelos emigraron a América después de la segunda guerra mundial, su
padre luego se caso con una mujer latina, y luego a sus 13 años sus padre
murieron en un accidente de tránsito y decidió abandonar la escuela, vivió esos
4 años fuera del radar, volvió hace un año e hizo un curso a sus para recuperar
los años perdidos y entro a la universidad pública, al parecer estudia veterinaria,
conoció al chico ese mismo año y al parecer unos meses después se fue a vivir
con él.
Inclúyela en el juego y saca a la
que te dije, de resto no tiene importancia que los detalles, hoy en la tarde
los recogeremos, retírate ya –le hizo una seña con la mano sin quitar la mirada
de las carpetas.
Sí señor.
Pero antes que te vayas, como tú
eres responsable de ese equipo, tienes que irlos a buscar, a las dos llegara la
van y tu iras con ellos, espero que quede claro.
Sí señor, me retiro señor.
A las dos llego la van y kisuke
bajo, esta vez sin el traje que normalmente usaba, ya que llevaba solo ropaje
negro, que hacía ver a su piel mas pálida de lo normal, se monto rápidamente en
el móvil, se tapo la cara con un pasa montañas y junto a los demás enmascarados
fueron en busca de los jugadores.
¡Isabel te dije que me acordaras
de comprar la cena al llegar! –Dijo Amanda frustrada y algo molesta- ya mamá
está por llegar, que mas, iré a comprarla yo a la tienda de la esquina, toma
las llaves y me abres cuando toque, ¿entendiste?
Si tranquila, yo cuidare la casa mientras
estas por fuera –le respondió su pequeña hermana con una sonrisa de oreja a
oreja-.
Amanda se dirigió a la tienda a
toda prisa, mirando su reloj preocupada y esta acción casi le cuesta la vida,
ya que una van negra paso a toda velocidad justo antes de que ella pusiera su
pie en la calle, esta no se inmuto y siguió derecho a la tienda, pidió tres
comidas diferentes, un submarino, una pizza pequeña y una ración de pollo.
Isabel se apresuro a buscar las
llaves cuando escucho el timbre- ¡Ya voy hermanitaa! –salió corriendo en medias
y se resbalo antes de llegar a la puerta, se levanto sobándose la espalda baja
y abrió todavía sobándose, al mirar la entrada lamentablemente no era su
hermana.
Amanda iba cruzando la esquina
para llegar a su casa con las manos ocupadas por las bolsas, al ver la puerta
de su casa abierta entro corriendo sin pensar en nada más, cuando miro a su
alrededor su hermana estaba amarrada a una silla, amordazada y al parecer
dormida, se le acerco preocupada y cuando la palpo para comprobar sus signos
vitales una mano cubierta con un guante negro de cuero le inyecto una sustancia
que la hizo perder la conciencia al instante.
Brad y Rouge estaban sentados en
su patio abrazados mirando el atardecer, Rouge se acababa de pintar el pelo de
un verde verdaderamente alegre, te recordaba a la navidad misma, sonó el timbre
del departamento y Brad se paró a atender, Cuando abrió la puerta fue derribado
por hombres encapuchados, uno lo aplasto completamente y le dio un fuerte golpe
en la boca del estomago, tanto que desmayo, Rouge intento ayudarlo pero dos más
la agarraron y le inyectaron la misma sustancia que a Amanda.
Nial estaba terminando un toque
con su banda, su tía era dueña del bar por el cual se habían sacrificado una
infinidad de veces para permanecer a flote y ahora era uno de los más visitados
en la ciudad, donde tocaban y aparte donde él vivía con ella, justo al terminar
el toque su tía le dijo que recogiera unas cajas de afuera que el camión había
dejado con unas bebidas, este se dirigió sin rechistar y cuando él llevaba las
manos ocupadas con la pesada caja fue inyectado en su cuello por uno de los
encapuchados.
José se encontraba descargando una
actualización para uno de sus juegos, era un chico de contextura delgada, piel
muy morena, pelo oscuro engominado, ojos negros y unos grandes lentes con una
montura gruesa y negra, normalmente nunca estaba solo en casa, pero esta vez
sus padres habían ido a una fiesta familiar y él había decido quedarse, ya era
tarde por lo que le pareció raro oír el sonido del timbre, miro por la cámara
de seguridad y eran tres hombres encapuchados los que estaban tocando el
timbre, sin más temor y preocupación se dirigió hacia el segundo piso cuando
oyó el segundo toque al timbre, intento salir por la ventana de su cuarto
cuando oyó un gran golpe abajo, se espanto tanto que casi cae de la ventana,
sin embargo se lastimo un pie, así que sin más remedio cayó al piso de su
cuarto, los encapuchados se dirigieron directo al cuarto del joven, ya habían
estudiado cada parte de esa vivienda al igual que todas las demás, al ver que
no se resistió solo lo inyectaron en el cuello.
En la van con los cinco jugadores
por fin Kisuke se sentía aliviado, había sido un largo día y ya que los tenia
no había más nada de qué preocuparse, oyó un ruido y volteo un momento para ver
si alguno estaba despertando o algo por el estilo, pero lo que vio fue mucho
peor que lo anterior, uno de los chicos estaba sacando espuma de su boca, era
José, empezó a retorcerse macabramente y la espuma en su boca aumentaba, abrió
sus ojos repentinamente y estos se voltearon, quedando totalmente blancos a no
ser por las grandes venas rojas de estos, se movió como un gusano en la tierra
y la espuma siguió saliendo hasta que se detuvo ese asqueroso movimiento y la
espuma paro, Kisuke estaba más preocupado por qué diría su padre a lo que en
realidad le hubiera pasado al chico, sus planes se habían arruinado y los
jugadores no estaban completos, ¿cómo reaccionaría su padre a esta situación?
La van no se dirigía a la casa de
la que había salido, era una parte muy oscura de la ciudad cerca de los
muelles, en una fila de bodegas, entraron a toda prisa a una que estaba
abierta, su padre junto a una directiva los estaba esperando, Kisuke llego con
su mirada al suelo y le explico al padre en privado sobre la
situación.
¿Qué? Ya sabía yo que no podrías,
era obvio que un incompetente como tú nunca lo lograría –dijo con el ceño fruncido, luego medito y con un suspiro despreocupado completo- ya que más,
será el quinto jugador.
¡No! –Dijo rotundamente- no me
puedes obligar.
No, este juego es solo
voluntario, conozco las reglas Kisuke, ¿pero si te doy lo qué más anhelas?,
digo ¿no quieres saber que paso con tu madre?
Kisuke quedo en blanco, todos los
recuerdos que intentaba ocultar salieron a flote causándole una gran migraña,
cayó al suelo y desde ahí grito: ¡Esta bien acepto!
Ok, y tranquilo hijo mío, ya me
encargare que ninguno de los alfas te haga daño, después de todo eres el
próximo heredero –una sonrisa burlona adorno la cara del viejo Lambowski- pero
esos si hasta ese momento serás tratado como un participante cualquiera.
Kisuke despertó en una sala,
amordazado a una silla que a su vez estaba sujeta al suelo, la proyección
empezó, Kisuke de joven había visto esta varias veces, cada año cuando
empezaban los juegos, aunque para cada participante significada algo diferente,
todas daban las reglas generales del juego, y ofrecían la manera de que estos
entraran voluntariamente a este.
Amanda se despertó en la sala
sola con el ruido de la proyección, su ropa se había ido dejando solo su ropa
interior, con horror, vio como un hombre -viejo y tan arrugado por los años que
casi ni podía hablar- le explicaba el Juego Anual, mostraba imágenes de su
hermana, decía que ella la podía salvar con solo entrar a este, y que si
resultaba ganadora además se le concedería lo que deseara, dinero, comida,
casas una nueva vida, todo lo que ella quisiera, también explicaba que su ropa
había sido tomada para asegurarse de que no hubiera nada que pudiera usar para
tener una ventaja sobre los demás jugadores si aceptaba, debía pulsar el botón
que estaba debajo de su pie, y se le explicaría al resto de las reglas
necesarias para la comprensión del juego, con lagrimas en sus ojos oprimió el
botón.
Rouge despertó al igual y vio al
mismo viejo decrepito en el video, la única diferencia de este es que su
invitación al juego era “si quieres volver a ver con vida a tu novio, entra al
juego”, lo mismo pasaba con la de Brad. Nial por otra parte se horrorizo cuando
vio imágenes de su tía amordazada dentro del bar y un tipo rociando gasolina en
este, su invitación era “si quieres salvar la vida de tu tía y el lugar que
llamas hogar es mejor que aceptes jugar y pulses el botón que está debajo de tu
pie”, al todos aceptar el vídeo mostró una escena del viejo sentado en un aún
más antiguo despacho con cinco hombres detrás de él.
El juego consiste simplemente en
un simple juego de supervivencia –dijo el viejo con sus manos empuñadas sobre
el viejo escritorio-, son diez jugadores que se dividen en dos equipos de
cinco, ustedes como son el equipo invitado serán la presa, y estos señores
serán sus cazadores, y si les puedo aconsejar algo es que se mantengan alejados
el mayor tiempo posible de estos, el juego en si durara 48 horas o hasta que
maten al último miembro del equipo contrario, sin embargo a ustedes y solo
ustedes se les marcara el numero en la piel, con un método conocido como
escarificación, cada uno tendrá del uno
al cinco, en números romanos, ustedes serán el equipo gamma, también a ustedes
y solo a ustedes se les inyectara una droga como la usada anteriormente para
traerlos aquí pero con una dosis mayor que hará que pierdan el conocimiento y
sentido de la orientación por unas cuantas horas, claro no todo puede ser bueno
para el otro equipo, durante el camino y en todo el campo de juego, hemos
puesto utensilios como linternas, cerillas, bocinas y todo tipo de armas, así
que si tienen suerte las encontraran y podrán salvar su vida, se me olvidaba
–dijo con sus ojos muy abiertos-, para eliminar a un jugador y que cuente como
punto deben de apuntar a su cabeza, todos los golpes tienen que ser a la
cabeza, y si cualquiera de los dos grupos no hace esto, a el jugador que –empezó
a hacer señas con su mano arre costando su cuerpo a la silla que estaba de de
lado- “eliminen” de esta manera no se les contara como punto, otra cosa, su
números no solo indicaran el numero de participante, también en el mejor de los
casos, el orden en el que deben morir, si no los mataran en ese orden, se los
tomaría como medio punto en vez de uno –acomodándose de nuevo en la silla
termino su anuncio-, dicho esto, ¡Que empiece el juego!
De repente todos los cuarto se
pusieron oscuros, y las cuerdas de la silla empezaron a apretar más, hasta que
al mismo tiempo, una mano llego e inyecto a todos, fueron llevados a la van
negras e introducidos ahí les marcaron los números con un bisturí previamente
esterilizado, un procedimiento muy bien hecho, casi con la precisión quirúrgica
de un cirujano experimentado, fueron llevados durante una hora a una camino
cerrado del que muy pocos conocía, y tirados en la carretera del lugar, la van
luego de dejarlos salió rápidamente del lugar, y a lo que ya estaba suficientemente lejos de estos uno de los encapuchados saco
su pistola y disparo al cielo.
“En una vieja carretera, en el punto más oscuro del día estaban cinco
muchachos se despertaban en medio de la calle, todos se pararon al oír un ruido
parecido a un disparo.”
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