martes, 31 de diciembre de 2013

La Obscuridad Chapter 1 1/2

Hasta que hizo efecto la pastilla, Janeth no  abrió la puerta del baño, al hacerlo inmediatamente fue empujada por la fuerza de su novio, este la abrazo y luego la reviso con la vista e hizo que girara, intento quitarle el suéter pero ella no quiso, peleo con él un rato, hasta que al final el se lo puedo quitar, ella sabía que a partir de ese momento todos le empezarían a hacer preguntas referente a la mordida, estaba preocupada, pero al mismo tiempo sentía un alivio en su interior, lo que hacía que se sintiera culpable, no quería decir le a nadie por lo que estaba pasando, tal vez no fuera real pero si lo era ellos podrían estar en peligro, pero por otro lado era bueno dejar de sufrir solitariamente y hallar confort en otras personas en vez de su cama, estaba feliz y se sentía culpable por eso.
Bueno no tienes nada –dijo aliviado Jake- la verdad es que pensé que te habías cortado o algo.
Ah? –a Janeth la tomo por presa el pánico, es miro de reojo el hombro, no pudo ver nada, de repente sintió unas intensas ganas de vomitar, entro corriendo al baño de nuevo, cerró la puerta inmediatamente se fue al inodoro, se tapo la boca, no quería vomitar, sintió un inmenso mareo, sus manos se deshacían, sin dejar ni el hueso, pero ahí se detuvo, solo quedaban sus brazos, estaba horrorizada, todo a su alrededor podía torcerse y deformarse cuantas veces quisiera, pero era la primera vez que esto le pasaba a ella.
Jake no supo que pensar, como siempre, se quedo sentado fuera del baño, pero esta vez no intento hablar con ella, Kate y  Brady llegaron al rato, solo se miraron y se sentaron en el suelo, se siguieron mirando hasta que brady se rio entre dientes, cosa que hizo que los otros dos se rieran, “esta situación era más extraña antes” era el pensamiento compartido de los tres, era una risa incomoda, pero al parecer esto había pasado tantas veces en el pasado que ya se estaba haciendo costumbre.

Janeth estaba horrorizada, no podía creer lo que veía, intento pararse, pero al apoyarse sobre donde antes estaban sus manos un dolor paralizante la hizo caer, intento moverse y vio que algo dentro del suéter se movía, empezó a moverse desesperadamente, hasta que hizo varios agujeros a la prenda, en ese momento a ella le invadió un profundo dolor, de su boca empezó a salir un liquido con olor a metal, se estaba ahogando, sintió que el techo estaba cada vez más cerca de ella, hasta que pudo ver su reflejo, estaba acostada, dentro de un circulo con sus cinco extremidades separadas formando una estrella y en cada punta una vela negra, habían figuras, parecían personas, encapuchadas, con sus cabezas inclinadas hacia el suelo, estaban al frente de las velas, pero solo eran tres, ¿faltaba alguien? , su barriga estaba abierta, el suéter ya no existía en esa parte, pero o había nada dentro de ella, se ahogaba poco a poco, la sangre la consumía, hasta que, con sus ojos casi cerrados vio que alguien se integraba a las personas, y como de su vació estomago empezaba a salir unas manos, bañadas en algo negro, y dentro se veía un destello rojo, al principio no supo que era hasta que este destello se fue no vio la forma de dos ojos blancos, tan blancos que incluso brillaban aún mas que el rojo, luego a estos los acompaño una sonrisa, con múltiples colmillos, ella no pudo mas, cerró los ojos, de una manera tan fuerte como las anteriores veces, y al abrirlos estaba sentada, mirando directamente al agua del inodoro, donde flotaba una capsula, que hace poco había tomado…

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Short Story 003: "El Hijo Del Alcalde"

Day 3:
Ser el hijo del alcalde no es fácil, sonreír ante las cámaras, los estúpidos flash de estas, las insistentes preguntas de los reporteros, y las premeditadas respuestas que me hacen morir por dentro, odio eso, a mi padre que no es más que un bocazas, a mi madre que es una perfeccionista, religiosa además, los dos tienen un matrimonio perfecto, ya quisieran, aparentar es lo que hacen, estoy llegando a mi limite, la presión no ha podido conmigo, luego de la muerte de mi hermano las cosas van para abajo, pero no se detienen, me siento diferente, siempre me he sentido así, estoy incomodo, incluso antes de que pasara lo que paso, recuerdo cuando papá llegaba de noche, traía regalos siempre, éramos felices en aquel entonces, pero la verdad era que simplemente nos hacíamos de la vista gorda, mi papá solo nos traía regalos cuando la noche anterior había llegado muy borracho y había golpeado a mamá, la muerte de mi hermano había sido un accidente, para los medios y todo el mundo, mamá había empezado a creerlo, hasta yo, tal vez fue un sueño, tal vez su caída si fue un accidente, empiezo a cuestionar todo, ¿qué es real?, ¿estoy vivo?

Day 5:
Estoy empezando a olvidar cosas, mi infancia ahora se reduce a pocos minutos, cuando me llevaban al colegio, cuando entraba a la cocina y mi mamá preparaba galletas, cada vez recuerdo menos, mi existencia se está borrando, tengo miedo, tengo miedo al olvido, a la oscuridad que trae consigo, a que mi vida se caiga a pedazos, los reporteros si pudieran entrarían a la casa, mis padres… mis padres están tan ocupados en mantener la falsa imagen de perfección que solo sonríen, pero hace unos cuantos días cuando fui a la cocina, poco antes de entrar escuche a mi madre sollozar, lo que hice después fue salir caminando de ahí, sé que no fue lo más valiente, pero no puedo luchar contra esto ahora, subiendo las escaleras me tropecé con mi papá, tenía una cara muy sería, lo mire y el solo volteo, al llegar a mi cuarto me di cuenta que me había rasgado la mano, no recuerdo cuando lo hice, pero ahí estaba una herida, estaba feliz, había sangre ¿los muertos no pueden sangrar verdad? Eso significa que estoy vivo…

Day 6:
¿Qué soy? Normalmente me pregunto eso, ¿Quién soy ahora? A veces pierdo la noción del tiempo, cierro los ojos un segundo y al abrirlos han pasado horas, ¿Soy la misma persona cuando me levante y ahora? No sé si entiendan bien, se que se quién soy, o eso creo saber cuándo me levanto todas las mañanas, mi papá está ocupado con la nueva campaña, tiene todo el apoyo, pero igual debe hacer apariciones públicas, muchas, mi mamá se pasa las mañanas en la iglesia y las tardes en la cocina, horneando cosas para las insaciables hordas de visitas, solo sonríe, ya no habla a parte del saludo mil veces ensayado, fui a la cocina sin que nadie me viera, solo para hablar con ella, pero me ignoro, era como si yo no estuviera ahí, solo quería hablarle de mi hermano, él... él está feliz, me visito la noche anterior, me dijo que nos extrañaba, extrañaba oír su voz, luego me quede dormido y él se fue, esta noche espero que vuelva.  

Juegos de Jovenes (Capitulo Extra)

Ella cerro sus ojos, recordó todo lo que habían pasado juntos hasta esa noche, no pudo recordar la noche anterior a esta, el infierno se había desatado en su vida y no sabía cómo, lo abrazo con mas fuerzas que nunca y dejo caer una lagrima en su pecho, de repente se escucho un disparo, mucho más fuerte que los anteriores, era definitivamente de otro tipo de arma, y esta vez dejo un poco de sordera por su poca distancia, Rouge se congelo en el momento cuando sintió el peso del cuerpo de Brad encima suyo, subió la mirada este ya no tenía cráneo, lo único que había después del cuello eran solo partes deformadas de un cerebro explotado, intento gritar pero su voz no salió, como pudo se libero del cuerpo y lo dejo caer a un lado, levanto su mirada del suelo y quedo totalmente petrificada al ver al Joven, el cual estaba con una sonrisa de oreja a oreja, su cabeza inclinada sobre una escopeta apoyada en su brazo derecho y con dos de los hombres de traje detrás de él.


“El joven sonrió aún más y sonó otro disparo que trajo consigo el amanecer…”

Rouge quedo inmóvil mientras el cielo se hacía claro, vio su vida pasar frente a sus ojos en solo unos pocos segundos, ser sorprendió al ver a Nial con su cuellos y su parte izquierda totalmente ensangrentada, disparando a uno de los hombres de traje en su nuca, luego el joven disparo de nuevo su escopeta pero esta vez al segundo hombre de traje, el único que se encontraba vivo, cuyo impacto destruyo la cara de este, el increíble hecho paso en cuestión de segundos, la muerte de su novio, y la de estos dos hombres, ella se desplomo en el suelo, mientras que Nial se dejo caer en los hombros de el Joven, soltando su arma para luego esbozar una mueca que parecía una sonrisa.

Kisuke, ayuda me a sentarme en el suelo –le dijo Nial con su boca en el oído.

Kisuke lo ayudo inmediatamente y se dirigió a Rouge apresuradamente, la que se encontraba de rodillas con sus manos colgando y su cara petrificada con la mirada dirigida al cuerpo de Brad (a lo que quedaba de este), las lagrimas caían sin más y recorrían toda su cara hasta mojar sus piernas, de repente volvió en sí, de ese estado de shock al sentir la mano de Kisuke en su hombro, su cara recupero el color y su mirada se lleno de rencor, sus hombros se tensaron inmediatamente por lo que pudo notar él, con su mano izquierda tomo el brazo que este tenía sobre ella, lo apretó lo más fuerte que puedo, jalándolo hacia ella y luego con una vuelta termino rápidamente al suelo  sobre él, tomo una piedra que esteba cerca de ella y la dirigió directamente a la cara de este, él cual se protegió la cara con sus brazos, antes de propiciar el primer golpe ella se detuvo, quedo inmóvil, mientras el joven debajo de ella cerraba sus ojos con fuerza, sin más ningún cambio su cara dejo ir toda la ira y paso a la seriedad, miro a su alrededor, fijo su mirada en Nial, luego se levanto y tendió el brazo a Kisuke para ayudarlo a levantar, lo miro a la cara, su mirada se había perdido en los ojos oscuros de este, luego de soltarle la mano le dijo:

Gracias.

¿Entonces te diste cuenta?

Obviamente, -miro al suelo- lo siento por lo de hace un momento, aunque ya lo había entendido no quería creerlo -dijo levantando su mirada-.

No esperaba menos de una Larssen – sonrió el joven-.

¿Y tú? creí que estabas muerto –pregunto secamente Rouge-.

Soy un suertudo, lo sé, la bala solo me rozo, y al caer me di con una roca en la cabeza, por eso quede inconsciente –aclaro Nial rozando la parte trasera de esta-.

¿Concluiré que ustedes dos ya habían llegado a un acuerdo antes, quizás en el momento en el que nos separamos, después de que aplastaran la cabeza de Amanda –todavía no se plasmaba emoción alguna en la voz de Rouge-.

Sabía que tus capacidades deductivas eran buenas, pero hasta ahora has superado mis expectativas –volvió Kisuke con una sonrisa que aunque la tomo como burla en realidad era de entusiasmo- .Disculpa si no puedo contener la emoción, pero he esperado esto durante mucho tiempo.

¿El sobrevivirá?, me refiero a Nial.

Si estoy bien tranquilos –alzo la voz Nial, y luego tocio secamente-.

Lo más probable es que muera desangrado si no tapamos la herida, sin embargo no es muy grave, le doy mínimo 3 horas más de vida.

Entonces imagino que debemos irnos ya –se agacho un momento y cogió las armas de los cadáveres- ¿las llaves siguen en la Camioneta?

Si las vi ahí Pegadas cuando estos bajaron –respondió rápidamente
Kisuke señalando a los cuerpos de los hombres ahora muertos-.


Solo habían pasado cinco minutos desde que ellos acabaron con los hombres y ya parecía una eternidad, pronto ya se encontraban en  la piedra con la cual la camioneta se había estrellado.

Esperen –apresuro  decir Rouge- ¿no eran tres los que quedaban vivos? Tres del otro equipo, recuerdo bien eran los tres últimos, pero solo esta X y VIII, ¿así que donde esta IX?

Ya está muerto, fue el primero del que me encargue –dijo orgullosamente Nial, mientras con su mano cubría la herida de su cuello -¿acaso no escuchaste el segundo disparo?

Si pero pensé que eras tú al que habían dado el tiro de gracia -le respondió Rouge, con una fluidez como si hablaran de un tema cotidiano-.

Pues la verdad, yo pensé lo mismo Nial, sin embargo era obvio que él se quedo para darte un último golpe y sacarte del juego –se incluyo Kisuke en la conversación-.

En realidad el se fue detrás de ustedes, pero al parecer cambio de opinión y vino de nuevo a mi lugar –Nial tomo unos momentos en silencio y luego subió su mirada hasta el claro cielo- ¿tu lo mandaste verdad Kisuke? ¿Por qué?

No es lo que piensas, la verdad es que esperaba que ya estuvieras despierto –aclaro este rápidamente-.

¿Cómo? ¿Ya sabias que no estaba muerto? –Pregunto atónito Nial-.

¡Claro! –Exclamo Rouge- no lo note antes porque era presa del pánico, pero el tipo estaba desorientado luego de salir de la camioneta, probablemente por el choque, claro está que no incluyo tal vez una inhalación ilegal antes.

Sigues agudizando todos sus sentidos al parecer, y la rapidez en que procesas información es increíble, si no supiera que eres una Larssen me sorprendería mucho.

¿Larssen? Ya lo has dicho antes, ¿Qué significa eso Kisuke? –Pregunto Nial-.

No es nada más que el apellido de Rouge, pero sería mejor que ella nos explique, claro si quiere –miro inquisitivamente a Rouge- ¿o quieres que yo os explique todo?

Tranquilo, yo puedo, sin embargo no poseo toda la información, no sé porque tu familia está persiguiendo la mía Kisuke  -dijo mirándolo furiosamente a sus ojos-.

Así que tampoco los sabes, esperaba en realidad que me explicaras esa parte –Rouge se sorprendió por esta confesión de Kisuke-.

Esperen, explíquenme más lento, tu familia persigue a la de Rouge, ¿en qué sentido? ¿Por qué?

La cazan por así decirlo, al parecer siempre han tenido conflictos entre ellos, cada vez que se rozaban alguna familia perdía integrantes “misteriosamente”.

¿Entonces se mataban entre ellos?

Así  es, yo no conocía la historia hasta ayer, cuando mi padre oyó tu nombre entre los integrantes del juego decidió sacar a otra mujer y meterte a ti en el lugar, ya que me sorprendió su actitud busque de una vez tu historia.

¿Y qué encontraste? – Esta vez la pregunta vino de Rouge-.

Que tu familia al igual que la mía solo engendro varones, y que durante ese largo tiempo, las mujeres solo tenían un solo hijo.

Un solo hombre, que heredaba el imperio de cada familia, y toda su historia, incluyendo su guerra milenaria, ya veo, pero al parecer yo soy la que acabo con eso.

Así es, eres la única mujer de las dos familias, que rompió la tradición.

Sin embargo tú todavía me tienes que matar ¿o me equivoco?

Eso sería lo establecido, pero no lo voy a hacer, veras me interesan tus conocimientos sobre todo tu forma de actuar y cómo es posible que hubiera nacido una niña de esta familia.

Entonces ¿qué estas preguntado en realidad? –dijo Rouge

Nial pensó que estos dos personajes tenían mucho en común, los dos podían demostrar emociones, pero cuando querían podían ser tan fríos como una máquina, además tenían una gran agilidad física y mental, él apenas seguía el ritmo de la conversación y se había limitado a escuchar esta y mirar a cada quien cuando hablaba.

Lo que estoy preguntando es ¿qué si sabes que paso realmente con tus padres? –Dijo fríamente Kisuke con una mirada de interés a Rouge-.
Sé que los mataron, al igual que tu, pero realmente creo que estás preguntando cuales fueron las circunstancias reales de sus muertes.


¿Creo qué es hora es preguntarle a tu papá? – Dijo Nil con una sonrisa, a la que la acompaño la de Rouge y la mueca de Kisuke.

martes, 24 de diciembre de 2013

La Obscuridad Chapter: 01

     Janeth se encontraba sola en su cuarto, acostada en su cama con un capullo de sabanas, sus pómulos estaban salados, las lagrimas se habían secado ya hace rato, su mano vibro, era su celular que con un mensaje le anunciaba que su novio llegaría dentro de poco, salió de aquel capullo para dirigirse directo al baño, abrió la llave del lavamanos y se apresuro a remojarse la cara, subió la mirada, el gabinete con puerta de espejo no estaba cerrado completamente, esta abertura emitía una pequeña luz, tan tenue que apenas era percibida por esta, abrió poco a poco y la luz se hizo más fuerte, al final a incredulidad de sus ojos habían dos velas negras en el compartimiento alumbrando con una luz roja como la puesta de sol, cerro sus ojos con una fuerza que no sabía que poseía y acto seguido los abrió, las velas habían desaparecido, o nunca estuvieron ahí, solo quedaban frascos de píldoras pre-escritas para migrañas, depresión y alucinaciones, tomo el frasco con temor, lo vio durante un rato. Volvió a su cuarto.
Jake terminaba de salir de su casa cuando un mensaje llego a su teléfono, de una vez escribió otro a su novia janeth, él se estaba preparando para ir al trabajo que había conseguido ese mismo verano gracias a su tío, vio la hora en su reloj y como todavía faltaba más de media hora para que empezara su turno decidió ir a visitarla, al cabo de un rato prendió el motor del carro y lo dejo calentar durante unos minutos, luego se subió no sin antes ver en su teléfono si había respuesta alguna, vio la fecha en la pantalla de este y su mirada tranquila se volvió nostálgica, algo preocupada en realidad, cerró la puerta de su auto y arranco del frente de la casa de sus padres, al cabo de diez minutos ya estaba donde Janeth- Amor abre–dijo mientras presionaba un botón para que ella pudiera escucharlo.
Janeth abrió la puerta, jake la miro, tuvo intención de besarla pero ella dio vuelta a su cara, su mirada era neutral, no expresaba nada, casi vacía,  subieron al cuarto de esta, llegaron a la cama.
Kate me dijo que estabas mal de nuevo –intento hacer contacto visual- por aquello –fallo-, sabes que puedes contar conmigo –se acerco y le intento tomar de la mano- yo siempre estaré ahí para ti –ella se soltó rápidamente y fue a un rincón de la cama- solo piénsalo ¿bien? –Miro su reloj- me tengo que ir, se me hace tarde.
Es… Espera… -dijo Janeth con una voz apenas audible- no… no te vayas por favor –hizo contacto visual- estoy asustada.
Nada es real amor –dijo Jake- sé que es difícil, pero tienes que ser fuerte, debes ser fuerte –hizo una pausa, tendió su mano para que ella se levantara más fácil- ahora abre la puerta por favor, debo irme.
Esta bien –su voz sonó neutral, sin emociones, era obvio que no estaba feliz de que él la dejara, bajaron- hasta luego.
El la miro, ella sostenía la puerta sin siquiera mirarlo, la abrazo y le dio un beso en la mejilla, salió y ella cerro, apenas hizo esto el cuarto se puso oscuro, muy oscuro, era como el vació -como ella imaginaba que era el vació- luego se escucharon miles de ruidos, ella seguía inexpresiva, una calavera, o al menos eso asemejaba, a diferencia de estas tenia ojos, oscuros, eran solo unos círculos blancos, con apenas un punto negro en el medio de estos, se poso sobre su hombro izquierdo “yo nunca te dejare mi amada” en ese momento janeth se sintió tan débil, intento gritar por ayuda, pero estaba muda, luego cerro sus ojos con toda la fuerza que le quedaba, al abrirlos de nuevo se encontraba en su cuarto, acostada en su cama, en un capullo de sabanas, sus mejillas estaban saladas, imagino que todo había sido un sueño, busco por la cama su celular, lo encontró al lado de esta, en su mesa de noche, lo tomo, miro la hora, era tarde, muy tarde, el timbre de su puerta sonó, tuvo un sobresalto, espero un momento, tenía que saber si no lo estaba imaginado, sonó de nuevo.
Bajo, abrió, era su novio, esta vez ella lo vio feliz, con ojos cansados, entro cansado a la casa, detrás lo seguían dos personas una era una mujer, alta casi tanto como él, era de piel clara, casi como la nieve, a diferencia de él, su cabello era castaño claro y sus ojos color miel, con unos grandes lentes delante de estos, el otro era un joven moreno, mas alto que los otros dos con un pelo que simbolizaba su descendencia afroamericana, su nariz era gruesa, sus ojos color canela y ligeramente achinados al final, era delgado como los otros dos, los tres individuos entraron a su casa, y cerraron la puerta, no sin antes Janeth ver una sombra colándose a través de la grieta.
Kate se acerco y la abrazo, janeth no le respondió el abrazo, se sentaron en la sala de estar, janeth se acerco a jake y le dijo que si él la había visitado en la tarde o que si solo fue un sueño, él confirmó su temor, antes de haber ido al trabajo él había parado por la casa de janeth, además le pregunto que si sus padres volverían.
No, ellos… yo los… extraño, ellos volverán del viaje la próxima semana –dijo Janeth pensándolo-.
¿Donde están? ¿Brasil? –Dijo Kate-.
Eh si, si –se apresuro a decir kate-.
¿No me habías dicho qué estaban en Canadá? –dijo el chico moreno-.
Su novio y los otros dos la observaban, sintió un calor recorrer su cuerpo, su cuello empieza a sentirse apretado, su garganta no puede tragar saliva, la cara de los que la ven empieza a sufrir cambios morbosos, su piel, su carne se deshace, como si fuera cera, pero mil veces mas rápidos, ella se hace pequeña, o ellos se hacen más grandes, no había tiempo de pensarlo, todo se vuelve oscuro alrededor de estos, hasta que solo puede ver sus caras, o lo que quedaba de ellas, eran solo cráneos con ojos, ojos vacios, que serian totalmente blancos sin el diminuto punto negro que apuntaba a ella, luego la habitación se ilumino poco a poco, pero era peor, eran luces rojas como si el sol muriera bajo ellos, era tan desesperante, no podía mover ninguna parte de su cuerpo mas que sus ojos, miro para abajo, la luz al parecer provenía de cinco velas negras, alejadas entre ellas, en el centro de la piel que se había derretido de los rostros de aquellas ahora calaveras empezó a formarse una clase de cuerpo, deforme, que apenas se podía mover entre un charco de sangre, de repente con sus manos deforme empezó a golpearse la cara, con sus dedos se arranco la piel y creó un agujero, era oscuro, de este empezó a brotar un liquido negro al mismo tiempo que de ahí brotaba una voz que aunque no era entendible del todo, claramente la llamaba por su nombre, las calaveras se acercaban a ella, no podía resistir mas, no podía gritar, cerro sus ojos con todas sus fuerzas, al abrirlos se encontraba en la sala de estar con sus amigos, mientras estos la miraban extrañados.
Bueno no importa –Dijo Kate al ver la cara de Janeth- mis padres salieron de la ciudad, ¿saben qué significa eso?
Fiesta! –Dijo Brady, el joven moreno-.
Janeth no podía aguantar más, se paro corriendo al baño, llego y cerró la puerta rápidamente, Jake iba tras ella pero no tuvo tiempo de entrar, Brady se preguntaba si había hecho algo mal, janeth se lavo la cara, el calor que sentía en aquel momento la había hecho sudar tanto que tuvo que quitarse el suéter, al mirarse al espejo dejo salir un pequeño grito.
¿Estás bien? –Grito Jake al otro lado de la puerta- ¿Janeth? ¿Janeth? ¡Janeth! ¡Abre!
Eso era inútil, janeth se tapo la boca con la mano izquierda mientras una lagrima corría por su mejilla, miraba en el espejo su hombro izquierdo, que al dejar el suéter a un lado dejo al desnudo un gran morado, se acerco al espejo un poco más, constato que lo que creía era cierto, era una mordida, pero no parecía normal, no de una boca normal, el espejo de pronto de movió, se abrió la puerta del gabinete, al frente de ella estaba el frasco de medicamentos, lo miro durante un rato, lo tomo en sus manos y lo abrió rápidamente, saco una píldora, y la paso en seco, luego lo coloco en su lugar, cerró la puerta del gabinete y lavo su cara en el lavamanos, al terminar de secarse miro el espejo e intento sonreírle… 


Nota: estoy intentando crear una nueva serie (si se le podría llamar así) y aunque no he publicado en mucho tiempo, creo que fue porque no tenía inspiración alguna, espero que les guste y ojala opinen.

sábado, 24 de agosto de 2013

Short Story 002: "Maximus"

Maximus despertó en su cuarto, en su gran cama, su cuarto era de un rojo oscuro, tanto como la sangre, él era un hombre de 60 años que aparentaba los tempranos 30, su piel relucía como cera, sin ninguna imperfección visible, su pelo era un poco corto, castaño, sus ojos eran canela y a la luz de la ventana, a la cual se acababa de acercar parecían rojos, luego tomo un baño e inmediatamente fue al comedor donde un bufete le esperaba, a él y solo a él, la propiedad en la que vivía era igual de grande a cinco piscinas olímpicas a lo ancho y 3 a lo largo, su pequeño Eden, en el cual aparte de él, los únicos que vivían eran los empleados de la casa.

Buenos Días Sr. Stark –dijo un mayordomo anciano, pero lo suficientemente joven para cargar en una mano y a perfecto equilibrio una bandeja llena de exóticos platos increíblemente elaborados, lo cual se podía comprobar a simple vista- imagino que desayunara e irá a la cita que tiene programada dentro de una hora.
Buenos días Ruben, si estas en lo correcto, termina de traer la comida y cuando termine enseguida iré a la reunión.

Entraron dos mayordomos con dos bandejas cada uno y las dejaron en la mesa, la comida cubría la mitad del largo y antiquísimo comedor colonial,  Ruben y los demás se retiraron del comedor durante media hora y al entrar este con otros dos empleados diferentes a los anteriores, las bandejas se encontraban vacías y amontonadas en un lado del comedor.

Todavía no me deja de sorprender lo mucho que este tipo puede comer –susurro uno de los empleados al oído del otro a su lado, el cual aguanto su risa en un pequeño chillido ahogado-.
Maximus alzo la vista que tenía fijada en la última bandeja, tomo el pañuelo que tenía en sus piernas y con delicadeza se limpio la boca, luego miro a el empleado que había  hecho aquel comentario son sus ahora rojos ojos, le sonrió, y en ese momento Ruben se distancio de este, el empleado quedo petrificado y empezó a sudar incontrolablemente, mientras que el otro se fue alejando poco a poco.

Sabes hijo, me sorprende que digas algo así – dijo mirándolo a los ojos desde el comedor, mientras la tensión aumentaba- ¿acaso no sabes que si no te alimentas bien vas a enfermara?, además el desayuno es la comida más importante del día –el empleado se limitaba a responder, mientras el otro seguía alejándose de este lentamente- ¿y tu hacia donde te diriges? –Miro fijamente al segundo empleado- ¿no acompañaras a tu amigo?, ve acércate al lado de él –este al igual que el primero solo asintió y siguió las instrucciones de este.
Los dos se miraron y luego miraron a Maximus, este empezó a esbozar una sonrisa.

¿Acaso no me creen?, comer te da fuerzas durante todo el día, déjenme demostrárselos – acto seguido estos dos empleados tragaron difícilmente saliva, claro, sin antes sentir el nudo en la garganta y lo pesado que se sentía la atmosfera gracias a la tensión que iba aumentando conforme pasaban los segundos-.
Miren esto –Dijo Maximus tomando el tenedor con una mano y con la otra el cuchillo de la mesa- Ahora verán lo bueno que es estar alimentado –sonrió y acto seguido lanzo los dos como proyectiles, hasta que se clavaron en la garganta de los dos empleados, los cuales cayeron inmediatamente al suelo – Los chicos de ahora, no saben cómo estar sanos, no es así Ruben.

Si señor, una verdadera lástima, pero que se le va a hacer –sonrió este también-.

Bueno mejor me voy, sino llegare tarde a la reunión de la empresa nuevamente. Bueno me voy ya, la comida estuvo muy buena, felicita al chef de mi parte, favor y que además limpien bien, no quiero que la sangre llegue a la alfombra.

Tranquilo Señor Stark, yo me encargare de todo.

Maximus salió a toda prisa de su casa y se monto en su limosina, que lo esperaba en la entrada de esta, para continuar su travesía.


Después de todo apenas empieza el día...

He Vuelto!!

Para los que me lean, que espero de verdad que lo hagan, he vuelto!!!, se que no es la gran cosa en realidad, pero estoy de nuevo para escribir mas historias, no he podido por diferentes motivos (pereza y falta de ideas) pero ya empezare de nuevo, me he nutrido de nuevas que historias (leído libros, otros blogs, y wikipedia) y empezare de nuevo a escribir, estoy terminando a ultima arte de juego de jóvenes "JJ3: Venganza" y otra Short Story, en relación a la ultima, de verdad espero que me lean y pues eso es todo, así que adiós.


lunes, 29 de julio de 2013

Juego de Jovenes II : Explicación

 Amanda se encontraba sentada frente al computador, esta como siempre metida en sus redes sociales favoritas, entretenida viendo fotos de animales tiernos, esta al parecer era su actividad favorita, cuando no ayudaba en el refugio de animales, en el cual era la ayudante mas fiel, siempre que podía iba para ese lugar, lo conoció de pequeña  cuando su abuela era encargada del lugar, su madre le decía que se parecía mucho a su abuela cuando esta estaba joven, su cabello era largo y negro, su piel tenía una tez rosada sus ojos color miel cobraban vida con la luz del sol y sus labios carnosos y por herencia rojos eran la combinación perfecta, todos querían salir con ella, pero ella no le prestaba atención a ninguno de estos, solo tenía un pensamiento terminar la universidad, recibir un titulo, hacerse cargo del refugio y re-modelarlo, este era su plan de vida, y ya lo estaba cumpliendo, en el primer semestre de universidad.

Nial estaba tocando con su banda en un local viejo, el decía que este era su escenario preferido, su piel bronceada era producto de una constante visita a la playa a surfear, su banda cantaba una canción lenta a petición de la gerente, cosa que no les agradaba mucho ya que estaban acostumbrados a cantar música mucho más rápida, sus ojos grises eran tapados por una venda negra, al igual que los de toda la banda, esto se debía que en el primer toque el estaba tan nervioso que decidieron usar esa banda para que no viera al público, pero para que nadie lo notara todos la usaron, y fue tanto el recibimiento de esto que los fans pensaron que era algún tipo de protesta al gobierno, así que lo acogieron rápidamente , aún lo seguían usando, claro con el tiempo habían buscado una tela más trasparente para poderse mover más a gusto en el escenario.

Brad era un joven muy alto y moreno, con una pequeña cicatriz en su cara y una barba de candado, su pelo era marrón caoba, sus ojos eran igual de marrones a la crayola con la que se pintaría un árbol era muy torpe, gracias a su mirada sería y su imponente figura lo  camuflaban, los únicos que sabían de su naturaleza torpe eran sus amigos y su novia Rouge -una joven alta y un poco menos morena que él, normalmente cargaba su pelo largo y castaño, pero había decidido rapárselo a un estilo militar, que le sentaba muy bien y resaltaba sus ojos, uno color azul intenso y otro verde igual de intenso, sin embargo no se notaba tanto, solo cuando la luz del solo le daba directamente a estos- ellos se habían conocido cuando ella resbalo de una pequeña escalera saliendo de la preparatoria y Brad deliberadamente salto a ayudarla, sin embargo ella se sostuvo rápidamente y no callo mientras que el se golpeo la mejilla contra el filo del escalón y se corto, dejando una cicatriz permanente, luego de eso y de que ella lo llevara al hospital fueron a tomar un café y ahí todo empezó.

Kisuke Lombowski era un joven promesa, un ciudadano perfecto según lo que dejaba mostrar, era de descendencia japonesa y rusa/Alemana, su apariencia daba a decir que no comía bien, su tez era muy pálida, sus ojos eran negros, al igual que su liso cabello, tenia siempre grandes ojeras y su mirada estaba dirigida al vacio, era alto para tener solo 14 y ya estaba en el segundo semestre de universidad, su padre era muy posesivo con él, no lo dejaba salir de casa solo cuando era más chico, todos lo trataban diferente por ser de la familia Lombowski, su abuelo fue parte importante de las dos guerras mundiales y ejemplo de longevidad al vivir 125 años, su padre heredo todo el conocimiento de este, sin embargo ahora era un hombre frio, malvado, el recordaba como de una noche a otra en el cumpleaños número 30 de su padre, hace 10 años, su madre había decidido irse con él, pero su padre los..., y eso era lo único que recordaba, hasta la mañana del otro día acostado en su cama, recordaba que se paro buscando a su madre pero más nunca la volvió a ver, nadie la había visto desde la noche anterior y en la casa nunca se volvió a hablar de eso.

Joven están listos los preparativos, su padre quiere hablar con usted –dijo uno de los tantos mayordomos de la casa- lo espera en el estudio.

Gracias, dile que me dé un momento para ponerme presentable y bajo.

Claro joven.

Amanda se estaba arreglando para llevar a su hermana al parque, su madre trabajaba todo el día por lo mismo su hermana la acompañaba a todos los lados y eran muy unidas, al Amanda cumplir los  5 Isabel nació, compartían su cumpleaños, cuando esta cumplió los 6 su padre murió en un robo a mano armada, por consecuencia su madre tuvo que buscar un trabajo en el cual 17 horas del día estaba fuera de casa, Isabel tenía ahora 12 pero a diferencia de todas las personas, desde que su padre murió dos años atrás no confía en nadie, solo en su hermana, ni a su madre le tenía confianza, tras meses de terapia por fin pudo volver a un instituto normal, por eso y miles de razones más su hermana era su adoración,  Isabel y Amanda eran inseparables.

Disculpen  -dijo mirando a todos-Buenas Tardes, dígame Padre, ¿qué puedo hacer por usted?

Te he dicho que dejes las informalidades en el hogar, en los negocios debes ser totalmente formal, como te lo he repetido antes tienes dos opciones para llamarme, la primera es Jefe y la segunda es Sr. Lombowski, ¿entiendes?

Sí señor, disculpe me imprudencia –le aclaro Kisuke- ahora si me disculpa ¿en qué le puedo servir?

La junta y yo decidimos que serás el que se encargara de elegir el nuevo equipo para el juego de aniversario –dijo su padre con una mirada seria y fría- y te informo que tienes hasta mañana para conseguirlos.

Señor pero eso es… -este otra vez lo miro fijamente a los ojos- claro, los tendré listos a mas tardar mañana en el alba.

Bueno entonces será mejor que los empieces a buscar ya, no necesito decir más, retírate ahora mismo.

Sí señor.


Isabel, vámonos que se nos hace tarde!!! – Grito Amanda desde afuera de su casa-.

Ya voy, ya voy –llego apresurada abriendo las puertas con un gran abrigo rosa y un bolso amarillo chillón- sin apuros hermanita bella.

Sin halagos, pero gracias, no hace falta mencionarlo, vámonos ya que igual debemos volver a las 6 a más tardar, y recuérdame comprar la cena en el camino.

Bueno, vámonos.


Ahora tengo que buscar, ¿mi padre en serio confía en mí o solo es otra prueba que espera que falle?  -Kisuke estaba sentado en frente del computador viendo archivos de personas con cualquier parentesco fraternal entre sí, padres, madres, hijos, hermanos, primos- en cualquier caso será mejor que me apure –leía los archivos tan rápido que solo los miraba una vez y pasaba a otro, solo se detuvo cinco veces.

Al otro día Kisuke fue directamente donde su padre, aunque no estaba de acuerdo con ese “juego” no podía oponerse a su padre, dejo cinco carpetas azules en el escritorio, las carpetas contenían a los cinco jugadores,  Bradley Tompson, Amanda Circle, Nial Rose, José Pérez y Lois Clark, cada carpeta contenía una descripción detallada de cada participante, su edad, su nacimiento, su nacionalidad, altura, peso, apariencia, gustos, descendencia, relaciones personales, todo aunque fuera exagerado era necesario, su padre tomo las carpetas de una vez y le pidió que se sentara.

Kisuke, estos son tus candidatos para el juego, muy bien –Abrió la primera carpeta- hazme un resumen detallado de la vida de Amanda Circle.

Es una mujer de 19, su padre murió a la edad de 35 años, hace 6 años cuando ella tenía 11 tratando de protegerlos a ellos de una pandilla, su madre para pagar los gastos trabaja en una empresa privada en una rutina extensa de más de doce horas, esa empresa está asociada a nosotros padre, en fin, tiene una hermana de 12, comparten cumpleaños, y esta tuvo serios trastornos luego de lo ocurrido con el padre, fue internada en varias escuelas especiales y fue vista por psicólogos y psiquiatras que identificaron el problema como un bloqueo del psiquis de la niña a el trauma sufrido pero que no era nada de qué preocuparse y esta  mejoraría pronto.

Bien, ahora Bradley.

Bradley es un jugador de futbol americano en su universidad, gano una beca en esta por eso, de 190cm de altura, fornido y moreno, de descendencia australiana, ojos marrones, sus padres se divorciaron y siguen en Australia, tiene una novia Rouge Larssen, llevan un año juntos.
Bien, ya vi tus anotaciones, saca a Lois Clark del Juego, necesito que investigues más a la chica Larssen,  ¿qué sabes de ella hasta ahora?

Pues tiene 18 años, descendencia Sueca, sus abuelos emigraron a América después de la segunda guerra mundial, su padre luego se caso con una mujer latina, y luego a sus 13 años sus padre murieron en un accidente de tránsito y decidió abandonar la escuela, vivió esos 4 años fuera del radar, volvió hace un año e hizo un curso a sus para recuperar los años perdidos y entro a la universidad pública, al parecer estudia veterinaria, conoció al chico ese mismo año y al parecer unos meses después se fue a vivir con él.

Inclúyela en el juego y saca a la que te dije, de resto no tiene importancia que los detalles, hoy en la tarde los recogeremos, retírate ya –le hizo una seña con la mano sin quitar la mirada de las carpetas.

Sí señor.

Pero antes que te vayas, como tú eres responsable de ese equipo, tienes que irlos a buscar, a las dos llegara la van y tu iras con ellos, espero que quede claro.
 Sí señor, me retiro señor.


A las dos llego la van y kisuke bajo, esta vez sin el traje que normalmente usaba, ya que llevaba solo ropaje negro, que hacía ver a su piel mas pálida de lo normal, se monto rápidamente en el móvil, se tapo la cara con un pasa montañas y junto a los demás enmascarados fueron en busca de los jugadores.


¡Isabel te dije que me acordaras de comprar la cena al llegar! –Dijo Amanda frustrada y algo molesta- ya mamá está por llegar, que mas, iré a comprarla yo a la tienda de la esquina, toma las llaves y me abres cuando toque, ¿entendiste?

 Si tranquila, yo cuidare la casa mientras estas por fuera –le respondió su pequeña hermana con una sonrisa de oreja a oreja-.

Amanda se dirigió a la tienda a toda prisa, mirando su reloj preocupada y esta acción casi le cuesta la vida, ya que una van negra paso a toda velocidad justo antes de que ella pusiera su pie en la calle, esta no se inmuto y siguió derecho a la tienda, pidió tres comidas diferentes, un submarino, una pizza pequeña y una ración de pollo.


Isabel se apresuro a buscar las llaves cuando escucho el timbre- ¡Ya voy hermanitaa! –salió corriendo en medias y se resbalo antes de llegar a la puerta, se levanto sobándose la espalda baja y abrió todavía sobándose, al mirar la entrada lamentablemente no era su hermana.


Amanda iba cruzando la esquina para llegar a su casa con las manos ocupadas por las bolsas, al ver la puerta de su casa abierta entro corriendo sin pensar en nada más, cuando miro a su alrededor su hermana estaba amarrada a una silla, amordazada y al parecer dormida, se le acerco preocupada y cuando la palpo para comprobar sus signos vitales una mano cubierta con un guante negro de cuero le inyecto una sustancia que la hizo perder la conciencia al instante.

Brad y Rouge estaban sentados en su patio abrazados mirando el atardecer, Rouge se acababa de pintar el pelo de un verde verdaderamente alegre, te recordaba a la navidad misma, sonó el timbre del departamento y Brad se paró a atender, Cuando abrió la puerta fue derribado por hombres encapuchados, uno lo aplasto completamente y le dio un fuerte golpe en la boca del estomago, tanto que desmayo, Rouge intento ayudarlo pero dos más la agarraron y le inyectaron la misma sustancia que a Amanda.

Nial estaba terminando un toque con su banda, su tía era dueña del bar por el cual se habían sacrificado una infinidad de veces para permanecer a flote y ahora era uno de los más visitados en la ciudad, donde tocaban y aparte donde él vivía con ella, justo al terminar el toque su tía le dijo que recogiera unas cajas de afuera que el camión había dejado con unas bebidas, este se dirigió sin rechistar y cuando él llevaba las manos ocupadas con la pesada caja fue inyectado en su cuello por uno de los encapuchados.

José se encontraba descargando una actualización para uno de sus juegos, era un chico de contextura delgada, piel muy morena, pelo oscuro engominado, ojos negros y unos grandes lentes con una montura gruesa y negra, normalmente nunca estaba solo en casa, pero esta vez sus padres habían ido a una fiesta familiar y él había decido quedarse, ya era tarde por lo que le pareció raro oír el sonido del timbre, miro por la cámara de seguridad y eran tres hombres encapuchados los que estaban tocando el timbre, sin más temor y preocupación se dirigió hacia el segundo piso cuando oyó el segundo toque al timbre, intento salir por la ventana de su cuarto cuando oyó un gran golpe abajo, se espanto tanto que casi cae de la ventana, sin embargo se lastimo un pie, así que sin más remedio cayó al piso de su cuarto, los encapuchados se dirigieron directo al cuarto del joven, ya habían estudiado cada parte de esa vivienda al igual que todas las demás, al ver que no se resistió solo lo inyectaron en el cuello.

En la van con los cinco jugadores por fin Kisuke se sentía aliviado, había sido un largo día y ya que los tenia no había más nada de qué preocuparse, oyó un ruido y volteo un momento para ver si alguno estaba despertando o algo por el estilo, pero lo que vio fue mucho peor que lo anterior, uno de los chicos estaba sacando espuma de su boca, era José, empezó a retorcerse macabramente y la espuma en su boca aumentaba, abrió sus ojos repentinamente y estos se voltearon, quedando totalmente blancos a no ser por las grandes venas rojas de estos, se movió como un gusano en la tierra y la espuma siguió saliendo hasta que se detuvo ese asqueroso movimiento y la espuma paro, Kisuke estaba más preocupado por qué diría su padre a lo que en realidad le hubiera pasado al chico, sus planes se habían arruinado y los jugadores no estaban completos, ¿cómo reaccionaría su padre a esta situación?     

La van no se dirigía a la casa de la que había salido, era una parte muy oscura de la ciudad cerca de los muelles, en una fila de bodegas, entraron a toda prisa a una que estaba abierta, su padre junto a una directiva los estaba esperando, Kisuke llego con su mirada al suelo y le explico al padre en privado sobre la 
situación.

¿Qué? Ya sabía yo que no podrías, era obvio que un incompetente como tú nunca lo lograría –dijo con el ceño fruncido, luego medito y con un suspiro despreocupado completo- ya que más, será el quinto jugador.

¡No! –Dijo rotundamente- no me puedes obligar.

No, este juego es solo voluntario, conozco las reglas Kisuke, ¿pero si te doy lo qué más anhelas?, digo ¿no quieres saber que paso con tu madre?

Kisuke quedo en blanco, todos los recuerdos que intentaba ocultar salieron a flote causándole una gran migraña, cayó al suelo y desde ahí grito: ¡Esta bien acepto!  

Ok, y tranquilo hijo mío, ya me encargare que ninguno de los alfas te haga daño, después de todo eres el próximo heredero –una sonrisa burlona adorno la cara del viejo Lambowski- pero esos si hasta ese momento serás tratado como un participante cualquiera.


Kisuke despertó en una sala, amordazado a una silla que a su vez estaba sujeta al suelo, la proyección empezó, Kisuke de joven había visto esta varias veces, cada año cuando empezaban los juegos, aunque para cada participante significada algo diferente, todas daban las reglas generales del juego, y ofrecían la manera de que estos entraran voluntariamente a este.

Amanda se despertó en la sala sola con el ruido de la proyección, su ropa se había ido dejando solo su ropa interior, con horror, vio como un hombre -viejo y tan arrugado por los años que casi ni podía hablar- le explicaba el Juego Anual, mostraba imágenes de su hermana, decía que ella la podía salvar con solo entrar a este, y que si resultaba ganadora además se le concedería lo que deseara, dinero, comida, casas una nueva vida, todo lo que ella quisiera, también explicaba que su ropa había sido tomada para asegurarse de que no hubiera nada que pudiera usar para tener una ventaja sobre los demás jugadores si aceptaba, debía pulsar el botón que estaba debajo de su pie, y se le explicaría al resto de las reglas necesarias para la comprensión del juego, con lagrimas en sus ojos oprimió el botón.    

Rouge despertó al igual y vio al mismo viejo decrepito en el video, la única diferencia de este es que su invitación al juego era “si quieres volver a ver con vida a tu novio, entra al juego”, lo mismo pasaba con la de Brad. Nial por otra parte se horrorizo cuando vio imágenes de su tía amordazada dentro del bar y un tipo rociando gasolina en este, su invitación era “si quieres salvar la vida de tu tía y el lugar que llamas hogar es mejor que aceptes jugar y pulses el botón que está debajo de tu pie”, al todos aceptar el vídeo mostró una escena del viejo sentado en un aún más antiguo despacho con cinco hombres detrás de él.

El juego consiste simplemente en un simple juego de supervivencia –dijo el viejo con sus manos empuñadas sobre el viejo escritorio-, son diez jugadores que se dividen en dos equipos de cinco, ustedes como son el equipo invitado serán la presa, y estos señores serán sus cazadores, y si les puedo aconsejar algo es que se mantengan alejados el mayor tiempo posible de estos, el juego en si durara 48 horas o hasta que maten al último miembro del equipo contrario, sin embargo a ustedes y solo ustedes se les marcara el numero en la piel, con un método conocido como escarificación,  cada uno tendrá del uno al cinco, en números romanos, ustedes serán el equipo gamma, también a ustedes y solo a ustedes se les inyectara una droga como la usada anteriormente para traerlos aquí pero con una dosis mayor que hará que pierdan el conocimiento y sentido de la orientación por unas cuantas horas, claro no todo puede ser bueno para el otro equipo, durante el camino y en todo el campo de juego, hemos puesto utensilios como linternas, cerillas, bocinas y todo tipo de armas, así que si tienen suerte las encontraran y podrán salvar su vida, se me olvidaba –dijo con sus ojos muy abiertos-, para eliminar a un jugador y que cuente como punto deben de apuntar a su cabeza, todos los golpes tienen que ser a la cabeza, y si cualquiera de los dos grupos no hace esto, a el jugador que –empezó a hacer señas con su mano arre costando su cuerpo a la silla que estaba de de lado- “eliminen” de esta manera no se les contara como punto, otra cosa, su números no solo indicaran el numero de participante, también en el mejor de los casos, el orden en el que deben morir, si no los mataran en ese orden, se los tomaría como medio punto en vez de uno –acomodándose de nuevo en la silla termino su anuncio-, dicho esto, ¡Que empiece el juego!

De repente todos los cuarto se pusieron oscuros, y las cuerdas de la silla empezaron a apretar más, hasta que al mismo tiempo, una mano llego e inyecto a todos, fueron llevados a la van negras e introducidos ahí les marcaron los números con un bisturí previamente esterilizado, un procedimiento muy bien hecho, casi con la precisión quirúrgica de un cirujano experimentado, fueron llevados durante una hora a una camino cerrado del que muy pocos conocía, y tirados en la carretera del lugar, la van luego de dejarlos salió rápidamente del lugar, y a lo que ya estaba suficientemente  lejos de estos uno de los encapuchados saco su pistola y disparo al cielo.

“En una vieja carretera, en el punto más oscuro del día estaban cinco muchachos se despertaban en medio de la calle, todos se pararon al oír un ruido parecido a un disparo.”

martes, 23 de julio de 2013

Short Story 001: "Lara"


ella se despertó  estaba desnuda en un cama, en un cuarto dorado y desordenado, al darse cuenta de esto empezó a limpiar el cuarto, recogía todos sus utensilios, miraba a la puerta y luego a la cama desatendida  la sabana dorada envolvía su cuerpo como si de una toalla se tratase,recordó que el secador estaba en el baño, cuando se dirigió a la puerta de este escucho la llave de la regadera abierta, al abrir la puerta sus ojos negros brillaron con un rojo vino tinto en su pupila. un cuerpo de un hombre joven estaba en la bañera con la llave aún abierta con el cuello cortado y un cuchillo clavado en el pecho, en el corazón

Ohh!! Dios ¿qué es esto? -exclamo sorprendida, no podía creer la escena que estaba al frente suyo- ¿Qué es esto? ¿Como es posible? Dios!!! deje la llave abierta, toda la noche desperdiciando esa agua, seguro te cobraran de mas cariño -miro fijamente al cadáver pálido  oh no puede ser, que he hecho, iba a dejar mi cuchillo favorito -agarro firmemente el mango de este con sus dos manos y halo hacia afuera con todas sus fuerzas- esta vez si lo he clavado profundo -al lograr sacarlo un poco de sangre a presión salio disparada contra el aire- que raro, pensé que ya te habías secado -tomo el cuchillo y con papel higiénico lo limpio, luego se sentó en el inodoro durante un rato...

Luego de terminar de limpiar el cuarto se dispuso a arreglarse, acomodo su pelo corto y negro azabache, se coloco sombra oscura y un labial a juego, haciéndola parecer un mimo ya que su piel era muy pálida  sonrió frente al espejo y junto a su conjunto de pantalones pegados con blusa negra y botines de cuero salio con su gran bolso a juego con los botines se dirigió al baño y con la tijera corto el pelo castaño del cadáver y lo introdujo en un pequeño frasco de vidrio -Me divertí mucho contigo- dijo sonriendo le y pellizcándole los cachetes tan duro que de una vez se le pusieron morados, salio de ahí y cuando se dirigió fuera de la habitación vio la chaqueta de cuero de el colgada en el perchero,la agarro y la olio - todavía huele a él, que aroma tan increíble-  y salio de la habitación.

Se dirigió a la recepción y con una sonrisa le dio la tarjeta de crédito a la encargada, la cual la miro con algo de asco e indiferencia -¿todo a nombre del señor?, señorita Clarence-.

Si - dijo Lara- Dígame Clare si gusta, no hay que ser tan formal, y agréguele dos horas mas para que se despierte.

Claro señorita Clare -dijo la encargada- ¿necesita que le diga algo más al señor Stark?.

Ohh si claro, que me busque -le dijo sonriendo de oreja a oreja y se marcho por la puerta-.

Señorita disculpe la tarjeta!! -grito la encargada-.

Lara tomo un taxi rápidamente y se dirigió a un lugar de comida chatarra, pidió una ensalada y una ración de papas fritas, cuando termino de comer fue al baño, vio que estuviera solo y sin cámaras y se quito la peluca, dejando ver un pelo castaño claro y ondulado, luego los lentes de contacto para mostrar unos ojos verde intenso y el labial el cual cambio por un color mas femenino. metió todo eso en su bolso, salio pago y al salir del local se quito una piel sintética adherida a la piel, en la cual se encontraban una pequeñas huellas dactilares diferentes a las suyas, siguió caminando...

Después de todo apenas empieza el día...