jueves, 30 de julio de 2015

Carnívoras (titulo en prueba)

Tengo Años sin publicar historias, pero es que no me he sentido inspirado y las que he escrito no me han gustado... creo yo que esta es buena, espero que si les parezca así, como vieron el titulo esta en prueba, aun no se que colocare o dejarla así, podría ser simplemente Venus o Miles de Venus así que quien sabe, AQUÍ ESTA!!!!

CARNÍVORAS
1
    
     Un trozo de tierra compactada salto a su cara llena de cansancio y rellena de sudor, quedo pegada a su mejilla enrojecida por el trabajo, pero no le presto atención, después de todo no tenía más fuerzas para darle importancia a otra cosa que no fuera cavar, cavar, la única parte que no le gustaba, tomarlas era fácil, jugar con ellas también, torturarlas era su parte favorita, matarlas era el final, siempre, pero enterrarlas, enterrarlas era tan aburrido, podría tirarlas al mar, desmembrarlas,  ponerlas bajo el piso de una casa, incinerarlas, pero no, aunque no le gustaba sabía que esto era necesario para que el juego fuera divertido, quería que la policía lo encontrara, o que al menos encontrara a los cuerpos, quería jugar con ellos, pero eran tan estúpidos que no se daban cuenta, lo peor fue aquella vez, la ultima, dejo al cuerpo al lado de la carretera, lleno de pistas, no tan obvias porque qué tiene de divertido eso verdad?  Pero esos estúpidos, esos idiotas, le hubiera tatuado su nombre su dirección y su número telefónico en la frente y creerían que seguramente era la siguiente víctima, o una mera coincidencia –claro estaque como estaba la cara hubiera sido imposible tatuar algo en la frente- PERO ES QUE NI SIQUIERA SUPIERON IDENTIFICAR EL CADAVER!!
     
     El cadáver de Isabelle Sober de veinticinco años, color de ojos verde claro -que si los mirabas de cerca mientras colocabas una bombilla encendida al frente suyo mientras apretabas otra en su pierna podías ver como su iris tenía pequeñas motas marrones mientras olías su carne quemada-, de labios finos de los cuales quedaba solo el recuerdo, además de su franja de pecas que iniciaba debajo de su ojo izquierdo, cubría su nariz y terminaba en su ojo derecho, y estos estúpidos, estos incompetentes, la identificaron como Mara Davis –cuyo única semejanza eran sus ojos, el color de pelo y su edad-, una chica que huyo de su casa hace seis años y que hasta ahora nunca se había conocido su paradero, lo que los estúpidos no sabían es que la señorita Davis estaba en la ciudad, viviendo de un sueldo de camarera mientras intentaba lograr hacer espacio en la música para ella, pero todos sabían que no lo lograría, lamentablemente los sueños de la señorita Davis tuvieron que ser truncados, por culpa de los estúpidos, para demostrarle que no era ella, él tuvo que buscarla a la ciudad, decirle que era un productor, y traerla de vuelta, resulta increíble que la señorita Davis, que llevaba seis años viviendo en la ciudad fuera tan ingenua, pero la verdad es que la desesperación te hace ciego y estúpido, y que te muestren una falsa esperanza te atrae como si fueras una mosca la cual es seducida por el olor a carne podrida que libera un bello ejemplar de una Venus Carnívora cualquiera, maravillosa y letal, la combinación ideal entre la belleza y la tragedia, la representación completa de la naturaleza, la representación perfecta de la vida misma, lamentablemente –para ella por supuesto- la señorita Davis no tenía ni idea de esto.
     
     Claro está que tomo tiempo para que ella confiara en él, la llevo a un estudio real, hicieron un demo real –que por cierto sonaba muy bien en esa noche- el cual era muy pop para su gusto, pero en esta bella noche estrellada en un bosque a las afueras de la ciudad era perfecto, muy romántico, muy alegre -procurando que no fuera demasiado alegre, las canciones alegres las guardaba para los momentos más divertidos del juego-, sobretodo esta canción en especifico, tenía una parte instrumental bellísima, una combinación entre flauta de pan, violines y violonchelos, con un piano que marcaba el ritmo, raro por algún motivo, pero hermoso, romántico, esto relajaba la mente del enterrador espectral, recordaba también como la señorita Davis no había tenido problema en ir a agradecerle a su productor a su casa -o bueno a su apartamento rentado para la situación-, como no le había importado tomar ¿una copa? ¿dos copas? Quizá mas, aun sabiendo ella y él mismo el pequeño problema que ella tenía con la bebida, y ni hablar si se la mezclaban con somníferos, los dos cayeron en los veinte, treinta minutos siguientes, se dijo a si mismo que recordaría que apenas terminara de enterrar a la señorita Davis debía volver a la casa y sacar del congelador al productor/actor que había contratado, pero eso sería después, lo importante ahora era enterrar a la señorita Davis lo suficientemente hondo para que no le quedara tan fácil a los estúpidos encontrarla, pero no tan hondo para que la encontraran mañana mismo, o bueno, dentro de un rato, dado que ya iba a amanecer, esta vez dejo al cadáver virtualmente intacto, la mato en el acto, dejo su pelo castaño claro sin teñir, su cara no estaba estropeada y vuelta un esperpento como las demás, aun conservaba todos los dientes, todos los dedos –de los pies y de las manos-, los dos ojos -de un verde triste y aun más triste sin vida- , y como pista especial había abierto su estomago para colocar una pequeña cartera con la identificación de la señorita Davis, además de su carnet de conducir, su pasaporte, su carnet de empleada, y otros documentos que la permitieran identificar fácil, de por si lo que quería hacer con ella era corregir el error de los estúpidos, y porqué no, también vincular los asesinatos, y claro la parte más divertida, provocar a los estúpidos.
     
     Por fin había terminado, estaba a punto de sudar el alma del esfuerzo, sus brazos aun no le dolían y su espalda tampoco, pero le dolerían después, cuando pasara la emoción, si es que alguna vez le pasaba, había calculado que de ese momento hasta que la encontraran la batería del carro duraría lo suficiente para que sonara su demo completo una y otra vez y los estúpidos comprendieran su error, también había programado anónimamente la radio local para que tocara su demo a mas tardar las seis menos diez de la tarde, analizando que a esa hora ya deberían estar dando la noticia, y con eso quedaría marcado el inicio del juego, por fin, este hecho lo llenaba de emoción pura, la emoción que de infante que sentía cuando su padre le permitía degollar el conejo para la cena, tapo la tumba dejando la mano de la doncella en busca de un beso de su ultimo pretendiente, esperando el beso frío de la parca que la buscaría en cualquier momento, él solo esperaba que algún animal no se comiera la mano mientras la encontraban, sería triste, porque se había puesto la dura labor de no cortar nada que no debía cortar si quería que la identificaran rápido, dejo la pala encima de la tierra recién movida y se fue caminando tranquilamente por un sendero que se conocía de memoria.
   
     Llegando al pueblo fue lo suficientemente cuidadoso para no ser visto, pero lo suficientemente atrevido para pasar por una casa, un hogar de una familia compuesta –como sabía el de memoria- por un padre y una hija -que había perdido a su madre aun estando muy pequeña para recordarla, y la cual nunca había regresado, y nunca regresaría, él lo sabía-, claro que en la casa vivían más personas, una segunda hija del padre y de su segunda esposa, no tan bella como la primera –si es que le preguntaban a él-, pero que cuya hija era muy hermosa, de una aparente perfección, la cual tendría que averiguar después, o bueno en realidad la cual averiguaría muy pronto, sonrío para sus adentros de la emoción, siguió caminando, una linda casa, con una linda familia, con una linda hija, ya estaba amaneciendo, ya faltaba poco para que empezara el juego, miro su reloj mientras caminaba, paso una pareja corriendo, una pareja que se mantenía en forma, les sonrió y los saludo –menos mal se había colocado los guantes de lana y el abrigo, para tapar todas las manchas de tierra-, siempre los veía, a la pareja, y ellos también lo veían siempre a él, le devolvieron el saludo y la sonrisa por igual, siguió caminando, llego a su casa, agarro el mando a distancia, prendió todas las luces internas, y apago las externas, se dirigió a su cuarto, se desvistió, olio la tierra y el sudor en su ropa y luego las tiro en la cesta de la ropa sucia, agarro de nuevo el mando, subió las persianas y dejo expuesto la vista de la montaña que tenía desde el ventanal, miro hacia afuera, luego miro a la cama, vio que las sabanas de movían, salió de entre ellas un cuerpo desnudo, el de una mujer, aun viva, aun hermosa, aun en sus veintes, con un cabello largo, negro azabache, una piel pálida, tanto que la hacía invisible en las sabanas blancas, abrió sus ojos, sus parpados aun lentos dejaron entrever poco a poco sus ojos miel, que se volvían más y más brillantes en cuanto mas salía el sol, lo miro y le sonrío, él le sonrío de vuelta, una sonrisa estúpida, y aun sonriendo le dijo:


  -Te veo en la tina.

Si les gusto la historia, haganmelo saber, y a todos lo que conozcan, compartanla por favor, y comenten que les gusta y que no, adiós!!!

viernes, 10 de julio de 2015

Libro [capitulo 2 (casi)]

Pues no estaba el capitulo completo, lo cual es peor todavía, pero aplicando lo mas lógicamente #YOLO, aquí esta (literalmente termina como si me hubiera ido cuando escribí la ultima frase ): but anyway

2
Mi nombre es Kiss
Abrí mis ojos, y mi vista, que estaba borrosa se aclaro rápidamente, vi a una mujer de mediana edad, estaba sonriendo mucho, “de oreja a oreja” podría decir, sus ojos eran verdes aunque aguados y su pelo castaño claro, increíblemente era una cara que inspiraba confianza, en realidad se parecía mucho a la cara de Elle
Hola ¿Cómo estas mi amor?
Ohm, oh bien creo.
O gracias a Dios que estas bien –se agacho y me abrazo luego me soltó y se sentó en la cama, con sus manos se seco las lagrimas y siguió hablando, yo no le prestaba atención, estaba intentando  averiguar quien era ella, cuando de repente una visión o un recuerdo vino a mi, era esa mujer sirviéndome o sirviendole a Elle un plato de comida, esa mujer era ¿mi madre?- mi amor, estas un poco ida.
Oh ¿que? Si.
Claro, es normal, acabas de salir de quirófano, y el doctor dijo que tal vez  sufrieras de perdida de la memoria, asi que, ¿sabes quien soy?
Negué con mi cabeza, y ella me agarro la mano.
Mi nombre es Ana –volvió a agarrarme pero esta ves mas fuerte- y soy tu madre.
Ok, podemos irnos.
No todavía, tienes que quedarte uso días con aquí, hasta que te revise el doctor, pero si quieres…
TOCK TOCK –fuimos interrumpidos por el ruido de la puerta, mi nueva madre dijo que pasara, a lo que se abrió la puerta vi a una chica de cabellos castaños claros, casi amarillos y lisos, sus ojos era marrones pero lo que llamaba la atención era su mentón, que era muy cuadrado y llevaba un vestido de flores, no sé si eran rojas o era por la sangre que tenia, pero creo que era lo segundo- Hola ¿cómo esta ella?
Ella esta, esta, esta algo bien.
Y ¿eso, Por qué?
Oh, no sé porque será, tal vez fue porque la empujaron mientras sus amigos estaban de fiesta. Luego casi la matan y si no fuera suficiente ahora sufre de pérdida de la memoria.
Bueno, no me trates así, se que fue un error dejarla sola, pero que iba a saber yo, o dios fue increíble el  que haya resbalado de la puerta de la casa hasta ese lugar, y que se haya cortado toda con los vidrios de las botellas.
No se cayó, alguien la empujo, y lo sabes, porque no estaba ebria para caerse sola, a demás como explicas su cortada en el abdomen.
¿Qué está pasando?, pensaba yo, supuestamente yo fui quien perdió la memoria, pero ellas no saben de lo que hablaban, si la misma Elle me dijo que ellos habían visto todo, y como que tenía una cortada en mi vientre, no se supone que era una mordida, o por dios de que están hablando ellas, será que, ¿se equivocaron de persona?
Le agarre la mano a mi nueva madre, y le pregunte quien era ella, me dijo que era rosa, mi mejor amiga, al parecer, ella y un grupo de chicos son los que habían visto la muerte de Elle. Ya estaba harta de escucharlas hablar sin que me prestaran atención, en ese momento recordé a mi acompañante, donde se había metido, que había pasado con ella.
¿Puedo ahora hablar con ella a solas?
Pues si es lo que quiere –mi nueva madre me miro y yo le asentí con la cabeza, ella sabía que era lo mejor así que- bueno les doy 10 minutos para que hablen.
Ok gracias.
Mi madre, mi nueva madre, le debería decir ma, mami, mamá o madre, creo que le debería decir mamá, bueno en fin mi “mamá” se retiro dejándome sola con esa chica, que de una vez se sentó en la cama, agarro mi mano y con una sonrisa me dijo.
Te acuerda de mí.
No.
Soy Katerine, soy tu mejor amiga, bueno era tu mejor amiga.
¿Por qué?
Bueno porque, yo fui la culpable de que te pasara esto.
¿Qué? -solte su mano y me 

Y la verdad es que ni cuando llevaba los 10 capítulos nunca supe siquiera como iba a terminar, pero ya tenía una idea ahí, incluso pensaba cuando llevaba el quinto capitulo en un segundo libro contado desde la perspectiva de Kiss.

jueves, 9 de julio de 2015

Libro (capitulo 1)

Este, como pueden notar por lo explicito y obviamente creativo/indie/amazing/wao del titulo iba a ser un libro que empece a escribir a los ¿15? creo que a los 15, y lo deje como tres meses después, se que llegue hasta 12 capítulos,  pero como no se que los hice, tuve la suerte de encontrar dos y la verdad es una grata sorpresa para mi ver como escribía en ese entonces, y me da algo de risa, y no se si haya mejorado o empeorado.

1
Un Nuevo Comienzo, Un nuevo Cuerpo
Todo el lugar estaba lleno, la gente vestía de negro y hablaba de temas poco importantes, yo sabía que en mi funeral la gente no iba a hablar de lo buena que fui, de los amigos que tuve o de la gente que ayude pero ¡Por Dios! por lo menos agradecería que la gente no hablara de lo bueno que fue el capitulo pasado de la serie de moda, o que no creían que el equipo de futbol local perdiera contra otros que apenas empezaban a jugar.
      Así es, ahí estaba yo, en mi propio funeral, viendo a mi madre llorar desconsoladamente, mientras mi padre saludaba o los invitados que acudían a este evento tan raro, me acerque a mi antiguo cuerpo, estaba toda vestida como una niña bien, cosa que aborrecía, mi pelo corto que antes era marrón con verde ahora era solo marrón, y desde mi cuello empezaba un vestido rosa, era simple -que aparte de cubrir mis tatuajes y mi herida mortal no dejaba que se viera nada de carne-, habían unos tacones largos y de color rosa puestos en mis pies, me provoco desgarrar el vestido, pero a lo que fui a tocar mi cuerpo, mi mano siguió y paso sin poder tocar nada, en ese momento era intangible, nada más que una sombra, algo que ni siquiera ocupaba un espacio en el mundo, en ese lugar, en esa casa cuando volví a oír su vos:
Que aburrido esta todo –dijo con desprecio una chica de cabellos risos y rojos, era delgada y esbelta con una nariz perfectamente perfilada y unos ojos amarillos brillantes como el sol, estaba usando un vestido negro muy corto,  cargaba un collar que llamaba la atención con una simple mirada, era una arco brillante con una flecha de color dorado -vámonos ya, tenemos que seguir con el plan-.
¡NO TODAVIA NO!- le dije, desde hace rato estaba diciéndome eso pero yo estaba esperándolo.
El no vendrá- me respondió- vámonos ya.
¡NO! El si vendrá.
Está bien te doy media hora, no podemos perder más tiempo.
Ok.
El tiempo pasaba más lento, cada minuto era una eternidad, cuando oí el rechinido de la puerta, entro Ángela mi mejor amiga, ella era una chica muy bella y alta con unos dotes muy prominentes, su cabello era dorado y riso, sus ojos eran de un azul intenso, aunque no se veían por los lentes oscuros, llevaba un suéter de lana negro, del mismo color que sus pantalones y botas; ella estaba abrazada de su hermano que era Ángela en su versión masculina, su nombre era Klaus, mi sueño.
Ya llego, será que nos podemos ir.
NO, todavía no, quiero ver que hace.
Que hace que, si no te puede ver –me agarro fuerte de la mano y me llevo a la puerta- lista, nos vamos ya.
Al llegar a la puerta le grite que se detuviera pero pareció que no me escuchara, en ese momento él volteo donde yo estaba, ¿será que me escucho?, ¿habrá podido verme?, en ese momento ella me dijo:
El no te vio, te sintió, así que no te emociones tanto.
Estaba tan enojada, pero mi enojo pasó a asombro cuando ella abrió a puerta y pasamos por ella, ya no estábamos en mi casa, bueno en mi antigua casa, estábamos ¿en un hospital?
Si es un hospital.
¿Y para que vinimos?
Para encontrar un nuevo cuerpo.
¿Un qué?
Un nuevo cuerpo, que acaso no escuchas bien.
Ok.
O que ¿pensabas que te ibas a quedar así?
No, bueno no, pero ¿puedo elegir cualquier cuerpo?
Las cosas no funcionan así.
Entonces como “funcionan”.
Pues primero que nada no podemos elegir un cuerpo con vida, tampoco podemos agarrar un cuerpo ya muerto.
Mientras decía esto entrabamos a un lugar que ella llamaba el nuevo comienzo, un lugar lleno de cuerpos con vida pero sin alma, todos al parecer tenían muerte cerebral o extrañas enfermedades que los dejaban medio vivos medio muertos.
Elige uno.
Enserio.
¿Acaso crees  que estoy bromeando?
No pero, bueno no se
Sabes algo, repites eso mucho.
Eso no es, bueno tal vez.
Rápido elige un cuerpo, no nos queda mucho tiempo, piensa como si te estuvieran dando un cambio de imagen.
La mire como si estuviera loca, como alguien podía ser tan frio.
 No me mires así, ellos ya no necesitan el cuerpo –me dijo de una manera sarcástica-.
Ok –miraba los cuerpo y ninguno me gustaba, se que parece cruel pero,  créanme si los vieran, nadie era como yo, hasta que lo vi bueno la vi, era el cuerpo perfecto, y a lo que fui a decirle ¿Cómo podía entrar al cuerpo? Ella no me dejo preguntarle y de una vez contesto.
Para entrar al cuerpo debes acostarte encima de él.
¿Qué?
Ahí ¡POR DIOS! NO TENEMOS TIEMPO ENTIENDE, SOLO ACUESTATE ENSIMA DE EL Y LISTO.
OK ya voy, listo.
Me acosté encima del cuerpo, vi como yo entraba poco a poco en el cuerpo, recordé todo el tiempo en que ella había respondido a lo que yo pensaba, ¿ella podrá leer mi mente?
Si leo tu mente, pero solo  las ideas fuertes, pero eso no es importante ahora, intenta moverte.
No puedo.
¿Qué?
Que no puedo moverme.
A ver ya voy.
Con su mano intento ayudarme a levantar, pero lo único que saco fue a mi alma por así decirle.
Otra cosa que olvide decirte fue que a veces los cuerpos te pueden rechazar.
¿Qué?
Bueno vale no importa elige otro rápido.
Ok.
Vi otro y de una vez lo intente, cuando me volví a acostar sobre un cuerpo, paso lo mismo que la primera vez, me dijo que me moviera y no pude, pero esta vez Salí sola, lo mismo paso con el tercero hasta que ella murmuro algo, cosa que yo no entendí así que Salí del cuerpo y le dije que volviera a repetirlo.
Que esto es malo, es muy malo, ya no tenemos tiempo.
Y qué pasa si nos quedamos sin tiempo.
Si no encontramos un cuerpo para ti algo muy malo me pasara.
Pero que te pasara.
Ahhhhhhh!!!!
Ella estaba siendo arrastrada a través del suelo, por sombras oscuras y aterradoras que parecían garras, yo de una ves salí corriendo a agarrarla, cuando la tome de la mano una luz empezó a salir,  pero lo que la tenia era muy fuerte, y sucumbí ante eso,  aunque nunca la solté me fui con ella y cerré los ojos, de pronto sentí que caímos en algo duro y abrí mis ojos, era nada más que el suelo del hospital, al ver a mis alrededores me asegure que si era eso, era el hospital.
Gracias –me dijo ella soltando un suspiro
¿Qué era eso?
Digamos que del lugar que me escape me están buscando y mi única forma de no volver allá otra vez eres tú.
¿Yo?
Si tu, pero no hay tiempo de explicaciones en este momento, ahora debemos concentrarnos en encontrarte un cuerpo y rápido.
Ok.
Bueno nuestra única solución sería ir a la sala de urgencias donde puedes encontrar cuerpos que recién mueren.
Bueno que esperamos.
Al llegar hasta ahí vimos que todos estaban ocupados, pero por primera vez vi algo que jamás había visto, eran personas al lado de los cadáveres, alguno cruzando una luz otros agarrando de la mano a sus cuerpos o caminando de lado a lado, me perdí entre eso y pude ver que a los que yo miraba me podían ver, por fin alguien a parte de mi compañera pelirroja me veía, pero en ese momento ella me volvió a la realidad.
Vamos elige un cuerpo.
Fue ahí cuando vi a una chica muy bella y delicada, su vestido marrón estaba todo ensangrentado, y estaba llorando descontroladamente, como me llamo la atención de una vez fui a verla, mi compañera me siguió siempre, hasta que llegamos, cuando la fui a ver, llevaba un camisón verde encima, le agarre las manos y las vi llenas de moretones, le dije que dejara de llorar pero no me escuchaba, la agarre fuerte y ella me dijo.
¿Eres un ángel?
No, no soy un ángel, soy una persona casi normal.
¿Y ella que es?
Pues la verdad no sé y no es importante ahora, según ella, pero, que te paso a ti, ¿Cómo te llamas?
Me llamo Elle.
Bueno Elle ¿qué te paso?
 Iba con mis amigos a una fiesta, y cuando llegamos nos separamos porque no oímos ningún ruido, era la primera fiesta a la que me dejaban salir –mientras me decía, sus ojos se ponían llorosos- cuando llegamos a una casa vimos que tenia las luces prendidas, por eso entramos y vimos la fiesta armada pero ahí nos volvimos a separar, así que me senté en un rincón y un chico muy lindo aunque al parecer ebrio se sentó a mi lado, en el oído me dijo que saliéramos, yo como una tonta caí en su trampa –esta vez estaba empezando a sollozar más fuerte y a mí se me empezaban a salir las lagrimas- Salí con él, al salir me empezó a besar y yo lo empuje, o dios fui tan tonta, luego se enojo y silbo, cuando vi un montón de chicos con mascaras salieron de todos lados, todos llevaban navajas muy raros, se empezaron a acercar, grite y grite pero fue inútil, el me tapo la boca y yo lo mordí, lo hice enojar mas y me tiro al suelo, me di en la cabeza con una piedra, pero quede consciente y los otros chicos empezaron a cortarme la ropa y a hacerme marcas en la piel con esas navajas, hasta que el dijo que basta, todos se pararon, él se volvió como loco y me mordió el vientre, sus dientes se sentían como cuchillas, luego saco su dientes y me miro, sus ojos se volvieron rojos como la sangre en sus dientes y cuando se limpio a boca, sus manos eran garras, intente gritar pero no me salía, hasta que mis amigos salieron a buscarme, y  mi mejor amiga grito, ellos se dieron cuenta y salieron corriendo tan rápido que cuando abrí los ojos ya no estaban. Hasta ahí recuerdo, y ya no puedo ni acercarme a mi cuerpo, cada vez que lo intento tocar siento como una descarga, pero lo único que me tranquiliza es una luz brillante y pacifica que me sigue.
Déjame ver, -me limpie mi ojos aguados, mire a mi compañera y vi unos ojos vacios, cuando fui a tocar ese cuerpo no me paso nada, le dije a mi compañera- Tócalo tu –pero cuando lo toco se vio una luz que recorrió el cuerpo, ella se hizo para atrás, su cuerpo había recibido una descarga.
Creo que este es el cuerpo para ti –me dijo ella-.
Elle me miro extrañada y me pregunto- ¿Cómo que mi cuerpo es para ti?
La verdad es que lo único que se, es que necesito un cuerpo porque no estoy completamente muerta.
¿Y te quedas con mi cuerpo, te quedas con mi vida?
Si y no pero te prometo que si me das tu cuerpo encontrare a quien te mato y te vengare.
¿O sea que si estoy muerta?
Si pero créeme que te vengare, por favor déjame tomar tu cuerpo.
Espera un momento –hablo mi compañera de pelos rojos- ¿qué decías del chico de los ojos rojos?
Elle le contesto- sus ojos eran rojos como tu cabello, pero más brillantes.
¿Y las navajas como eran?
Eran raras, brillaban mucho, pero eran negras, y en las hojas tenían grabadas un tipo de estrellas rojas.
Bien, y ¿Cómo era la luz que te sigue?
Es una luz muy clara como amarilla o blanca, que me da paz.
Lo que pensaba, esa es la luz del cielo, la luz de la paz, tienes que ir con ella, entrar en ella, tus asuntos aquí en la tierra ya terminaron. Puedes irte –fue la primera vez que le vi una sonrisa a mi acompañante-.
De verdad es segura esa luz –dijo Elle preocupada-.
Si confía en mí –le dijo ella-.
En ese momento vi una hermosa luz, tan bella como se pueden imaginar, pero no la podía tocar, de pronto Elle se puso de pie y agarro a la luz, entrando me tomo la mano y me dijo
Prométeme que vas a atrapar a quien me mato, pero sobre todo prométeme que no te pondrás en peligro por nadie y cualquier cosa aquí hay muchos que te esperan.
¿Qué, espera quien está ahí, quien me espera? –me soltó la mano y yo se la intente agarrar de nuevo, ahí volví a ver ese resplandor que había visto hace pocos momentos cuando agarraba a mi acompañante para salvarla. Sentí que muchos me agarraban la mano y me jalaban para entrar mientras la luz se hacía más chica, así que mi acompañante me jalo el brazo y lo saque de ahí justo cuando se cerraba la luz-.
Ella me volvió a decir -No hay tiempo entra en el cuerpo.
Vi como unas sombras venían a donde nosotras estábamos, me apresure a entrar al cuerpo, justo cuando los paramédicos estaban dando electroshock al cuerpo, al entrar me sentí diferente no viva porque viva estuve todo el tiempo, pero sí, me sentía diferente, con poder de nuevo, con un cuerpo de nuevo, creo que por ser un nuevo cuerpo, un nuevo comienzo.



miércoles, 8 de julio de 2015

Lazos de Muerte (2do capitulo)

Este fue el ultimo capitulo que encontré y aquí esta SIN CORRECIONES

2
El interrogatorio
Al otro día, todos en la ciudad y en casi todo el estado sabían de el horrible asesinato, en ese mismo momento, se abren las puertas de lo que parece ser la policía –ya que hay un montón de oficiales sentados, otros parados, otros reunidos e incluso otros corriendo de lado a lado- y se escucha la voz de un hombre diciendo:
Pasen a la chica al cuarto de interrogatorio –con un tono de mandamás-.
       Cuando se abre la puerta del el cuarto de interrogatorio -que simplemente eran cuatro paredes grises con dos grandes espejos al frente y detrás de una silla y mesa que tenían el mismo color de las paredes- un oficial trae u una chica agarrada del antebrazo izquierdo, para sorpresa de nosotros a la chica que llevan ahí es a Paola, que llevaba el pelo recogido con una cola de caballo que le desnudaba la cara y le dejaba ver su rostro perfectamente, tanto que podías notar unas pequeñas pecas debajo de sus ojos, ella cargaba una franela negra con flores que empezaban morado oscuro y terminaban rosa intenso y unos pantalones oscuros pegados a la pierna que terminaban en unas pequeñas sandalias negras, ella de una vez mira al espejo que está al frente de las silla –gracias a los programas de televisión ya sabía que detrás de el espejo la estaban observando- y se sienta en esta, cuando el oficial va saliendo entra un hombre blanco vestido elegantemente –con camisa manga larga, corbata negra al igual que sus pantalones, el chaleco que se iba quitando y sus zapatos también eran del mismo color-, su cabello era liso y corto de color negro azabache, sus ojos eran negros pero los iluminaba un brillo, su nariz era recta hasta el final y sus labios finos con una barba de tres días, este le dice:
Buenos días señorita Ruiz, como esta soy el oficial Nil Rodríguez, pero me puede decir “Nil” nada más.
Paola sin prestarle atención a su presentación, preocupada le pregunta:
Donde está el señor Flores –el padre de Katherine-.
Nil: el está de vacaciones con su familia.
Paola: pero en qué momento, el estaba ayer en el bosque con Katherine, su hija.
Nil: si pero al parecer no quería que su familia se viera implicada en este asunto y pidió las vacaciones.
Paola: y por cuánto tiempo se van a ir.
Nil: pues al parecer todo el verano, pero no importa –dice mientras suelta una sonrisa-, puedes decirme todo a mí.
Paola: ya les he dicho todo una y otra y otra vez -decía con tono de cansancio-.
Nil: -seguía sonriendo y decía- bueno no te cuesta nada decirlo otra vez ¿o sí?
Paola: bueno está bien –le dijo mientras su expresión de cansancio cambiaba por una de tristeza mesclada con preocupación-, me desperté en medio de el bosque, porque una gota de sangre cayó en mi cara, luego me pare del suelo y me intente limpiar con los brazos pero lo que hice fue ensuciarme más de sangre porque mis brazos, es mas todo mi cuerpo estaba bañado en sangre, yo retrocedí y me arre coste a un árbol, cuando mire para arriba la vi ahí, era una mujer creo, toda cortada, mientras se movía por el viento, pero no giraba completo, ceo que por la rama y fue ahí cuando grite –mientras lo decía se le aguaban los ojos-, eso fue todo y al rato llegaron todos –en ese momento se le salió una lagrima que se limpio inmediatamente con sus dedos-.
       En ese momento Nil le asentía la cabeza mientras pensaba: “¿y por qué no saliste herida? ¿Por qué me parece falsa tu historia? ¿POR QUÉ?”; pero este en vez de decir lo que realmente pensaba le dijo:
Bueno gracias por todo, cualquier cosa que te acuerdes por favor avísanos.
Paola: ok yo les are saber si me acuerdo de alguien o algo.
Cuando Paola se va a su casa Nil se queda el resto del día interrogando a todas las personas que estuvieron en el bosque, a los únicos que no interrogo, fueron a Katherine y a otros chicos que habían quedado muy afectados, entre ellos Luis, pero no dejaba de pensar en Paola que era lo que ocultaba ella que le atraía para saber que había pasado con ella. Al final el ultimo interrogado que resulto ser Pedro estaba un poco nervioso, sentado en esa silla, mientras una gota de sudor le pasaba la frente y caía en la mesa, pero cuando entro Nil a este cuarto Pedro se puso pálido casi trasparente, Nil lo ve y le dice:
Estas bien, parece que te fueras a desmayar.
Pedro: no tranquilo es que odio esto, los interrogatorios me parecen muy…
Nil: no tienes nada de qué preocuparte y menos si no ocultas nada.
       Pedro lo mira como con culpa ero no le dice nada y Nil le habla de una vez.
Nil: ¿acaso ocultas algo?
Pedro: ¡NO! Es que… es que… es que ¡SOY MUY NERVIOSO! –Dijo tan fuerte que se oyó fuera del cuarto de interrogatorio-.
Nil: si ya veo –dijo mientras lo veía extrañado y aturdido por el grito-, pero si no sabes nada creo que te puedes ir.
Pedro: o en serio eso seria fantástico –dijo el joven aliviado pero vuelve en razón de donde está y vuelve a hablar- gracias cualquier cosa les avisare.
Nil: bueno te puedes ir, ADIOS.
       Cuando Pedro se va Nil ve a una mujer blanca casi pálida pero  pómulos eran rosas, su cabello era color castaño claro, liso y tan largo que casi tapaba sus hermosos ojos que eran una combinación de verde con marrón, su nariz era normal excepto que al final de esta tenia tres pequeñas pecas marrones y sus labios eran finos y alargados de color rojo intenso, Nil al verle la placa le dice a una nueva oficial:
Cómo te llamas.
Me llamo Nohelia señor.
Nil: Bueno Nohelia mucho gusto, búscame el expediente de Paola Ruiz y el chico que se acaba de ir Pedro R… Pedro algo.
Nohelia: Pedro Rojas señor –dice la joven mientras asienta con la cabeza-.
Nil: si ese mismo, búscamelo ahí por favor.
Nohelia: ya voy señor.
       Mientras Nil espera se pone a pensar en Paola y en Pedro, “¿Que será lo que ocultan esos dos?, la historia de Ruiz –Paola- me parece falsa pero Rojas –Pedro- se veía mas nervioso, ¿que será lo que me están ocultando?”, pero sus pensamientos son interrumpidos por la vos de Nohelia:
Señor listo, aquí están los expedientes de los chicos.
Nil: le encuentras algo sospechoso.
Nohelia: no nada, solo algo del suicidio de una chica, el año pasado.
Nil: y quienes mas están implicados en eso.
Nohelia: esta ella y… una tal Lola Gómez, ¿Katherine Flores? ¿Esa no es la hija del jefe?
Nil: si así es pero no le prestes atención, que otros nombres están.
Nohelia: el último es de Andrea Sánchez, la muerta.
Nil: ¿y la que se suicido como se llamaba?
Nohelia: Lorena Rivas pero nunca se encontró su cuerpo, también es hermana de Luis Rivas, otro implicado en esta muerte.
Nil: hablando de ese chico, le pidió al paramédico que no le dijeran nada a la madre, que ella no sabía que él estaba allá.
Nohelia: a si, ese fue el chico, incluso fue a vomitar al baño.
Nil: bueno que mas tenemos, necesito que me busques el expediente de todos los implicados en esto y el de Pedro Rojas.
Nohelia: bueno el de Ruiz –Paola- está intacto dice que tiene una hermana y que después del divorcio de sus padres, su hermana se fue a vivir con el padre y ella se quedo con su madre.
Nil: ok y los demás.
Nohelia: bueno la hija del jefe tiene el historial intacto.
Nil: qué raro –dijo con un tono sarcástico- y los otros.
Nohelia: Lola Gómez esta también limpia, en realidad tiene muchos meritos, porque es muy inteligente, y tiene puras buenas calificaciones y Luis Rivas, es normal no buenas ni malas calificaciones y sin registro alguno.
Nil: ¿y Pedro Rojas?... ¿Tiene historial?
Nohelia: si y el más largo de todos, entre sus delitos están: asalto en primer grado, destrucción y agresión a construcciones públicas, arresto por agredir a compañeros y por estrellar carros.
Nil: toda una joyita.
Nohelia: si y bueno ahora que haremos, vamos a su casa a agarrarlo.
Nil: no por hoy mas nada, mañana veremos que hacer –dijo con expresión de cansancio-.
Nohelia: pe pero…-dijo sorprendida-
Nil: pero nada adiós Nohelia –dijo con voz de mando y con cansancio.

Nohelia: bueno chao –dijo enojada-.

 Lo Ultimo que recuerdo sobre la historia, es que mientras se iba desarrollando, le daba el protagonismo progresivamente a un personaje femenino, que al final moría a manos del asesino .

domingo, 5 de julio de 2015

Lazos de Muerte (Capitulo 1)

Ok esta fue una historia que me mandaron a hacer en tercer año, para castellano, como a mi siempre me gusto el terror pues hice esta con mucho esmero para ese entonces, no me colocaron 20 (puntuación máxima en el sistema educativo venezolano) porque no le puse dibujos, pero saque 18. Lo único que conseguí de esta fueron los dos primeros capítulos (eran 12) así que lo siento.

1
¡Está muerta!
Y el asesino salió de el baño -estaba vestido todo de negro y usaba una máscara de esgrimirá para tapar su cara- con un chuchillo lleno de sangre, ella empezó a gritar desesperadamente con la intención de que la escucharan pero él se lanzo sobre ella, esta logro salir del cuerpo que la tenia cautiva y con las pocas fuerzas que le quedaban intento salir corriendo hacia la puerta pero él le agarro la pierna y la hizo caer, ella grito y grito inútilmente porque nadie la oía, el aprovechando la oportunidad, se levanto de el suelo y con su chuchillo le desgarro el cuello; contaba un chico blanco de pelo negro con ojos color miel nariz chata y labios tan finos que parecían no estar ahí –era Pedro-, el con un grupo de personas -que estaban al parecer asustadas por la historia-  estaban sentadas alrededor de una fogata en medio de un bosque, todos se empiezan a mirar entre si y se empiezan a soltar risas nerviosas todos le siguen la corriente creando un tumulto de risas ya no nerviosas sino increíblemente alegres, minutos después todos ya olvidando lo sucedido se acuestan a dormir.
 A mitad de la noche los despierta un grito -“AAAAHHHHH”- el grito de una mujer, todos asustados se levantan a ver de dónde proviene tan perturbador ruido.
Este los lleva hasta la mitad del bosque donde encuentran a una chica blanca de pelo liso color castaño claro con ojos color miel, nariz perfectamente delineada, labios normales color rojo y delgada, bañada en sangre –era Paola-.
 Ella estaba en el suelo arre costada a un árbol, lo jóvenes empezaron a preguntarle de una vez lo que le había ocurrido pero ella no les respondió sino que saco su brazo que al parecer apenas podía sostener y temblorosamente señalo hacia el frente, todos los chicos hicieron un recorrido rápido con sus ojos desde el brazo de Paola hasta el lugar donde este le señalaba que era un árbol, en ese momento todos quedaron petrificados al ver la horrible escena, era un cuerpo cortado y desfigurado sostenido de lo que parece ser una franela enredada a una gran rama, es ahí cuando Luis un chico blanco de pelo corto y ondulado color castaño con ojos marrones de mirada perdida, labios alargados como los de una mujer y una gran nariz ancha dice: “Es Andrea o Dios esta… ¡está muerta!” Paola lo mira como extrañada.
 En ese momento una chica morena delgada de pelo corto y rizo color negro cuya cara era muy hermosa con ojos verdes que expresaban preocupación pero se veía un brillo en ellos, su nariz era perfecta de frente y de perfil, y sus labios eran gruesos y carnosos de un color rojizo casi rosa; saca su celular y llama a la policía para pedir ayuda: “hola, está hablando Katherine Flores, por favor vengan ya, estamos en el bosque a las afueras de la ciudad, necesitamos ayuda urgente hay un muerto, por favor vengan ya”; ella se va y Paola se queda con un chico alto con el pelo liso color castaño claro los ojos verdes, la nariz normal y labios gruesos que la ayuda a levantarse de el suelo y la lleva al campamento, cuando llegan a este Paola se sienta sobre un tronco cerca de la fogata, él le dice que lo espere un momento que va a buscar un poco de agua para que tome, ella le dice que está bien, cuando él se va llega Katherine con una toalla para que ella se limpie y con una manta la cubre –ya que Paola estaba en short y en franelilla- y le pregunta
¿Cómo te sientes?
No sé, siento tantas cosas, tengo el estomago en la garganta –dice ella mirando al suelo-.
Ok pero ¿no vas a vomitar verdad?-dice Katherine en tono de chiste-
No tranquila –dice Paola mientras intenta forzar una risa- es que no lo puedo creer.
Yo sé, ni yo, ni pensar que éramos tan amigas hasta, bueno hasta ese momento.
Si lo recuerdo todas nos divertíamos tanto pero tuvo que pasar lo que paso, Lola y yo no hemos hablado desde entonces y ni si quiera me ha venido a hablar, y contigo es la primer ves que hablo desde entonces.
Si lo sé, lo siento por eso, mira aquí viene llegando tu galán.
Toma Paola aquí tienes. Dice el chico y le entrega un vaso de agua.
Gracias Raúl, ¿por qué tardaste tanto?
Es que…-dice nerviosamente el muchacho- es que… no encontraba el agua y me tarde un montón buscándola, pero aquí tienes… tu vaso de agua…
       Y como salvado por la campana empiezan a escucharse las sirenas de las patrullas y ambulancias que van llegando.
       Cuando las patrullas se acercan, acelera una y estaciona de primera frenando tan fuerte que el conductor casi salió por el vidrio, y se bajo un hombre moreno muy alto y casi cuadrado de cabeza calva, ojos negros y barba canosa, que cuando sale corre a la fogata donde están Katherine, Raúl y Paola, el sin impórtale los otros dos chico agarra a Katherine de los antebrazos, le revisa todo el cuerpo buscando marcas de herida y luego la abraza diciéndole
O hija mía estas bien.
Si papa a mi no me paso nada –dice incomoda mientras este la abraza-.
O gracias a Dios que no te pasó nada, estaba tan preocupado por lo que te podría haber pasado –diciendolo como si hubiera escuchado a los angeles cantar-, mil cosas pasaron por mi mente cuando recibí la noticia.
Qué raro tu papa, siempre exagerando todo, es mas a la que deberías revisar es a Paola, fue por ella por quien llame no por mi –dice con tono sarcástico-.
Si ya llamo a un paramédico; ¡E tu, si tu ven a revisar a esta chica! –Grito el señor-.
       Cuando el paramédico llego se llevo a Paola.
Katherine y su padre se quedaron hablando mientras que Raúl se quedo viendo a Paola hasta que entro a una ambulancia, en ese momento que Paola se sentó en la camilla y sus miradas se cruzaron y sonrieron, pero este momento fue interrumpido por una paramédico que cerró las puertas de la ambulancia y le dio dos palmadas para que avanzara; él se le quedo viendo hasta que se alejo, pero el ambiente es interrumpido por los sollozos lamentos de una chica que iba entrando en la otra ambulancia que  apenas estaba abriendo las puertas, y muchos otros chicos iban así como ella -en estado de shock por la escena del crimen-, sin embargo en la última ambulancia iban entrando dos paramédicos que llevaban una camilla con una funda negra encima, esta tenía un cierre que empezaba desde el final de la bolsa y terminaba en su principio; a la distancia que estaban los chicos podían ver curvas, nada más.
       Cuando esta ultima arranca empiezan a llegar autos normales, eran los padres de los chicos y entre ellos legan una Ford plateada de donde se bajan un hombre y una mujer, los dos de cabello castaño claro con ojos verdes y labios prominentes, “o mira son tus padres” le decía el padre de Katherine a Raúl que miraba a la pareja con una expresión de alegría.
       La mujer sale corriendo y abraza a Raúl mientras que el hombre se queda arre costado a la camioneta, la mujer le dice.
Mi amor estas bien -dijo la señora preocupada-.
Si mama tranquila no me paso nada -dice el con cara de alivio-.
O gracias a Dios que no te pasó nada, y tu Katherine te pasó algo.
No señora a mí tampoco me paso nada –le dijo con una cara pensativa-.
O gracias a Dios que a nadie le pasó nada, bueno a la pobre niña si le paso algo pero no hay más que podamos hacer, tenemos que dejar que la policía se encargue de esto y tenemos que irnos a dormir –dijo como si ya hubiera planeado todo lo que iba a decir-.
Es cierto, mañana se enteraran de todo ahora hay que dormir, Rosa puedes llevar a mi Katherine a mi casa –dijo el Padre de Katherine-.
Por supuesto Enrique está de más pedirlo, yo la llevare con todo gusto –dijo con gusto la madre de Raúl sonriéndole a Katherine-, cuídate mucho Enrique.
Igualmente tu Rosa, chao mi amor cuídate –le dijo a Katherine mientras le daba un beso en las mejillas y la abrazaba- no hagas nada imprudente ok.
Ok papa-dice ella con un gesto en su boca que parece una sonrisa-, hablamos te quiero.
Apurate Katherine que se hace tarde –le grita la mama de Raul ya desde la camioneta.
       Katherine sale corriendo al auto y se monta tan rápido que su cabello le cubre la cara al voltear y se van, mientras que su papa se monta en la patrulla y se va a la comisaria. Cuando Katherine se monta en el asiento trasero de la Ford, mira como se aleja el carro de su papa, perdiendo noción del tiempo escucha una voz que le dice: “estas bien”; la mama de Raúl voltea por el asiento y la mira, Katherine voltea y asiente con la cabeza, su cara frunce el seño y con una mirada de pocos amigos que la hace ver incomoda por la pregunta, la mama de Raul empieza a hablar sin parar, sin prestarle atención alguna si la joven respondía o no a estas preguntas, cuando Raul la interrumpe exaltado
¡MAMA YA! No puedes pasar 5 minutos callada o sin hacer preguntas
¡NO LE HABLES ASI A TU MADRE, ESTAS MUY JOVEN PARA ESO! -dijo ella con un tono chillon-.
Pero mujer ya, te pasaste, Raul tiene razón o acaso eres ciega, no ves que ella no quiere hablar. –dijo el padre de Raul con una intención de que la mujer callara.
Mientras que la familia pelea, Katherine mira los arboles que pasan mientras andan y empieza a recordar su niñes con las chicas, como se divertían, como jugaban y como compartían secretos, pero un pensamiento en particular se le quedo en la mente, este recuerdo no era como los demás, en este se presentaba a ella, Lola, Andrea, Paola, y una chica -delgada con trenzas en su pelo de color castaño, con unos lentes que le recordaban a el fondo de las botellas de vidrio y hacían que sus ojos miel se vieran casi gigantes, pero si la imaginabas sin esos horribles lentes podias ver un bello rostro-, todas de una edad un poco mas joven que ahora, Andrea -cuya cara era preciosa ya que su pelo era marron y ondulado que le llegaba has el hombro, su piel era bronceada, sus ojos marron oscuro, y sus labios eran finos y cortos, estaba usando una franelilla roja con una falda corta pegada color negro que hacia ver a sus piernas tan largas que parecen que no tuvieran fin, pero terminaban en unos tacones rojos- empezó a hablarle a la chica diciéndole “ ¿Oye chica como te llamas, eres nueva aquí verdad?”
No soy nueva… estudio con ustedes desde quinto grado –dijo la chica con pena y casi sin vos, cada ves agachaba mas su cabeza como tratando de meterse en los libros que cargaba en los brazos- y me… me llamo… Lorena, Lorena Rivas.
Bueno Lorena eso no importa, Soy Andrea –dijo esta-.
Si yo se, es mas no creo que alguien aquí no sepa quien eres –dijo con un  tono de voz que casi no se entendía-.
OK, quieres un consejo.
¿Que?
Cambiate ese peinadito –dice esta señalándola toda con un tono de vos cada ves mas asqueado-, y esos lentes y esa ropa.
¿Por que, que tiene de malo esto?
¿Qué, que tiene de malo? –dice un chica de cabello rojo, totalmente riso, era muy delgada, su nariz era grande, aunque no importaba por sus ojos de un color miel que parecían amarillos, y sus carnosos labios color rojo, como el rojo de una rosa roja, tenía un vestido gris con un suéter amarillo encima y unos tacones del mismo color-, Por Dios mirate pareces una niña de quinto grado.
Gracias Lola pero no necesito tu ayuda –le responde Andrea con indiferencia-, yo puedo sola.
       La joven se aparta del camino de Andrea y calla de tal modo que pareciera que se hubiera quedado muda.
Bueno como ya nos dejaron de interrumpir, -prosiguió Andrea- lo que ella dice es verdad, mirate pareces una idiota e incluso te hace ver que no tuvieras nada, si me comprendes, aunque no es mucho lo que puedas mostrar, tienes el cuerpo de una niña de 10 años y aparte eres una ñoña, una nerd, deberías considerar cambiar algo en ti, o no corrijo todo en ti JAJAJAJA! –dijo con un tono de desprecio y burla-.
       Mientras que esto estaba pasando a Lorena se le llenavan los ojos de lagrimas, pero estaba intentando no llorar, cuando una de las chicas de atrás habla
Bueno ya, basta –Dijo Paola muy molesta-, No eres quien para jusgar y además si a ella le gusta estar asi dejala en paz.
Huy que aguafiestas eres amiga –Andrea dijo tratando de dar a entender que la dejara seguir con esta cruel masacre hacia Lorena- solo estaba hablando con ella, dándole unos consejos para su bien.
Huy y tu amiga eres muy rara dando consejos, te dejo mas y la terminas matando, vámonos de aquí.
       Pero algo vuelve en razón a Katherine, todos en el auto quedan petrificados, sin mover nada,, y se empiezan a mirar, el padre de Raul se baja de inmediato, con el su esposa, inmediatamente Raul y como si la hubieran llamado, Katherine también baja, cuando ve es un pequeño perrito que fue atropellado, ella se siente terrible casi que vomita y epieza a recordar de nuevo la escena, aunque ella no se da cuenta suelta una lagrima, y empieza a sentir que esta bajando la temperatura y cae al suelo.

       Cuando despierta, empieza a ver a los alrededores, apoya sus manos para levantarse en lo que parece ser una cama, y mira a los alrededores, cuando ve a su padre sentado en un mueble rosa ella piensa “¿ya va es es mi cuarto? ¿Cómo llegue aquí?

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Hola a todos!!! hoy y toda esta semana estaré pasando unas historias mías muuuuy viejas, que encontré en mi laptop vieja, son de cuando tenia 13/14 años y las publicare sin editarles nada, crudo como lo escribí, así que seguramente tendrá muchos errores, no me juzguen, y espero lo disfruten

domingo, 7 de junio de 2015

Creatures

     En el interior de un enorme edificio abandonado, que daba su espalda a una bahía rocosa con olas grises de un mar contaminado chocando y muriendo constantemente en esta, y su frente a una larga carretera que aunque solitaria era indispensable para aquellos que debían salir de la ciudad, y aun necesaria para los que querían volver, en alguna zona industrial abandonada por la humanidad gracias a la creciente ola de modernos edificios que se alzaban en zonas menos lejanas, yacía una pila de cadáveres en proceso de descomposición, en la cima de esta montaña una sombra, un cuerpo, el cuerpo de un hombre aun vivo, pero sin duda agonizante, que usando sus últimas fuerzas para mantenerse despierto, para mirar y tratar de descubrir lo que estaba pasando, para no cerrar sus ojos a ese sueño profundo del cual jamás despertaría, podía ver sus brazos rasgados y retorcidos, con todo su interior vaciado, no tenía la fuerza suficiente para si quiera sentarse o incluso alzar el cuello, pero supo que sus piernas estaban en el mismo estado que sus brazos, la magnitud de las heridas daba a pensar que habían sido infringidas por lo que podría ser algún tipo de máquina, esa era la única explicación lógica, pero él sabía que esta no había sido la causa, lo que había visto antes de chocar, esa sombra gigante, que aunque le ilumino la cara con las luces de su auto no pudo contemplar sus ojos, el brillo de estos nunca se presento, pero aun así sintió su mirada penetrante, sintió que lo observaba, que lo sentía, que veía directamente a sus ojos, directamente a su interior, lo paralizo, lo controlo, hizo que su pie no soltara el acelerador, la sombra quería ser arrollada, se dijo a sí mismo en ese momento que cuando golpeara esa sombra esta desaparecería, por muy grande que fuera sentía que esta era incorpórea, pero al chocar con ella  se solidifico, no recordaba claramente que había pasado después de eso, todo los recuerdos se hacían tan oscuros que simplemente se volvían nada o tan claros que aunque cerrara sus ojos sus parpados no podían protegerlo de la luz y era cegado, en ese momento perdió la conciencia.


     Dos horas antes esa misma noche Raymond Sadman, un hombre de contextura mediana, piel pálida por la falta de sol, un efecto de directamente vinculado a estar más de doce horas al día en una oficina sin ningún acceso de luz natural, con su frente surcada de pequeñas arrugas por quien sabe cuánto estrés, estaba en una estación de servicio, volviendo de una conferencia fuera de la ciudad, abasteciéndose de comida y gasolina para lo que quedaba de viaje hasta su casa, hasta su hogar, iba a comprar un café pero la maquina no estaba funcionando, cosa que lo molesto mucho e hizo que insultara al encargado de la caja, que no debía tener más de veinte años, lo cual dejaba entredicho que Raymond al menos le llevaba doce años al vendedor, Raymond no era un ser prepotente, pero en ese momento y con todo su estrés acumulado vacío en el chico más de diez minutos de insultos y “no lo puedo creer” por la maquina averiada, así que opto por comprarse tres bebidas energizantes, las de mayor concentrado de cafeína, aun suponía más de tres horas de viaje, salió de la tienda sin siquiera decir gracias y se fue a su auto, el cual había dejado reabasteciéndose de combustible para lo que quedaba de viaje, se subió al auto, arranco y subió el volumen del radio lo suficiente para sentirse en otro lugar, no había otra cosa que odiara más que estar solo en una carretera de noche, y creía que eso debía ser un miedo común de todas las personas, no el estar solo en una carretera como tal, sino el simple hecho de estar solo, de sentirse abandonado, vulnerable, desprotegido, de estar a solas con uno mismo, de que tu mente vuele y tu inconsciente saque a relucir recuerdos que luchas por dejar atrás y miedos que son tontos pero sin nadie alrededor que te diga que lo son pueden ser muy aterradores.

     Un recuerdo de su madre, ya difunta hace al menos tres años se le vino a su mente, a él de pequeño le encantaba que su madre le cantara antes de dormir, era una de esas canciones que nunca se sabía de donde habían salido pero que siempre pasaban de generación a generación, y que seguramente cuando su hija naciera también se la cantaría y se lo pasaría a ella, sonrío estúpidamente, en ese momento el recuerdo de su madre, la melodía de la canción envolvía el coche y lo envolvía a él, el ambiente dentro del coche se hizo pesado, era como si su madre estuviera en el asiento trasero cantándole, la música era cada vez más fuerte, el radio y su sonido fueron sustituidos lenta pero totalmente por esa melodía, cada vez más fuerte, más penetrante, presa de la angustia volteo hacia atrás para asegurarse que no había nada, y aunque le costaba creerlo estaba vacío, sintió un poco de alivio y bajo un poco el vidrio para que el aire entrara, pero lo que él en verdad quería era que esa atmósfera saliera, y así fue, se disipo, en ese momento estaba entrando en una carretera oscura, con poca iluminación y los árboles que la limitaban dejaban aun menos luz.

     Trato de pensar en otras cosas, movió el radio para encontrar una emisora, pero era inútil, solo se oía una interferencia, impropia de una radio satelital, paso por el frente de un edificio gris, gigante con chimeneas de ladrillo negras por el tizne de décadas de uso, una muro delimitaba toda la zona del edificio, que partía en dos el camino, como si fuera una Y, sabía que el camino de la izquierda llevaba a la ciudad, y a su casa y el de la derecha a la zona industrial abandonada y a la costa contaminada, pero antes de llegar a la bifurcación todo se hizo más lento, más denso, era como si un repentino cansancio se apoderara de él, sus parpados se volvían muy pesado, y ahí fue donde empezó de nuevo la melodía, su madre, no, no era su madre, pero era la misma canción, cantada por una voz femenina, mucho más melancólica, más pausada, era como si sintiera cada palabra que decía, era una voz dulce con un deje de tristeza, le resultaba familiar ¿la voz de su esposa? ¿De su hermana? ¿De su hija?, no, era una voz diferente, estaba seguro que nunca la había oído y sin embargo le resultaba familiar,  el adormecimiento se fusiono con un nuevo sentimiento, con una excitación, aunque era más que eso, no era lujuria, era cariño, no supo explicarlo pero  fue ahí donde apareció la sombra, a 20 metros delante de él, al frente de la bifurcación, la ilumino, y siguió derecho, la traspaso sin hacerle ningún daño, como si solo fuera objeto de su mente, solo una sombra con forma no del todo humana pero que se asemejaba a la de un espécimen de nuestra especie, al pasarla con su pie apretando el pedal no se dio cuenta del cruce a menos de diez metros, y si lo vio nunca le importo, se estrello de lleno con este y perdió la poca conciencia que le quedaba.


     Recobro las fuerzas, un olor a podredumbre lo ahogaba, a descomposición, abrió sus ojos, seguía sobre la pila de cadáveres, pero ¿por qué no había muerto aún? Veía como la sangre salía de sus brazos destrozados, como su piel ya era totalmente pálida, si estaba vivo ¿por qué no sentía dolor? si estaba muerto ¿por qué seguía en su cuerpo? ¿Era este el infierno? ¿Un edificio abandonado gris por el polvo y por el abandono, encima de un montón de cadáveres, con un olor tan penetrante que haría a cualquiera vomitar hasta la bilis, si era así entonces solo le cabria esperar al demonio que sería su acompañante por la eternidad.

     No estás muerto –dijo una voz con autoridad, desde la parte a la cual la luz de la luna llena no lograba iluminar en el edificio, en esa sombra brillaban dos esferas, blancas, casi transparentes, con un centro negro, mas aun que la sombras que los rodeaban- no aún.

     “¿quién eres? ¿Qué eres? ¿Dónde estoy?” -y miles de preguntas más pasaron por la ente de Raymond, pero al intentar decirlas lo único que obtuvo fue que la sangre que salía de su boca salpicara todo su rostro.

     No intentes hablar, no tienes que hacerlo, sabes que no es necesario –la voz tenía razón él se pudo comunicar con ella sin mover su boca, como ella se estaba comunicando con él, la sombra, o lo que sabía que alguna vez había sido la sombra salió de la oscuridad, era una mujer, al menos la silueta de una, su cara era angelical, como esas que se pueden apreciar en las pinturas de la capilla, pero donde empezaba su cabello habían marcas, cicatrices, grandes y sin duda anteriormente dolorosas, sus ojos eran inhumanos, sobrenaturales, bellos y transparentes, pero esa transparencia dejaba ver su interior, y este estaba vacío- tal vez no sepas quien soy, pero sabes lo que soy y sabes dónde estamos, no estás alucinando si te lo preguntas, solo recuerda.

     En ese momento, los recuerdos, volaron, él solo en el auto, sin ningún ruido, sin ninguna melodía, era el definitivamente, pero no era su recuerdo, era un recuerdo sobre él, se podía ver en tercera persona, su auto, las luces, la carretera, cuando paso por una curva, alguien lo había estado observando ¿era el recuerdo de ese ser? Después vio como ese ser se desplazaba rápidamente, miro a otro de los suyos, este empezó a cantar, entre los dientes, primero emitió un sonido horrible, Raymond pensó que se transformaría en la melodía que lo absorbió, pero no, siguió así, eran como gritos de desesperación, sus oídos no lo aguantaban, era la primera vez que sentía dolor, fue ahí cuando se vio otra vez, yendo directo a la esquina de la bifurcación, acelerando para chocar contra la pared, perdiendo la conciencia, y luego eso, lo que fueran esas criaturas sacándolo del auto.

     Entonces había más de una, al menos una docena de pares de esferas brillaron en la oscuridad, con la que estaba conversando en su mente se acercaba a él, dejando ver su forma, era como si hubieran arrancado trozos al azar de su piel y luego esta hubiera cicatrizado de manera horrible, sus manos, si se les podía llamar así estaban deformadas, con los dedos anormalmente largos y uñas que fácilmente se describirían como garras, desde el antebrazo bajaba sangre, goteaba, pero no era de una herida propia, Raymond supo que era suya, es cierto, no era necesario hablar, se entendían, aun sin mirarse él la podía ver, sabía que si lo intentaba el también podría verse a través de los ojos de esta, pero no quería, no quería verse destrozado.

     Estas muriendo, yo te ataque, lo siento –le dijo, lo ultimo con una sinceridad absoluta- aunque no me guste debo hacerlo o yo moriría –volteo su cara a las sombras, el sabia que a ella no le importaba morir, que en realidad no lo hacía por ella- si algo compartimos es el amor incondicional a nuestros descendientes, tanto tu especie como la mía –dijo mirándolo de nuevo, con tristeza en su rostro, de repente su cuerpo se transformo, su rostro se suavizo, sus pómulos se volvieron más pronunciados, sus ojos de color marrón en esa oscuridad, aunque sabía que a la luz del sol parecían verdes, su cabello de una gama artificial del color rojo crecía rápidamente, liso y baboso, esbozo una sonrisa llena de dulzura y tristeza, era su esposa, al menos su rostro-  estoy tratando de hacer esto más fácil para ti Raymond.

     Por favor dime cariño, así me llama ella –dijo él con los ojos cerrados y su cabeza tumbada en la pila de cadáveres, dando su ultima sonrisa en este mundo-.


     La criatura se acerco mas, “cariño” había dicho, lo más tierno y lo más apegado al guion en la cabeza de Raymond, él entendía todo, que ella hacía lo posible para que él no sintiera dolor, que él no merecía eso, pero que así era la vida, tal vez ese era el llamado “destino”, ella se acercaba cada vez mas y a él una niebla lo empezaba a cegar, lo adormecía, abrió los ojos, su esposa estaba cada vez más cerca, por un instante sintió dolor, ella poso su mano sobre su frente, segundos después ya no sentía nada, su esposa le susurraba la canción de cuna que le cantaba su madre, se sintió aliviado, sonrió, se ahogo en el sonido y la niebla tapo todo, dejando en blanco su vista, dejando caer sus parpados para no levantarlos nunca más.