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¡Está muerta!
…Y el asesino salió de el baño
-estaba vestido todo de negro y usaba una máscara de esgrimirá para tapar su
cara- con un chuchillo lleno de sangre, ella empezó a gritar desesperadamente
con la intención de que la escucharan pero él se lanzo sobre ella, esta logro
salir del cuerpo que la tenia cautiva y con las pocas fuerzas que le quedaban
intento salir corriendo hacia la puerta pero él le agarro la pierna y la hizo
caer, ella grito y grito inútilmente porque nadie la oía, el aprovechando la
oportunidad, se levanto de el suelo y con su chuchillo le desgarro el cuello;
contaba un chico blanco de pelo negro con ojos color miel nariz chata y labios
tan finos que parecían no estar ahí –era Pedro-, el con un grupo de personas
-que estaban al parecer asustadas por la historia- estaban sentadas alrededor de una fogata en
medio de un bosque, todos se empiezan a mirar entre si y se empiezan a soltar
risas nerviosas todos le siguen la corriente creando un tumulto de risas ya no
nerviosas sino increíblemente alegres, minutos después todos ya olvidando lo
sucedido se acuestan a dormir.
A mitad de la noche los despierta un grito
-“AAAAHHHHH”- el grito de una mujer, todos asustados se levantan a ver de dónde
proviene tan perturbador ruido.
Este los lleva
hasta la mitad del bosque donde encuentran a una chica blanca de pelo liso
color castaño claro con ojos color miel, nariz perfectamente delineada, labios
normales color rojo y delgada, bañada en sangre –era Paola-.
Ella estaba en el suelo arre costada a un
árbol, lo jóvenes empezaron a preguntarle de una vez lo que le había ocurrido
pero ella no les respondió sino que saco su brazo que al parecer apenas podía
sostener y temblorosamente señalo hacia el frente, todos los chicos hicieron un
recorrido rápido con sus ojos desde el brazo de Paola hasta el lugar donde este
le señalaba que era un árbol, en ese momento todos quedaron petrificados al ver
la horrible escena, era un cuerpo cortado y desfigurado sostenido de lo que
parece ser una franela enredada a una gran rama, es ahí cuando Luis un chico
blanco de pelo corto y ondulado color castaño con ojos marrones de mirada
perdida, labios alargados como los de una mujer y una gran nariz ancha dice:
“Es Andrea o Dios esta… ¡está muerta!” Paola lo mira como extrañada.
En ese momento una chica morena delgada de
pelo corto y rizo color negro cuya cara era muy hermosa con ojos verdes que
expresaban preocupación pero se veía un brillo en ellos, su nariz era perfecta
de frente y de perfil, y sus labios eran gruesos y carnosos de un color rojizo
casi rosa; saca su celular y llama a la policía para pedir ayuda: “hola, está
hablando Katherine Flores, por favor vengan ya, estamos en el bosque a las afueras
de la ciudad, necesitamos ayuda urgente hay un muerto, por favor vengan ya”;
ella se va y Paola se queda con un chico alto con el pelo liso color castaño
claro los ojos verdes, la nariz normal y labios gruesos que la ayuda a
levantarse de el suelo y la lleva al campamento, cuando llegan a este Paola se
sienta sobre un tronco cerca de la fogata, él le dice que lo espere un momento
que va a buscar un poco de agua para que tome, ella le dice que está bien,
cuando él se va llega Katherine con una toalla para que ella se limpie y con
una manta la cubre –ya que Paola estaba en short y en franelilla- y le pregunta
¿Cómo te sientes?
No sé, siento tantas cosas, tengo el
estomago en la garganta –dice ella mirando al suelo-.
Ok pero ¿no vas a vomitar verdad?-dice Katherine
en tono de chiste-
No tranquila –dice Paola mientras intenta
forzar una risa- es que no lo puedo creer.
Yo sé, ni yo, ni pensar que éramos tan
amigas hasta, bueno hasta ese momento.
Si lo recuerdo todas nos divertíamos
tanto pero tuvo que pasar lo que paso, Lola y yo no hemos hablado desde
entonces y ni si quiera me ha venido a hablar, y contigo es la primer ves que
hablo desde entonces.
Si lo sé, lo siento por eso, mira aquí
viene llegando tu galán.
Toma Paola aquí tienes. Dice el chico y
le entrega un vaso de agua.
Gracias Raúl, ¿por qué tardaste tanto?
Es que…-dice nerviosamente el muchacho-
es que… no encontraba el agua y me tarde un montón buscándola, pero aquí
tienes… tu vaso de agua…
Y
como salvado por la campana empiezan a escucharse las sirenas de las patrullas
y ambulancias que van llegando.
Cuando
las patrullas se acercan, acelera una y estaciona de primera frenando tan
fuerte que el conductor casi salió por el vidrio, y se bajo un hombre moreno
muy alto y casi cuadrado de cabeza calva, ojos negros y barba canosa, que
cuando sale corre a la fogata donde están Katherine, Raúl y Paola, el sin
impórtale los otros dos chico agarra a Katherine de los antebrazos, le revisa
todo el cuerpo buscando marcas de herida y luego la abraza diciéndole
O hija mía estas bien.
Si papa a mi no me paso nada –dice
incomoda mientras este la abraza-.
O gracias a Dios que no te pasó nada,
estaba tan preocupado por lo que te podría haber pasado –diciendolo como si
hubiera escuchado a los angeles cantar-, mil cosas pasaron por mi mente cuando
recibí la noticia.
Qué raro tu papa, siempre exagerando
todo, es mas a la que deberías revisar es a Paola, fue por ella por quien llame
no por mi –dice con tono sarcástico-.
Si ya llamo a un paramédico; ¡E tu, si tu
ven a revisar a esta chica! –Grito el señor-.
Cuando
el paramédico llego se llevo a Paola.
Katherine y su
padre se quedaron hablando mientras que Raúl se quedo viendo a Paola hasta que
entro a una ambulancia, en ese momento que Paola se sentó en la camilla y sus miradas
se cruzaron y sonrieron, pero este momento fue interrumpido por una paramédico
que cerró las puertas de la ambulancia y le dio dos palmadas para que avanzara;
él se le quedo viendo hasta que se alejo, pero el ambiente es interrumpido por
los sollozos lamentos de una chica que iba entrando en la otra ambulancia
que apenas estaba abriendo las puertas,
y muchos otros chicos iban así como ella -en estado de shock por la escena del
crimen-, sin embargo en la última ambulancia iban entrando dos paramédicos que
llevaban una camilla con una funda negra encima, esta tenía un cierre que
empezaba desde el final de la bolsa y terminaba en su principio; a la distancia
que estaban los chicos podían ver curvas, nada más.
Cuando
esta ultima arranca empiezan a llegar autos normales, eran los padres de los
chicos y entre ellos legan una Ford plateada de donde se bajan un hombre y una
mujer, los dos de cabello castaño claro con ojos verdes y labios prominentes,
“o mira son tus padres” le decía el padre de Katherine a Raúl que miraba a la
pareja con una expresión de alegría.
La
mujer sale corriendo y abraza a Raúl mientras que el hombre se queda arre
costado a la camioneta, la mujer le dice.
Mi amor estas bien -dijo la señora
preocupada-.
Si mama tranquila no me paso nada -dice
el con cara de alivio-.
O gracias a Dios que no te pasó nada, y
tu Katherine te pasó algo.
No señora a mí tampoco me paso nada –le
dijo con una cara pensativa-.
O gracias a Dios que a nadie le pasó
nada, bueno a la pobre niña si le paso algo pero no hay más que podamos hacer,
tenemos que dejar que la policía se encargue de esto y tenemos que irnos a
dormir –dijo como si ya hubiera planeado todo lo que iba a decir-.
Es cierto, mañana se enteraran de todo
ahora hay que dormir, Rosa puedes llevar a mi Katherine a mi casa –dijo el
Padre de Katherine-.
Por supuesto Enrique está de más pedirlo,
yo la llevare con todo gusto –dijo con gusto la madre de Raúl sonriéndole a
Katherine-, cuídate mucho Enrique.
Igualmente tu Rosa, chao mi amor cuídate
–le dijo a Katherine mientras le daba un beso en las mejillas y la abrazaba- no
hagas nada imprudente ok.
Ok papa-dice ella con un gesto en su boca
que parece una sonrisa-, hablamos te quiero.
Apurate Katherine que se hace tarde –le
grita la mama de Raul ya desde la camioneta.
Katherine
sale corriendo al auto y se monta tan rápido que su cabello le cubre la cara al
voltear y se van, mientras que su papa se monta en la patrulla y se va a la
comisaria. Cuando Katherine se monta en el asiento trasero de la Ford, mira
como se aleja el carro de su papa, perdiendo noción del tiempo escucha una voz
que le dice: “estas bien”; la mama de Raúl voltea por el asiento y la mira,
Katherine voltea y asiente con la cabeza, su cara frunce el seño y con una
mirada de pocos amigos que la hace ver incomoda por la pregunta, la mama de
Raul empieza a hablar sin parar, sin prestarle atención alguna si la joven respondía
o no a estas preguntas, cuando Raul la interrumpe exaltado
¡MAMA YA! No puedes pasar 5 minutos
callada o sin hacer preguntas
¡NO LE HABLES ASI A TU MADRE, ESTAS MUY JOVEN
PARA ESO! -dijo ella con un tono chillon-.
Pero mujer ya, te pasaste, Raul tiene
razón o acaso eres ciega, no ves que ella no quiere hablar. –dijo el padre de
Raul con una intención de que la mujer callara.
Mientras que la
familia pelea, Katherine mira los arboles que pasan mientras andan y empieza a
recordar su niñes con las chicas, como se divertían, como jugaban y como
compartían secretos, pero un pensamiento en particular se le quedo en la mente,
este recuerdo no era como los demás, en este se presentaba a ella, Lola,
Andrea, Paola, y una chica -delgada con trenzas en su pelo de color castaño,
con unos lentes que le recordaban a el fondo de las botellas de vidrio y hacían
que sus ojos miel se vieran casi gigantes, pero si la imaginabas sin esos
horribles lentes podias ver un bello rostro-, todas de una edad un poco mas
joven que ahora, Andrea -cuya cara era preciosa ya que su pelo era marron y
ondulado que le llegaba has el hombro, su piel era bronceada, sus ojos marron
oscuro, y sus labios eran finos y cortos, estaba usando una franelilla roja con
una falda corta pegada color negro que hacia ver a sus piernas tan largas que
parecen que no tuvieran fin, pero terminaban en unos tacones rojos- empezó a
hablarle a la chica diciéndole “ ¿Oye chica como te llamas, eres nueva aquí
verdad?”
No soy nueva… estudio con ustedes desde
quinto grado –dijo la chica con pena y casi sin vos, cada ves agachaba mas su
cabeza como tratando de meterse en los libros que cargaba en los brazos- y me…
me llamo… Lorena, Lorena Rivas.
Bueno Lorena eso no importa, Soy Andrea
–dijo esta-.
Si yo se, es mas no creo que alguien aquí
no sepa quien eres –dijo con un tono de
voz que casi no se entendía-.
OK, quieres un consejo.
¿Que?
Cambiate ese peinadito –dice esta señalándola toda con un tono de vos
cada ves mas asqueado-, y esos lentes y esa ropa.
¿Por que, que tiene de malo esto?
¿Qué, que tiene de malo? –dice un chica de cabello rojo, totalmente
riso, era muy delgada, su nariz era grande, aunque no importaba por sus ojos de
un color miel que parecían amarillos, y sus carnosos labios color rojo, como el
rojo de una rosa roja, tenía un vestido gris con un suéter amarillo encima y
unos tacones del mismo color-, Por Dios mirate pareces una niña de quinto
grado.
Gracias Lola pero no necesito tu ayuda –le responde Andrea con
indiferencia-, yo puedo sola.
La joven se aparta del
camino de Andrea y calla de tal modo que pareciera que se hubiera quedado muda.
Bueno como ya nos dejaron de interrumpir, -prosiguió Andrea- lo que
ella dice es verdad, mirate pareces una idiota e incluso te hace ver que no
tuvieras nada, si me comprendes, aunque no es mucho lo que puedas mostrar,
tienes el cuerpo de una niña de 10 años y aparte eres una ñoña, una nerd,
deberías considerar cambiar algo en ti, o no corrijo todo en ti JAJAJAJA! –dijo
con un tono de desprecio y burla-.
Mientras que esto estaba
pasando a Lorena se le llenavan los ojos de lagrimas, pero estaba intentando no
llorar, cuando una de las chicas de atrás habla
Bueno ya, basta –Dijo Paola muy molesta-, No eres quien para jusgar y
además si a ella le gusta estar asi dejala en paz.
Huy que aguafiestas eres amiga –Andrea dijo tratando de dar a entender
que la dejara seguir con esta cruel masacre hacia Lorena- solo estaba hablando
con ella, dándole unos consejos para su bien.
Huy y tu amiga eres muy rara dando consejos, te dejo mas y la terminas
matando, vámonos de aquí.
Pero algo vuelve en razón
a Katherine, todos en el auto quedan petrificados, sin mover nada,, y se
empiezan a mirar, el padre de Raul se baja de inmediato, con el su esposa,
inmediatamente Raul y como si la hubieran llamado, Katherine también baja,
cuando ve es un pequeño perrito que fue atropellado, ella se siente terrible
casi que vomita y epieza a recordar de nuevo la escena, aunque ella no se da
cuenta suelta una lagrima, y empieza a sentir que esta bajando la temperatura y
cae al suelo.
Cuando despierta, empieza
a ver a los alrededores, apoya sus manos para levantarse en lo que parece ser
una cama, y mira a los alrededores, cuando ve a su padre sentado en un mueble
rosa ella piensa “¿ya va es es mi cuarto? ¿Cómo llegue aquí?
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