martes, 23 de julio de 2013

Juegos de Jóvenes I : Hechos

En una vieja carretera, en el punto más oscuro del día estaban cinco muchachos se despertaban en medio de la calle, todos se pararon al oír un ruido parecido a un disparo.

“¿Quién es esta gente? ¿Por qué estoy en ropa interior?” -pensaba una de los jóvenes, su cabello era verde, un verde navideño, se intento parar apoyando sus brazos en el asfalto pero de repente un dolor invadió uno de estos, el izquierdo, sintió que un liquido algo abrigado en comparación con la fría noche bajaba por este, tomo su otro brazo derecho y se palpo la herida, eran tres cortadas alargadas y hechas de forma horizontal efectivamente era sangre la que bañaba su brazo era una cortada muy bien hecha, no había roto ninguna vena, solo tenía la piel abierta, claro el dolor si era fuerte, al lograr sentarse sobre si misma (col la mano aun tapando la herida) vio a los demás que estaban ahí, todos se estaban parando y se veían entre sí, ninguna de sus caras le parecían familiares, la de una chica con el pelo largo y negro, un chico con una silueta desganada, mucho más joven que todos los demás, otro con el cabello largo hasta los hombros de un color muy amarillo -por lo que dejaba ver la luz de la luna  y el ultimo, el ultimo al verlo tenía una barba de tres días y una pequeña cicatriz en su cara, al verlo recuerdos de ellos dos en una cálida y brillante mañana sentados juntos y abrazándose  llegaron a su mente- ¿Brad eres tú?


El joven levanto su mirada -¿Rouge? -pregunto sorprendido-  ¿qué haces…? ¿Qué hacemos aquí?


No se, no creo que nadie sepa –dijo el muchacho del pelo largo, extendiendo su mano- mucho gusto, creo… mi nombre es Nial.

¿Qué es esto? –Dijo la joven de pelo largo sollozando- ¿Díganme que es esto?


Cree que lo había dicho, nadie sabe – repitió Nial- ¿y tu cómo te llamas?


Soy Amanda –dijo mirando al suelo-.

¿Y tú? –mirando al más joven de todos el cual mantenía la mirada vacía en el suelo- ok tal vez después, ser mejor que nos paremos, si no me equivoco estamos parados en medio de la carretera.


Todos se pararon a excepción de Amanda, ella se quejo al intentar pararse y puso su mano rápidamente en su pierna derecha, tenía una gran cortada ahí, parecida a la de Rouge.


Me duele –dijo- ayúdenme a levantar –Brad y Nial se precipitaron a hacerlo, cuando Neal bajo, de su estomago empezó brotar sangre.


O creo que también estoy herido –con el brazo que tenia libre logro sentir su herida- creo que tu también Brad y con su mirada se dirigió a su brazo derecho, Brad miro y efectivamente de su brazo brotaba sangre.


Yo también tengo una herida –dijo Rouge- en mi brazo izquierdo, y se parece a la de ustedes.


Yo… Yo también… yo tengo una herida, en mi espala, estoy seguro –dijo el más joven con un hilo de voz y se dio vuelta para mostrar la herida-  ¿es… es muy grande?


No, tranquilo, aunque no puedo ver bien –lo calmo Rouge dándole la vuelta al joven y entregándole una sonrisa para que se sintiera mejor, la cual este devolvió por un instante y luego aparto la vista de ella y la dirigió al suelo – tomen este año, lo encontré al lado mío, vendadle el pie a la chica, y

ayudadle a caminar.



Luego de un rato habían recorrido un largo camino sin aun encontrar rastros de personas o carros, hasta que a lo lejos vieron una camioneta negra, los chicos se apresuraron a correr y Brad tropezó con lo que después de agarrarse dio cuenta que era una linterna, les dijo a todos que se detuvieran, y con

la linterna en la mano y ya de pie dijo que lo mejor era alumbrar a la camioneta desde ese lugar en vez de cruzar la carretera, así hicieron y luego de esto la camioneta prendió sus luces alumbrando directamente al lugar donde ellos estaban y prendió motores, sus vidrios negros no dejaron ver su interior ni quien la conducía, los chicos estaban alegres al ver que la camioneta estaba habitada y más aún cuando esta prendió su motor y acelero rápidamente hacía donde ellos estaban, lo malo fue que no se detuvo cuando estuvo cerca, los jóvenes intentaron correr hacia todos lados dispersándose rápidamente, lamentablemente dejando atrás a Amanda, la cual por su herida en el pie se dejo caer,  siendo el caucho de la camioneta el causante de su muerte al aplastar y romper en mil pedazos su cráneo, el cual exploto en diversas direcciones, haciendo que los demás se detuvieran al sentir esos pedazos en sus espaldas, al voltear vieron que se habían dividido en dos grupos, y la camioneta había chocado contra una gran roca que dividía ese camino, siguió acelerando hasta que se detuvo, ellos volvieron a acercarse con cuidado a la camioneta con toda la precaución posible, y vieron parte del cuerpo aplastado de Amanda con los brazos partidos y contorsionados entre sí.


Todos estaban conmocionados por lo que había ocurrido, Rouge tenía sus dos manos en la boca para no vomitar, Brad a su lado invito a Nial y al joven para estar en grupo, cuando estos se acercaron, el joven tomo la linterna de la mano de Brad y alumbro la pierna del cadáver de Amanda, se agacho y miro su herida, era una gran línea vertical, luego se dirigió de nuevo a los chicos y miro sus heridas, Nial tenía dos líneas verticales, Rouge tres horizontales, Brad en su brazo derecho una línea con una pequeña “v” pegada a esta.


Supongo que yo llevo solo una “v” ¿verdad? –se dio la vuelta y como puedo el mismo se alumbro la espalda.


Si –respondió Nial- ¿eso qué significa?


Números Romanos, una forma de marcar a su ganado, a nosotros en este caso –dijo Brad- para saber cuántos somos y que no nos perdamos, obviamente el ataque fue intencional, aunque no se para que sirven exactamente.


Estas en lo cierto –se oyó una voz dentro de la camioneta y enseguida se abrieron las puertas traseras- ya murieron VI y VII, los que iban conduciendo la camioneta, en total somos X jugadores 5 contra 5 –luego saco una pistola del asiento y disparo contra Nial, haciendo que un chorro a presión de sangre saliera del musculo arriba de la clavícula, tanto fue que cayó de una vez- ahora estamos a mano, tres a tres, por cierto yo soy 9 o IX, como queráis llamarme -asomo su cabeza y termino de salir mostrando un traje negro elegante con una capucha negra que tapaba su cara, la cual justo arriba de los orificios denlos ojos tenía un IX bordado en rojo- Corran rápido, tienen 1 minuto para alejarse antes que les dispare, con suerte en el camino encontraran armas, !que siga el juego! –Dijo dando un disparo al aire-.

Los tres chicos salieron corriendo lo más rápido que pudieron, se alejaron unos cuantos metros cuando escucharon otro disparo, el más joven tropezó con una roca y lo otros dos siguieron sin darse cuenta, corrieron y corrieron hasta encontrarse con un risco, era el final del camino, Rouge noto que el joven no estaba con ellos, y si lo que suponían era correcto el todavía no había muerto, ningún sonido disparos había sonado, pero ellos estaban en una encrucijada, no se podían devolver, no podían ir más allá.

Todo estará bien amor –dijo Brad acercándola a sus brazos como para no dejarla ir, la estatura de Rouge era considerablemente menor a la de él, tanto así que su cabeza apenas le llegaba al pecho- te protegeré hasta la muerte, nada malo te pasara, te lo prometo.


Ella cerro sus ojos, recordó todo lo que habían pasado juntos hasta esa noche, no pudo recordar la noche anterior a esta, el infierno se había desatado en su vida y no sabía cómo, lo abrazo con mas fuerzas que nunca y dejo caer una lagrima en su pecho, de repente se escucho un disparo, mucho más fuerte que los anteriores, era definitivamente de otro tipo de arma, y esta vez dejo un poco de sordera por su poca distancia, Rouge se congelo en el momento cuando sintió el peso del cuerpo de Brad encima suyo, subió la mirada este ya no tenía cráneo, lo único que había después del cuello eran solo partes deformadas de un cerebro explotado, intento gritar pero su voz no salió, como pudo se libero del cuerpo y lo dejo caer a un lado, levanto su mirada del suelo y quedo totalmente petrificada al ver al Joven, el cual estaba con una sonrisa de oreja a oreja, su cabeza inclinada sobre una escopeta apoyada en su brazo derecho y con dos de los hombres de traje detrás de él.


El joven sonrió aún más y sonó otro disparo que trajo consigo el amanecer… 

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