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Un Nuevo
Comienzo, Un nuevo Cuerpo
Todo el lugar
estaba lleno, la gente vestía de negro y hablaba de temas poco importantes, yo sabía
que en mi funeral la gente no iba a hablar de lo buena que fui, de los amigos
que tuve o de la gente que ayude pero ¡Por Dios! por lo menos agradecería que
la gente no hablara de lo bueno que fue el capitulo pasado de la serie de moda,
o que no creían que el equipo de futbol local perdiera contra otros que apenas
empezaban a jugar.
Así es, ahí estaba yo, en mi propio
funeral, viendo a mi madre llorar desconsoladamente, mientras mi padre saludaba
o los invitados que acudían a este evento tan raro, me acerque a mi antiguo
cuerpo, estaba toda vestida como una niña bien, cosa que aborrecía, mi pelo
corto que antes era marrón con verde ahora era solo marrón, y desde mi cuello
empezaba un vestido rosa, era simple -que aparte de cubrir mis tatuajes y mi
herida mortal no dejaba que se viera nada de carne-, habían unos tacones largos
y de color rosa puestos en mis pies, me provoco desgarrar el vestido, pero a lo
que fui a tocar mi cuerpo, mi mano siguió y paso sin poder tocar nada, en ese
momento era intangible, nada más que una sombra, algo que ni siquiera ocupaba
un espacio en el mundo, en ese lugar, en esa casa cuando volví a oír su vos:
Que aburrido esta
todo –dijo con desprecio una chica de cabellos risos y rojos, era delgada y
esbelta con una nariz perfectamente perfilada y unos ojos amarillos brillantes
como el sol, estaba usando un vestido negro muy corto, cargaba un collar que llamaba la atención con
una simple mirada, era una arco brillante con una flecha de color dorado
-vámonos ya, tenemos que seguir con el plan-.
¡NO TODAVIA NO!-
le dije, desde hace rato estaba diciéndome eso pero yo estaba esperándolo.
El no vendrá- me
respondió- vámonos ya.
¡NO! El si
vendrá.
Está bien te doy
media hora, no podemos perder más tiempo.
Ok.
El tiempo pasaba más
lento, cada minuto era una eternidad, cuando oí el rechinido de la puerta,
entro Ángela mi mejor amiga, ella era una chica muy bella y alta con unos dotes
muy prominentes, su cabello era dorado y riso, sus ojos eran de un azul
intenso, aunque no se veían por los lentes oscuros, llevaba un suéter de lana
negro, del mismo color que sus pantalones y botas; ella estaba abrazada de su
hermano que era Ángela en su versión masculina, su nombre era Klaus, mi sueño.
Ya llego, será
que nos podemos ir.
NO, todavía no,
quiero ver que hace.
Que hace que, si
no te puede ver –me agarro fuerte de la mano y me llevo a la puerta- lista, nos
vamos ya.
Al llegar a la
puerta le grite que se detuviera pero pareció que no me escuchara, en ese
momento él volteo donde yo estaba, ¿será que me escucho?, ¿habrá podido verme?,
en ese momento ella me dijo:
El no te vio, te
sintió, así que no te emociones tanto.
Estaba tan
enojada, pero mi enojo pasó a asombro cuando ella abrió a puerta y pasamos por
ella, ya no estábamos en mi casa, bueno en mi antigua casa, estábamos ¿en un
hospital?
Si es un
hospital.
¿Y para que
vinimos?
Para encontrar un
nuevo cuerpo.
¿Un qué?
Un nuevo cuerpo,
que acaso no escuchas bien.
Ok.
O que ¿pensabas
que te ibas a quedar así?
No, bueno no,
pero ¿puedo elegir cualquier cuerpo?
Las cosas no
funcionan así.
Entonces como
“funcionan”.
Pues primero que
nada no podemos elegir un cuerpo con vida, tampoco podemos agarrar un cuerpo ya
muerto.
Mientras decía
esto entrabamos a un lugar que ella llamaba el nuevo comienzo, un lugar lleno
de cuerpos con vida pero sin alma, todos al parecer tenían muerte cerebral o
extrañas enfermedades que los dejaban medio vivos medio muertos.
Elige uno.
Enserio.
¿Acaso crees que estoy bromeando?
No pero, bueno no
se
Sabes algo,
repites eso mucho.
Eso no es, bueno
tal vez.
Rápido elige un
cuerpo, no nos queda mucho tiempo, piensa como si te estuvieran dando un cambio
de imagen.
La mire como si
estuviera loca, como alguien podía ser tan frio.
No me mires así, ellos ya no necesitan el
cuerpo –me dijo de una manera sarcástica-.
Ok –miraba los
cuerpo y ninguno me gustaba, se que parece cruel pero, créanme si los vieran, nadie era como yo,
hasta que lo vi bueno la vi, era el cuerpo perfecto, y a lo que fui a decirle ¿Cómo
podía entrar al cuerpo? Ella no me dejo preguntarle y de una vez contesto.
Para entrar al
cuerpo debes acostarte encima de él.
¿Qué?
Ahí ¡POR DIOS! NO
TENEMOS TIEMPO ENTIENDE, SOLO ACUESTATE ENSIMA DE EL Y LISTO.
OK ya voy, listo.
Me acosté encima
del cuerpo, vi como yo entraba poco a poco en el cuerpo, recordé todo el tiempo
en que ella había respondido a lo que yo pensaba, ¿ella podrá leer mi mente?
Si leo tu mente,
pero solo las ideas fuertes, pero eso no
es importante ahora, intenta moverte.
No puedo.
¿Qué?
Que no puedo moverme.
A ver ya voy.
Con su mano
intento ayudarme a levantar, pero lo único que saco fue a mi alma por así
decirle.
Otra cosa que
olvide decirte fue que a veces los cuerpos te pueden rechazar.
¿Qué?
Bueno vale no
importa elige otro rápido.
Ok.
Vi otro y de una
vez lo intente, cuando me volví a acostar sobre un cuerpo, paso lo mismo que la
primera vez, me dijo que me moviera y no pude, pero esta vez Salí sola, lo
mismo paso con el tercero hasta que ella murmuro algo, cosa que yo no entendí así
que Salí del cuerpo y le dije que volviera a repetirlo.
Que esto es malo,
es muy malo, ya no tenemos tiempo.
Y qué pasa si nos
quedamos sin tiempo.
Si no encontramos
un cuerpo para ti algo muy malo me pasara.
Pero que te
pasara.
Ahhhhhhh!!!!
Ella estaba
siendo arrastrada a través del suelo, por sombras oscuras y aterradoras que
parecían garras, yo de una ves salí corriendo a agarrarla, cuando la tome de la
mano una luz empezó a salir, pero lo que
la tenia era muy fuerte, y sucumbí ante eso,
aunque nunca la solté me fui con ella y cerré los ojos, de pronto sentí
que caímos en algo duro y abrí mis ojos, era nada más que el suelo del
hospital, al ver a mis alrededores me asegure que si era eso, era el hospital.
Gracias –me dijo
ella soltando un suspiro
¿Qué era eso?
Digamos que del
lugar que me escape me están buscando y mi única forma de no volver allá otra vez
eres tú.
¿Yo?
Si tu, pero no
hay tiempo de explicaciones en este momento, ahora debemos concentrarnos en
encontrarte un cuerpo y rápido.
Ok.
Bueno nuestra única
solución sería ir a la sala de urgencias donde puedes encontrar cuerpos que
recién mueren.
Bueno que
esperamos.
Al llegar hasta
ahí vimos que todos estaban ocupados, pero por primera vez vi algo que jamás
había visto, eran personas al lado de los cadáveres, alguno cruzando una luz
otros agarrando de la mano a sus cuerpos o caminando de lado a lado, me perdí
entre eso y pude ver que a los que yo miraba me podían ver, por fin alguien a
parte de mi compañera pelirroja me veía, pero en ese momento ella me volvió a
la realidad.
Vamos elige un
cuerpo.
Fue ahí cuando vi
a una chica muy bella y delicada, su vestido marrón estaba todo ensangrentado,
y estaba llorando descontroladamente, como me llamo la atención de una vez fui
a verla, mi compañera me siguió siempre, hasta que llegamos, cuando la fui a
ver, llevaba un camisón verde encima, le agarre las manos y las vi llenas de
moretones, le dije que dejara de llorar pero no me escuchaba, la agarre fuerte
y ella me dijo.
¿Eres un ángel?
No, no soy un ángel,
soy una persona casi normal.
¿Y ella que es?
Pues la verdad no
sé y no es importante ahora, según ella, pero, que te paso a ti, ¿Cómo te
llamas?
Me llamo Elle.
Bueno Elle ¿qué
te paso?
Iba con mis amigos a una fiesta, y cuando
llegamos nos separamos porque no oímos ningún ruido, era la primera fiesta a la
que me dejaban salir –mientras me decía, sus ojos se ponían llorosos- cuando
llegamos a una casa vimos que tenia las luces prendidas, por eso entramos y
vimos la fiesta armada pero ahí nos volvimos a separar, así que me senté en un
rincón y un chico muy lindo aunque al parecer ebrio se sentó a mi lado, en el
oído me dijo que saliéramos, yo como una tonta caí en su trampa –esta vez
estaba empezando a sollozar más fuerte y a mí se me empezaban a salir las
lagrimas- Salí con él, al salir me empezó a besar y yo lo empuje, o dios fui
tan tonta, luego se enojo y silbo, cuando vi un montón de chicos con mascaras
salieron de todos lados, todos llevaban navajas muy raros, se empezaron a
acercar, grite y grite pero fue inútil, el me tapo la boca y yo lo mordí, lo hice
enojar mas y me tiro al suelo, me di en la cabeza con una piedra, pero quede
consciente y los otros chicos empezaron a cortarme la ropa y a hacerme marcas
en la piel con esas navajas, hasta que el dijo que basta, todos se pararon, él se
volvió como loco y me mordió el vientre, sus dientes se sentían como cuchillas,
luego saco su dientes y me miro, sus ojos se volvieron rojos como la sangre en
sus dientes y cuando se limpio a boca, sus manos eran garras, intente gritar
pero no me salía, hasta que mis amigos salieron a buscarme, y mi mejor amiga grito, ellos se dieron cuenta
y salieron corriendo tan rápido que cuando abrí los ojos ya no estaban. Hasta
ahí recuerdo, y ya no puedo ni acercarme a mi cuerpo, cada vez que lo intento
tocar siento como una descarga, pero lo único que me tranquiliza es una luz
brillante y pacifica que me sigue.
Déjame ver, -me
limpie mi ojos aguados, mire a mi compañera y vi unos ojos vacios, cuando fui a
tocar ese cuerpo no me paso nada, le dije a mi compañera- Tócalo tu –pero
cuando lo toco se vio una luz que recorrió el cuerpo, ella se hizo para atrás,
su cuerpo había recibido una descarga.
Creo que este es
el cuerpo para ti –me dijo ella-.
Elle me miro
extrañada y me pregunto- ¿Cómo que mi cuerpo es para ti?
La verdad es que
lo único que se, es que necesito un cuerpo porque no estoy completamente
muerta.
¿Y te quedas con
mi cuerpo, te quedas con mi vida?
Si y no pero te
prometo que si me das tu cuerpo encontrare a quien te mato y te vengare.
¿O sea que si
estoy muerta?
Si pero créeme
que te vengare, por favor déjame tomar tu cuerpo.
Espera un momento
–hablo mi compañera de pelos rojos- ¿qué decías del chico de los ojos rojos?
Elle le contesto-
sus ojos eran rojos como tu cabello, pero más brillantes.
¿Y las navajas
como eran?
Eran raras,
brillaban mucho, pero eran negras, y en las hojas tenían grabadas un tipo de
estrellas rojas.
Bien, y ¿Cómo era
la luz que te sigue?
Es una luz muy
clara como amarilla o blanca, que me da paz.
Lo que pensaba,
esa es la luz del cielo, la luz de la paz, tienes que ir con ella, entrar en
ella, tus asuntos aquí en la tierra ya terminaron. Puedes irte –fue la primera vez
que le vi una sonrisa a mi acompañante-.
De verdad es
segura esa luz –dijo Elle preocupada-.
Si confía en mí –le
dijo ella-.
En ese momento vi
una hermosa luz, tan bella como se pueden imaginar, pero no la podía tocar, de
pronto Elle se puso de pie y agarro a la luz, entrando me tomo la mano y me
dijo
Prométeme que vas
a atrapar a quien me mato, pero sobre todo prométeme que no te pondrás en
peligro por nadie y cualquier cosa aquí hay muchos que te esperan.
¿Qué, espera
quien está ahí, quien me espera? –me soltó la mano y yo se la intente agarrar
de nuevo, ahí volví a ver ese resplandor que había visto hace pocos momentos
cuando agarraba a mi acompañante para salvarla. Sentí que muchos me agarraban
la mano y me jalaban para entrar mientras la luz se hacía más chica, así que mi
acompañante me jalo el brazo y lo saque de ahí justo cuando se cerraba la luz-.
Ella me volvió a
decir -No hay tiempo entra en el cuerpo.
Vi como unas sombras venían a donde
nosotras estábamos, me apresure a entrar al cuerpo, justo cuando los
paramédicos estaban dando electroshock al cuerpo, al entrar me sentí diferente
no viva porque viva estuve todo el tiempo, pero sí, me sentía diferente, con
poder de nuevo, con un cuerpo de nuevo, creo que por ser un nuevo cuerpo, un nuevo
comienzo.
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